- Toni Roberto
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Este domingo, Toni Roberto recuerda momentos de una mesa del último año de la década del 80 cuando conoció a Gloria España. A partir de ahí nos cuenta pasajes de la vida de esta gran poetisa, fruto del amor después de la guerra.
Era mediados de 1989 en la mesa de almuerzos dietéticos de la clínica endocrinológica de Fernando Andrada Schenoni en barrio Jara. Sentadas, Marta Plate, Yoyó Vargas, Crispiniano Sandoval, en aquella época presidente del Banco Central del Paraguay, y Gloria España quien recitaba poemas que daban fuerza a consumir tan magro almuerzo.
LUIS RUFFINELLI O EL “PICO DE ORO”
Ahí le conocí a la poetisa Gloria España Ruffinelli de Gutiérrez Yegros, una dama llena de recuerdos de otros tiempos transmitidos en gran parte por su abuelo Luis Ruffinelli al que le llamaban el “Pico de oro”, por su gran capacidad de oratoria. Cuentan que cuando vuelve a Asunción Andrés Campos Cervera, ya acompañado de su culta señora, doña Josefina Pla, lo primero que hizo fue llevarla a conocer y disfrutar de las intervenciones de Ruffinelli en el viejo tribunal de Manduvirá y Chile, el antiguo palacete Torres.
Nuestra gran poetisa declamadora recuerda con mucho cariño a sus compañeras de Colegio Teresiano de la promoción 1963, todas comprometidas con el trabajo social de ayuda al más necesitado en el Movimiento Teresiano Apostólico, entre otras a Yoyó Vargas, María Inés Rodríguez, Susana Romero Arza, María Magdalena Acosta, Gioconda Ibáñez y, en especial, a Gloria Volpe Vellacich, consagrada a la vida religiosa.
MEMECA, CAVI Y PAÍ BLANCH
El trabajo de Gloria España también llegó hasta el asesoramiento a la organización de Miss Paraguay, siendo contratada con su prima Cavi Levi para acompañar a las participantes en un asesoramiento integral.
En un catálogo de una de sus presentaciones, en el Centro Cultural Paraguayo-Americano, se ve un retrato suyo realizado por el fotógrafo argentino de origen húngaro Schonfeld, que venía de Buenos Aires para retratar a la sociedad asuncena, donde además se puede apreciar el estilo de peinado de la época. Otro catálogo de presentación de canto y poesía con su tía Clotilde “Memeca” Balmelli, fechado el jueves 23 de agosto de 1979, y de lo que queda registro de fotos tomadas por el ya legendario padre José María Blanch, con unos impresionantes claroscuros que me llevan a recordar a los de la película “Narciso”.
En el año 1962 Gloria España culminaba sus estudios con Gloria Gavilán de Bordenave con un memorable Recital Poético en la Sociedad España sobre la calle Palma, cuyo catálogo conserva hasta ahora. A partir de ahí, dedicó su vida a la poesía, enseñando declamación en el Ateneo Paraguayo por más de treinta años.
DE LA GUERRA AL AMOR
Como si todo fuera poco en la vida de novela de España Ruffinelli, ella es fruto del amor después de la guerra convertida en poesía. Su padre, el coronel Max España, fue el primer agregado militar de Bolivia en Paraguay después de la guerra del Chaco y ministro de Relaciones Exteriores del gobierno de Villarroel, quien se conoce con su madre y así nace Gloria de la Paz, la mujer a la que se le llama la “embajadora de la poesía” en los talleres literarios del Club Centenario.
Al final, en plena charla, siempre ante la atenta mirada de Fabiola Dapello de Chaves, su compañera del club, repite algo que siempre remarcamos en estas páginas, la necesidad de registrar la vida cotidiana, como aquellas mesas de domingo con pastas en familia, que en el pasado terminaban con charlas infinitas que empezaban al mediodía y terminaban a la tardecita, donde se aprendía a querer el pasado para aprender el futuro.

