- Jimmi Peralta
- Fotos: Gentileza
El jaguar enfrenta en el Chaco paraguayo una de sus mayores oportunidades de supervivencia, pero también amenazas crecientes por la pérdida y fragmentación de su hábitat. En Asunción, especialistas de ocho países se reunieron para unificar criterios de monitoreo y fortalecer las estrategias de conservación de la especie. Laura Villalba, gerente de programa de Wildlife Conservation Society (WCS) Paraguay, analiza los desafíos del felino y plantea que producción y conservación pueden avanzar juntas cuando existen buenas prácticas y una gestión responsable de los recursos naturales.
Expertos del continente se hicieron presentes en Asunción durante la primera semana de setiembre para formar parte del Encuentro Internacional para el Estudio Poblacional del Jaguar. El objetivo fue avanzar en la construcción de metodologías y criterios comunes para el estudio poblacional de este felino, fortaleciendo el conocimiento científico necesario para su conservación.
El espacio permitió intercambiar experiencias sobre monitoreo, estimación de poblaciones, tecnologías de rastreo y análisis de datos, identificando buenas prácticas y desafíos compartidos entre los países de la región.
La importancia de este encuentro radica en fortalecer la cooperación regional y generar información científica que contribuya a mejores decisiones para la conservación del jaguar y de los ecosistemas que sostienen su supervivencia.
El encuentro fue organizado por el Ministerio del Ambiente y el Desarrollo Sostenible (Mades) y Wildlife Conservation Society (WCS), en el marco del proyecto Ñande Chaco, bajo el lema “Conservando el Chaco paraguayo en beneficio del jaguar y de las personas”.
Laura Villalba, bióloga y máster en gestión de proyectos, actual gerente de programa de WCS Paraguay, habló con El Gran Domingo de La Nación sobre el encuentro, la realidad del jaguar en el Chaco paraguayo y el escenario posible de una producción sostenible.
–¿En qué consistió el encuentro en Asunción y a quiénes convocó?
–Asunción fue sede de uno de los encuentros más importantes para el estudio poblacional de jaguares en América Latina. El Mades y WCS pusieron en marcha la actividad como una estrategia para la conservación de jaguares en el marco de un proyecto que busca conservar el Chaco paraguayo en beneficio del jaguar y la gente. El proyecto se denomina Ñande Chaco y está financiado por el GEF e implementado por la organización Conservación Internacional con el apoyo de la Global Wildlife Program. El encuentro convocó a expertos de ocho países que forman parte del área de distribución de la especie (desde México hasta Argentina).
ESTUDIOS POBLACIONALES
–¿Qué premisas planteó el encuentro y a qué propuestas y conclusiones se arribaron?
–¿Cuántos jaguares hay en América Latina?, ¿cuántos jaguares tenemos en Paraguay? y ¿cómo van cambiando sus poblaciones? fueron algunas de las preguntas que buscamos responder con este encuentro. También ¿qué podemos hacer para que los esfuerzos en cada uno de los países puedan complementarse? Y, finalmente, poder responder a la pregunta que se hace siempre cuando se habla de las poblaciones de jaguares y su estado de vulnerabilidad: ¿cuántos hay todavía y por qué decimos que la población está disminuyendo? En las mesas de trabajo, los expertos propusimos metodologías con los requerimientos mínimos para realizar estudios poblacionales de esta especie. El resultado será una guía internacional para estos estudios, basada en años de investigación y adaptada a la realidad de cada país: diferentes paisajes, leyes y escenarios, pero las mismas amenazas. La conclusión más importante fue que los jaguares no conocen fronteras y las metodologías para conservarlos tampoco deberían limitarse a las fronteras de un país.
–¿Qué tipos de informes relevantes se presentaron en la ocasión?
–Expertos de México, Colombia, Panamá, Ecuador, Guatemala, Bolivia, Argentina y Paraguay presentaron sus estrategias país para conocer y conservar las poblaciones de jaguares en cada uno de los países, se presentaron modelos de estudios poblacionales y compartieron años de experiencia científica y conocimiento sobre la especie.
LA IMPORTANCIA DEL CHACO
–¿Qué representa el Chaco para la subsistencia del jaguar?
