Compras simuladas realizadas desde la Municipalidad de CDE en plena pandemia dieron grandes beneficios a Emili Florentín, expareja del exintendente.

El millonario desfalco a la Municipalidad de Ciudad del Este con el pago de víveres no entrega­dos por la administración del destituido Miguel Prieto evi­dentemente rindió ganancias para la principal implicada en el esquema de compra simu­lada de mercaderías. La exno­via del exintendente, Emili Vanessa Florentín, más cono­cida como Vanemi SA, realizó millonarias transacciones en paralelo al esquema de simu­lación de compras y mientras el país entero sufría los emba­tes del covid-19.

La acusación del Ministe­rio Público que el próximo 31 de agosto prevé llevar al destituido Miguel Prieto al banquillo de los acusados se surtió de las documentacio­nes pertinentes para grafi­car el esquema de desvío de fondos municipales que este articuló a tambor batiente con la exnovia, familiares de esta y un grupo reducido de leales. Los dos primeros sonados casos de desfalco que generó millonarios perjuicios a las arcas de la municipalidad, Tía Chela y Tajy, sin embargo, tuvie­ron su lado ventajoso para los principales cómplices del jefe comunal. Y aquí tiene un importante prota­gonismo Emili Vanessa Flo­rentín Páez, más conocida con el nombre de su ferrete­ría Vanemi SA, en ese enton­ces pareja sentimental de Prieto, luego ubicada como asistente de la asesoría jurí­dica de la municipalidad.

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EVIDENCIAS

Las documentaciones, testi­monios y otras evidencias que obran en la acusación fiscal muestran que Vanemi fue la piedra angular en la simula­ción de compra-venta de mer­caderías con la fabricación de cadenas de facturas para sustentar un stock de merca­derías inexistentes de la Tía Chela y Tajy. Vanemi, exno­via de Prieto, figura como la subproveedora más impor­tante de Tía Chela y Tajy. Pero la trazabilidad con los análisis de inventario de las mercaderías confirmó que la misma intentó ajustar conta­blemente su stock con la utili­zación de facturas no auténti­cas provenientes de al menos 4 subproveedores ficticios.

Es así como proveyó factu­ras por G. 700 millones a Tía Chela y G. 276 millones a Tajy, esta última propiedad de su difunto tío don Buena­ventura Morínigo.

EN EL PARANÁ COUNTRY CLUB

Paralelo a todo el esquema de compra simulada en la que estuvo implicada con Tía Chela, Tajy y otros desvíos de fondos de la administración Prieto a empresas de la fami­lia como Paraná Perforacio­nes, Vanesa Florentín adqui­rió a través de Vanemi una casa por USD 370 mil dentro del Paraná Country Club en plena pandemia, tiempo en que las actividades comercia­les eran casi nulas.

La acusación fiscal identi­fica como accionista de la firma a Robert Osmar Flo­rentín (primo) de Vanemi; sin embargo, documentos de beneficiarios finales que obran en la Abogacía del Tesoro registran a la mujer como una de las accionistas mayoritarias de la sociedad.

Si bien el inicio de las tran­sacciones data de finales de 2019, se hicieron erogacio­nes millonarias por la pro­piedad a la empresa Sha­mah SRL, tras los contratos directos adjudicados a los familiares de Vanemi (ver facsímil).

Millonarios pagos por una casa en el Paraná Country Club realizados por Vanemi
Esquema de vinculaciones en compras simuladas de víveres en Ciudad del Este durante la pandemia

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