Ni validando las facturas que la Dirección de Impuestos Tributarios identificó como falsas se puede respaldar la compra de mercaderías por parte de Miguel Prieto en el esquema Tía Chela. En el intento de defender la entrega los involucrados presentaron facturas emitidas por contribuyentes ficticios, con fechas posteriores al acta de recepción de los kits de alimentos y ni validando todo esto los comprobantes alcanzan a justificar la provisión establecida en contrato y por la cual la administración Prieto pagó G. 2.949 millones.
- Por Rossana Escobar M.
- rossana.escobar@nacionmedia.com
De forma burda, pero a la vez absurda, el exintendente de Ciudad del Este destituido por corrupción, Miguel Prieto intenta zafar del esquema de desvío de fondos más emblemático del país durante la pandemia, conocido como Tía Chela. Las pruebas documentales que recolectó el Ministerio Público para sentar al exjefe comunal en el banquillo de los acusados por lesión de confianza y asociación criminal, son de fierro y demoledoras.
La Fiscalía comprobó que, además del proceso fraguado de una adjudicación por G. 2.949 millones para la provisión de 25.000 kits de víveres a una despensita que no tenía las mercaderías ni la capacidad financiera, los alimentos no fueron distribuidos a los beneficiarios porque el stock no existió y hubo compras fueron ficticias.
PADRE E HIJO, UTILIZADOS
Maniobraron una compra por urgencia impostergable sin la debida justificación, utilizando a padre e hijo como potenciales oferentes, adjudicaron millonario contrato a una despensita que no tenía stock de alimentos y ante la evidente inexistencia de la totalidad de las mercaderías, armaron una cadena de compra-venta ficticia para justificar la provisión, según la Fiscalía.
Tía Chela presentó facturas de una treintena de subproveedores para justificar su stock. Declaró facturas de compra de mercaderías entre los que incluso figuraban comprobantes expedidos a nombre de otra razón social en el apuro que le generó la justicia. Las facturas de compra de stock presentadas por Tía Chela, según el cálculo del Ministerio Público suman G. 2.628.722.663. Sin embargo, la operación de compra de la Municipalidad de Ciudad del Este fue por G. 2.949.650.000, de entrada, ya había una diferencia de G. 320 millones.
El dato relevante en el combo de facturas de compra que presentó Tía Chela es que no contaba con ingresos oficiales que pudieran demostrar el financiamiento de las compras. “Sus ingresos percibidos no le permitían realizar esa inversión significativa. Contaba con una sanción de inhabilitación de cuentas por una entidad bancaria e incluso registraba operaciones morosas”, subraya el Ministerio Público en su acusación.
CONTRIBUYENTES FICTICIOS
En la cadena de facturas que construyeron fueron identificados contribuyentes ficticios, según los cruzamientos documentales que analizó la Dirección Nacional de Impuestos Tributarios (DNIT). En este esquema tanto Tía Chela como una de sub proveedoras, Vanessa (Vanemi) Florentín, expareja de Prieto y actual funcionaria de la Municipalidad de Ciudad del Este, presentaron facturas falsas, se remarca en la mencionada acusación. Según los detalles de compr bantes, Vanemi colaboró con 4 facturas falsas en el intento de justificar inventario de mercaderías por venta simulada por valor de G. 700 millones que realizó a Tía Chela. Pero, capaz lo más alevoso de la situación sea la desprolijidad en la fabricación de facturas para justificar el stock inexistente. Y en este contexto presentaron facturas de compra de mercaderías que son posteriores a la fecha del acta de recepción de los kits firmados por la administración Prieto.
NOTORIAS INCONSISTENCIAS EN FACTURAS
“Las facturas presentadas por Tía Chela SRL y los subproveedores presentan notorias inconsistencias que reflejan operaciones ficticias o inexistentes, e incluso se contraponen con las documentaciones institucionales, por las cuales se deja constancia de la recepción total de mercaderías los días 27/03/2020 (15.000 kits) y 13/04/2020 (10.000 kits). Esto se debe a que parte de las mercaderías proveídas supuestamente a la comuna, fueron adquiridas con posterioridad a las fechas de recepción señaladas, ello nos revela una ausencia de stock de mercaderías y la inexistencia de las mismas, no obstante, a pesar de ello fueron tenidas como recepcionadas por parte de la institución”, refiere la acusación fiscal.
El documento del Ministerio Público remarca que esto “evidencia que estas documentaciones donde los funcionarios municipales dejan constancia de la recepción de estos kits, no se compadecen con la realidad y que fueron redactadas al solo efecto de cubrir la ausencia de contraprestación total de lo proveído por la empresa Tía Chela conforme a lo pactado en el contrato, firma que debió proveer de 25.000 unidades de kits de alimentos, lo cual se traduce en un perjuicio económico a la institución por valor de G. 2.130.036.160 porque finalmente no se recibieron mercaderías de acuerdo a la cantidad establecida conforme a lo pagado en el contrato G. 2.949.650.000”.