–El Chaco paraguayo representa uno de los territorios más viables para la conservación del jaguar en nuestro país gracias a la presencia de grandes extensiones de bosques aún conectados. Esta condición ofrece una oportunidad clave para establecer y fortalecer corredores de biodiversidad, evitando la fragmentación del hábitat y favoreciendo el intercambio genético necesario para mantener poblaciones de jaguar viables a largo plazo.
–¿Cuál es el diagnóstico que se tiene?
–El diagnóstico indica que las poblaciones de jaguar podrían estar disminuyendo debido a la pérdida y fragmentación de sus hábitats naturales, principalmente por el cambio de uso de la tierra, ya que las áreas importantes para la producción también constituyen su hábitat. A esto se suman la cacería, los conflictos con la ganadería y las percepciones erróneas sobre la especie, que representan sus principales amenazas. Sin embargo, está demostrado que la coexistencia entre productores y felinos es posible, lo que representa una oportunidad esperanzadora para la conservación del jaguar.
–¿Los peligros que se encuentran en los distintos países tienen el mismo origen?
–En toda su área de distribución, los grandes felinos enfrentan desafíos similares: la pérdida de hábitats naturales y los conflictos derivados de compartir estos espacios con la producción ganadera (vacuna, caprina y ovina). A esto se suman el tráfico de vida silvestre y la disminución de sus presas naturales.
ACCIONES
–¿Qué relevancia tiene la acción colectiva de los países para la preservación del jaguar?
–La acción colectiva nos permitirá no solamente saber cuántos jaguares existen en América Latina, sino que además cómo van cambiando sus poblaciones en toda su área de distribución. Trabajar juntos nos dará la oportunidad de compartir y generar nuevas alternativas para su conservación.
–¿Qué acciones se llevaron a cabo hasta el momento?
–En Paraguay y en otros países de la región se desarrollan diversos programas orientados a la conservación de los felinos. Estos esfuerzos incluyen acciones para promover la coexistencia entre las personas y la fauna silvestre, reducir los conflictos y prevenir la persecución y pérdida de individuos de jaguar. También trabajamos para disminuir la cacería de sus presas naturales y para mantener conectados los hábitats que la especie necesita para desplazarse y desarrollar su ciclo de vida en grandes territorios. Para lograrlo, trabajamos de manera articulada con distintos sectores, entre ellos productores ganaderos, comunidades, gobiernos locales y otras instituciones.
CAMBIO DE PERCEPCIÓN
–¿Qué resultados se obtuvieron?
–Los resultados son alentadores. Cada vez más personas están cambiando su percepción sobre el jaguar y comprendiendo su importancia para los ecosistemas. Este cambio de mirada representa una oportunidad real para asegurar la conservación de la especie y avanzar hacia una convivencia posible entre las personas y el jaguar.
–¿Qué significa en lo concreto la producción sostenible en el escenario del Chaco?
–Significa que la producción puede realizarse en armonía con los recursos naturales, equilibrando y desarrollando actividades productivas sin destruir los ecosistemas. Las buenas prácticas benefician a la biodiversidad y esto hace posible la coexistencia entre humanos y la vida silvestre.
–¿Qué tipo de acciones son necesarias en adelante?, ¿qué financiamiento se requiere para ello?
–Actualmente, en Paraguay contamos con el compromiso y el arduo trabajo del Ministerio del Ambiente que, en articulación con la sociedad civil, impulsa estrategias clave para fortalecer la conservación de nuestros recursos naturales. Un aspecto especialmente importante es lograr que los distintos proyectos que se desarrollan en el Chaco puedan complementarse y trabajar de manera coordinada, generando así un mayor impacto y evitando que los esfuerzos permanezcan aislados.
En mi opinión, el ministro Rolando de Barros desarrolla un trabajo sin precedentes al promover, a través de las diferentes direcciones del ministerio, una visión articulada de la conservación. Los proyectos y las iniciativas se alinean y contribuyen a objetivos comunes, generando sinergias y permitiendo aprovechar de manera más eficiente los recursos destinados a la conservación en Paraguay. Esta coordinación es fundamental para asegurar que cada esfuerzo sume, que los recursos disponibles se utilicen de la mejor manera y que, en conjunto, podamos alcanzar resultados de mayor impacto para la conservación de la biodiversidad del país.

