El exintendente destituido por corrupción Miguel Prieto introdujo a la Municipalidad de Ciudad del Este un esquema de desvío de fondos de la institución, en connivencia con empresas de maletín manejadas por su entorno.
Entidades de control como Contrataciones Públicas, la Contraloría General de la República y la auditoría realizada el año pasado a la administración del exintendente Miguel Prieto confirmaron que con Prieto a la cabeza en la Municipalidad de Ciudad del Este se falsearon procesos licitatorios direccionando los fondos disponibles al bolsillo de leales de Prieto que fungieron de proveedores (ver infografía).
Lo más grave es que además de digitar contrataciones directas, en su mayoría con procesos fraguados, estas adjudicaciones generaron millonarios perjuicios ya que se trataron de simulaciones de adquisiciones de bienes y servicios.
Es decir, no se proveyeron lo que en los papeles figuran como recibidos.
El Ministerio Público logró probar como se consignaron gestiones y procesos fraguados, el favoritismo privando a la institución de hacer compras con mejores precios y calidad, pero principalmente evidenció que la municipalidad no recibió los servicios y fue despojada de millonarios montos sin la debida contraprestación.
Esta acusación de la Fiscalía está confirmada por varios de los involucrados en los casos de Tía Chela, Tajy y del Consejo Local de Salud.
Son 50 denuncias bien concretas que se encuentran en fila de ser investigadas. El primer sonado caso de Tía Chela, después de 6 años debería llegar a juicio oral.
Sin embargo, la resistencia de Prieto de manera estratégica comenzó a operar una movilización que, con el ropaje de presentar testigos, prevé avasallar con adherentes la audiencia.
El mismo estilo de siempre, Prieto prevé desviar el tema del juicio con una convocatoria de amedrentamiento que en estos días comenzó a hilarse de manera visible, principalmente en redes sociales con la defensa de sus principales aliados políticos.

