• Jorge Zárate
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  • Fotos: Gentileza

Maestra en el tradicional tejido, le transmitió al menos a mil alumnas la técnica en Tokio, capital del Japón, donde reside. Autora de un importante libro que preserva y enseña cómo tejer los motivos de este arte tradicional, cuenta aquí de su trayectoria y del vínculo entre nuestro país y el del sol naciente.

Nacida en La Colmena, Mie Elena Kanazawa de Iwatani enseña y difunde el ñandutí en Japón, país de tantos vínculos con el Paraguay. Es una destacada nikkei, nombre que le da a la descendencia de sus emigrados del país oriental.

“Encaje de colores del arcoíris. El ñandutí del Paraguay: patrones tradicionales y cómo hacerlos” se llama el libro que realza la tarea de Iwatani tejiendo un puente entre ambas tierras de su querencia. La impresión de los ejemplares en castellano fue posible gracias al apoyo del Grupo Toyotoshi y de sus alumnas japonesas que la ayudaron en la tarea. Vale recordar que la primera edición del libro fue en japonés en 2010.

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“Quiero que el ñandutí siga vivo”, dice al explicar el porqué de su donación de mil ejemplares del importante volumen de difusión de la técnica que editó buscando acercar este arte a todos los interesados en aprender y preservar la tradición. Celebra también que desde el Instituto Paraguayo de Artesanía (IPA) se estará distribuyendo a escuelas de arte en todo el país.

De hecho, Iwatani también editó en Japón un segundo libro llamado “El ñandutí del Paraguay. Cómo hacer accesorios fáciles”, que todavía no se tradujo al castellano. “A ellos les gusta mucho hacer accesorios para regalos, para vender, como un detalle, etc.”, comenta explicando que es una variante muy exitosa entre sus alumnos.

Cada dos años la maestra organiza una visita de sus alumnas japonesas para conocer a las artesanas de Itauguá

ALTO INTERÉS

La maestra enseña actualmente a más de 300 alumnas las técnicas del tejido. Comenzó con gente cercana y después su tarea se fue expandiendo a diplomáticas latinoamericanas y artistas varias del tejido. “La arpista Arisa Matsuki suele usar los vestidos de ñandutí allá en Japón y ayuda mucho a la difusión de este arte”, cuenta dando un ejemplo. Estima que al menos mil personas pasaron por sus clases buscando aprender el “tejido de las arañas”, como se nombra en guaraní a esta tradicional habilidad.

Este desempeño hizo que en el tiempo pudiera exhibir este trabajo a la multitud que visitó su stand en la popular Expo Osaka 2025. “En nuestro stand estuvieron más de 2 mil personas haciendo un pequeño curso de fin de semana para aprender la técnica de manera introductoria”, comentó recordando que la feria es visitada por más de 200 mil personas por día.

La maestra enseña actualmente a más de 300 alumnas las técnicas del tejido

–¿Cómo aprendiste a tejer el ñandutí?, ¿cómo fue que llegaste al tejido?

–Yo aprendí a tejer el ñandutí en Asunción con la profesora Kimie Taguchi durante 4 años, desde 2006 hasta 2010. Después, desde 2012 ya con las artesanas de Itauguá perfeccioné mis conocimientos. Después empecé a enseñar el ñandutí en Tokio. Allá en Japón hay muchas artistas japonesas a las que les gusta usar el vestido de ñandutí y entonces querían aprender cómo confeccionarlo y ahí empecé a enseñar.

–¿Cómo fue para que lo enseñaras en Japón y desde cuándo lo hacés?

–A las japonesas les gustaba hacer todo perfecto y no había un libro didáctico para enseñar el tejido del ñandutí y así fue que la editorial nos ofreció hacer la edición y nos pareció oportuno encarar la tarea. También quería hacer conocer los dechados, son más de 300 y algunos son muy antiguos y entendí que era una manera de rescatarlos para volver a tejerlos aquí en Paraguay también.

SIGNIFICADO PROFUNDO

–¿Por qué pensás que gusta tanto este arte en el Japón?

–A las japonesas les encanta el ñandutí por los colores y los significados también. Es tan profundo que no hay cosa que no se pueda hacer, inclusive hacen muchos accesorios en Japón.

–En los tejidos tus alumnas hacen dialogar la técnica tradicional con aportes japoneses. ¿Qué incorporan?, ¿hilos, colores, formas? Contanos un poco por favor.

–A ellas les gusta mucho tejer respetando la técnica y las tradiciones. Pero siempre vamos incorporando los colores. Lo hacen con hilos japoneses y salen tejidos maravillosos como si fuera que están uniendo Paraguay con Japón. Cuando visitamos Itauguá con las japonesas, las artesanas tradicionales se emocionan de ver que hay gente en el otro lado del mundo que hacen el ñandutí.

