- Jorge Zárate
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- Fotos: Gentileza / Imagoteca
Un 20 de octubre de 1842 fue creado en conjunto con la decisión de prohibir la inhumación en las iglesias, marcando un hito en la vida de Asunción. Un grupo de historiadores y activistas culturales organiza un tour guiado para conocer a los personajes que yacen allí. Aquí algunos datos relevantes de ese recorrido y del camposanto emblemático de nuestro país.
“La Asociación Cultural Mandu’arã pretende demostrar que hacer un paseo por la Recoleta es realmente hacer un recorrido por la historia misma del Paraguay”, define Eduardo Ortiz Mereles, uno de los historiadores que componen el activo grupo de actividades de divulgación histórica.
“Este cementerio es lugar de descanso de muchas figuras emblemáticas, desde presidentes y militares hasta artistas y líderes comunitarios que han dejado una huella indeleble en el país. Cada mausoleo, con su particular estilo arquitectónico, cuenta una historia que invita a los visitantes a sumergirse en el pasado y a reflexionar sobre el legado de estos personajes”, apunta.
“Por otro lado, la mezcla de estilos arquitectónicos que se pueden observar en el lugar, desde el gótico, neoclásico, posmoderno hasta toques contemporáneos, hace que cada visita sea una experiencia visual impresionante. La arquitectura misma es un testimonio del tiempo y una representación de la evolución de las creencias y las costumbres del pueblo paraguayo”, recuerda invitando a visitarlos en sus redes sociales para agendarse en el próximo tour.
Ortiz Mereles es docente e investigador, miembro de la Asociación Cultural Mandu’arã (ACM). En esta entrevista, habla de la historia y cuenta algunas particularidades del camposanto más antiguo del país.
–¿Cómo nace el cementerio de la Recoleta y por qué?
–Ubicado en uno de los barrios más antiguos de Asunción, el cementerio de la Recoleta debe su nombre a los franciscanos recoletos, de quienes se tiene registro se instalaron en el año 1725 cuando se propuso al Cabildo de Asunción la creación de un convento recoleto a cargo de fray Pedro del Castillo. Para 1729, los recoletos ya contaban con un hospicio denominado Recolección de Jesús María, la iglesia y una pequeña huerta. Con la licencia real obtenida en 1748. Cuando en 1824 el doctor José Gaspar Rodríguez de Francia suprimió por decreto las comunidades religiosas en el Paraguay, los recoletos tuvieron que abandonar el convento que más tarde sería utilizado como cementerio. Finalmente, luego de la muerte de Francia, los cónsules Carlos Antonio López y Mariano Roque Alonso decretan la prohibición de enterrar cadáveres en el interior de las iglesias y crean en el antiguo solar de los frailes el cementerio general de la Recoleta el 20 de octubre de 1842, según obra en el documento que forma parte del acervo del Archivo Nacional de Asunción (ANA).
–Fue un proceso de años, ¿verdad?
–Así es, para 1829 la iglesia conventual se convirtió en parroquia de la Recoleta, en tanto que el convento pasó a ser cuartel de Caballería. Ese año, durante el gobierno de Francia, nuevamente se considera la creación del cementerio, esta vez sobre los reales del convento, pero todo quedó de nuevo sin realizarse. A su vez, los recoletos rehicieron su convento en el lugar donde hoy está la iglesia homónima, cuya construcción fuera ordenada en 1853 durante el gobierno de don Carlos Antonio López e inaugurada en 1860 por el mismo gobernante.
RECORRIDOS GUIADOS
–¿Cómo comenzaron con los tours y cuándo será el próximo?
–El necroturismo se realiza en todo el mundo y Mandu’arã lo organiza desde el año 2012 y con la innovación de la recreación de los personajes por miembros de la Aso desde el año 2013 hasta la fecha. Generalmente se realizan dos o tres recorridos anuales en los meses de abril, junio y octubre. Durante el recorrido, miembros voluntarios de la Asociación, que no son actores profesionales, personifican a algunos de los más representativos “moradores” del lugar y a través de ellos dan vida a sus historias y a lo que representaron. El otro objetivo de Mandu’arã es despertar la curiosidad de los ciudadanos hacia la historia, contada a través de los mismos personajes, a través de un formato diferente, divertido y ameno. La invitación al público en general e interesados se realiza a través de las redes sociales de Mandu’arã (Instagram, Facebook y X, y por los medios de prensa que generalmente cubren actividades culturales en la ciudad capital.
–¿Qué tumbas famosas alberga y cuáles recomiendan visitar?
–Las personas que visitan el cementerio pueden acercarse a conocer la historia paraguaya a través de los personajes que reposan allí. Si bien es cierto existen muchos personajes del ámbito militar y civil de la historia de nuestro país cuyos restos descansan en ese cementerio, podemos recordar entre otros a Silvio Pettirossi, expresidentes de la República como Patricio Escobar, Juan B. Gill, Eligio Ayala, Eusebio Ayala, Manuel Gondra y Andrés Rodríguez. También están José Segundo Decoud, Gualberto Cardús Huerta, mayor Eduardo Vera, Gral. José Eduvigis Díaz (sus restos fueron trasladados al Panteón, pero la tumba permanece en la Recoleta), Eugenio y Alejandrino Garay, almirante José Bozzano, Cnel. Juan Crisóstomo Centurión, las hermanas Adela y Celsa Speratti, Serafina Dávalos, los artistas Luis Alberto del Paraná, Herminio Giménez, Maneco Galeano; la compañera del mariscal López, doña Elisa Alicia Lynch, y una de sus hijas, Corina Adelaida Lynch, por citar solo algunos.
RETORNO DEL PÚBLICO
–¿Qué devoluciones vienen recibiendo de la gente que participa del tour?
–Las personas que asistieron al evento, que es organizado para todo público dentro del marco de respeto hacia el lugar, refieren siempre la calidad de la actividad, elogiando a la organización de la misma. El tour, salvo algunas excepciones, recibe opiniones altamente positivas, destacando la experiencia como una forma diferente, única y atrapante de aprender la historia del Paraguay.
–¿Qué se destaca y qué se critica?
–En principio la dramatización, elogian las personificaciones realizadas por miembros voluntarios de la asociación, que recordamos no son actores, sino que cada uno estudia a sus personajes para luego darles vida con su toque personal. La gente valora aprender la historia “contada por sus propios personajes” históricos y destacan el esfuerzo en el vestuario y la actuación de los miembros de la Asociación. Para muchos, la actividad despierta un interés por la cultura, ya que la misma les permite aprender datos históricos y anécdotas que nunca antes les enseñaron en las aulas escolares.
ASPECTOS A MEJORAR
–¿Cuáles son algunas dificultades que suelen experimentar durante estos recorridos?
–En cuanto a los puntos negativos encontramos los problemas de audio, ya que, en ocasiones de alta concurrencia masiva, algunos participantes han comentado que se dificulta escuchar a los personajes, sugiriendo el uso de mejores sistemas de micrófonos o megáfonos; y por el estado del cementerio que, aunque es ajeno a la organización, varios visitantes lamentan el descuido en muchas zonas del lugar, mencionando la presencia de panteones abandonados, dañados y siendo víctimas de saqueos y robos.
–¿Qué entienden que se podría hacer para mejorar la experiencia de la visita a la Recoleta?
–Como vimos en los comentarios negativos, queremos convertir los mismos en críticas constructivas y nos centraremos en dos cuestiones a mejorar: el audio y la iluminación. Al ser grupos numerosos, se necesitan mejores equipos de sonido y altavoces para los guías y voluntarios que recrean a los personajes. En cuanto a la iluminación, es necesaria en los dos paseos principales y especialmente en la zona de atrás, donde están las hermanas Celsa y Adela Speratti, donde la oscuridad es total en el lugar. También se pueden señalizar algunos de los lugares principales para que el recorrido sea más didáctico.