–Solías hacer el “turismo de ñandutí” trayendo grupos de japoneses. ¿Tenés pensado seguir haciéndolo?

–Sí, yo siempre hago el Tour del Ñandutí, hace 2 años traje 15 personas y voy a seguir haciéndolo cada dos años como venimos agendando últimamente. No solo les hago recorrer los sitios más importantes de las artesanas del ñandutí en Itauguá, sino que también los llevo a Yatayty a aprender también a tejer con la máquina. A los japoneses les gusta mucho el aopo’i y el encaje ju y también los llevo a Luque para conocer la filigrana. ¡Hay tantas cosas hermosas en Paraguay! Todas las artesanías típicas, la cerámica también y ellos aman lo que hacen acá. También los tejidos de las indígenas nivaclé, esas bolsas maravillosas. Todo quieren conocer, así que siempre estoy organizando los viajes.

VÍNCULOS PROFUNDOS

–¿Cómo ves la relación entre Japón y Paraguay? ¿Qué dimensión tiene la comunidad paraguaya en Japón?

–Entre Paraguay y Japón nos llevamos superbién y se trabaja mucho en fortalecer la relación con los paraguayos que están allá, los nikkei, y japoneses que vienen aquí, funcionarios de la agencia de cooperación JICA. Mucha gente que trabaja para que se haga el intercambio de cultura y tradiciones de ambos países. Se calcula que unos 10 mil japoneses y descendientes viven en el Paraguay y en el Japón hay unos 2 mil paraguayos.

–Hiciste una residencia con la maestra Digna López en Yatayty. ¿Qué nos podés contar de esa experiencia?

–Conocí a la maestra Digna en 2007 y tuve la oportunidad de ir a hacer una residencia en su casa en 2019. Ella tenía 93 años y me enseñó desde cómo limpiar el algodón y todo el proceso del aopo’i hasta concluir. Tengo recuerdos muy gratos de esos días que pasé con ella. Este año falleció y no pude venir, una lástima porque justo hubo problemas y mi avión no pudo salir. El año pasado pude visitarla y ella aun con 99 años estaba caminando. Fue mi amiga, una que nunca olvidaré por todas sus enseñanzas, todo lo que hizo por mí enseñándome su arte.

Los colores vivos y delicados, que evocan los matices del arcoíris, destacan especialmente al tradicional tejido paraguayo

NUEVAS FORMAS

Maestra y alumnas fueron encontrando nuevas formas de expresión para el ñandutí en Japón. Mie Elena Iwatani consigue de esa manera dotar de universalidad al tradicional tejido paraguayo. “Ellas van buscando incorporar formas propias que entiendo enriquecen nuestra técnica, el resultado es maravilloso”, apunta.

En “Encaje de colores del arcoíris. El ñandutí del Paraguay: patrones tradicionales y cómo hacerlos”, su libro editado en 2025 en castellano con la traducción de Megumi Kumagai, también nikkei paraguaya radicada en Japón, se reúnen patrones tradicionales y se explican las técnicas necesarias para reproducirlos, convirtiéndose en una herramienta para quienes desean aprender y preservar este arte.

El ñandutí cuenta con aproximadamente 350 dechados o diseños antiguos, mientras que el libro de Iwatani reúne y desarrolla más de 85 de estos patrones, contribuyendo así a documentar una parte importante de este patrimonio artesanal.

La maestra también experimenta con nuevas formas, colores y aplicaciones, incorporando elementos del arte japonés y demostrando que el ñandutí puede evolucionar sin perder su identidad.

El impacto de su tarea llegó incluso a conmover a la princesa Kiko durante su reciente visita a su nuestro país.

“A la princesa le encantó el ñandutí y quiere seguir aprendiendo más, le gustó mucho una pollera que hicieron las artesanas de Itauguá”, comenta Iwatani.

La artista mostró sus trabajos en el marco de la celebración de los 90 años de la inmigración japonesa al Paraguay en un reciente acto en el Puerto de Asunción. También en la exposición “Huellas y miradas, encuentro del arte nikkei, 90 años”, realizada en Encarnación, donde cosechó la admiración de público y especialistas.

TELA DE ARAÑA

Ñandutí es una palabra guaraní que describe a la “telaraña”. Así se la nombró cuando en el siglo XVI, cuando se introdujo el encaje desde España se fusionó con la cultura local, surgiendo una técnica propia de elaboración.

Mbokaja poty, arasape, mbeju’i, aguara ruguái, mburukuja poty, vaka pypore, arasa poty, arapaho, son algunos de sus dechados más famosos, pero existen más de 350 tipos de motivos diferentes; la mayoría de ellos inspirados en elementos de la naturaleza y la vida en Paraguay. Los colores vivos y delicados, que evocan los matices del arcoíris, lo destacan especialmente.

Se utiliza principalmente en trajes folclóricos y artículos de tapicería y ahora también en la confección de vestidos y bolsos y cuadros decorativos.

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