• Fotos: Pánfilo Leguizamón

A 75 años de la creación de Autores Paraguayos Asociados (APA), Augusto dos Santos comparte este “Expresso”, del canal GEN/Nación Media, con artistas y representantes del gremio para abordar el avance de la inteligencia artificial generativa, que abre un nuevo escenario para la creación artística y la protección de los derechos de autor. David Portillo, presidente de APA, el asesor jurídico Ariel Torres y el cantante Humbertiko analizan los dilemas que plantea una tecnología capaz de generar música, replicar voces y producir obras a partir de creaciones humanas. Entre la innovación y la incertidumbre legal, el gran desafío es determinar dónde termina la herramienta y dónde comienza la autoría. Todo esto amenizado con el canto de Los Balsaldúa.

–Qué mejor manera de empezar un testimonio sobre los 75 años de APA que analizando un desafío tan actual como la IA generativa. ¿Cómo se confronta esta innovación que es tan poderosa con los procesos creativos?

–DP: La mirada sobre el impacto de la IA desde la gestión colectiva es muy rápida, es como tratar de estar detrás de la liebre y a veces no le ves, pero sabés más o menos por dónde va. Esto cambia demasiado rápido y la regulación de los derechos que surgen por la utilización de las obras es la que las sociedades de gestión colectiva gestionan en favor de los autores. Sin embargo, el fenómeno de la inteligencia artificial generativa es un producto que no tiene un autor. El autor es un ser humano. De hecho, el derecho de autor es un derecho humano. Entonces, a partir de esa disyuntiva la gestión colectiva también tiene sus dificultades porque es una cuestión que está activa y real funcionando. La gente está pagando por ejemplo por membresías de plataformas de puesta a disposición de música en donde compiten en el mismo espectro obras generadas por IA. Al día de hoy las subidas de obra generada IA en esas plataformas superan ya el cincuenta por ciento de lo que generan los humanos. Entonces, cómo se gestionan los derechos de los autores en un universo que claramente la cantidad de obra generada por IA desplaza la de los humanos.

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–Decime cómo.

–DP: Esa es la cuestión que hoy se está debatiendo a nivel mundial, se están encontrando ciertas soluciones como para poder licenciar las obras y que los autores reciban una justa retribución por la utilización de sus obras incluso cuando sean consideradas a partir de las obras generadas por la IA. La IA genera, pero no crea y genera a partir de información que recibe para ser entrenada, que son finalmente obras de autores humanos. Toda esa disyuntiva hoy se está de a poquito desatando. Es difícil regular algo que está en plena evolución, pero también en plena vigencia. Es algo bastante complicado y complejo.

DESREGULACIÓN

–Ariel Torres es director jurídico de APA. ¿Cómo se cataloga una obra creada por inteligencia artificial?

–AT: La intervención de la inteligencia musical en la creación de obras musicales representa un verdadero desafío en el ámbito jurídico porque las leyes que regulan la creación están enfocadas en el hombre, no están enfocadas a la máquina o a la plataforma que desarrolla ese tipo de obras. La protección del derecho de autor supone la participación del ser humano en esa creación y es el ser humano el protegido por la ley. En ese sentido, la aparición de estas plataformas de inteligencia artificial que generan obras musicales realmente no está contemplado dentro de la ley y no está protegido propiamente dicho como una creación digital o electrónica o de la forma en que pueda técnicamente llamarse, de manera que esa protección del derecho de autor no la ampara. Sí existen conflictos judiciales a nivel mundial y en ese sentido somos un poco espectadores de lo que pueda ocurrir en otras regiones del mundo en ese aspecto para que justamente se pueda verificar la manera en que se aplican las leyes y de qué forma las regulan.

–Yo habitualmente escribo versos y me valgo de una plataforma para escoger ritmos adecuados, arreglos que son sumamente accesibles. ¿Qué es jurídicamente esa creación?, ¿es igual a una poesía genuinamente nacida de la creación humana esa orquestación creada en una computadora?

–AT: En una obra de esa naturaleza evidentemente existe una participación del ser humano. Una creación así nosotros la reconocemos cien por ciento como de la persona que declara ser autor de la obra. La inteligencia artificial puede ser una herramienta de trabajo. Para nosotros la IA puede representar una herramienta de creación, pero no está reconocida como titular de algún derecho en particular por esa obra.

ACELERACIÓN Y CONSUMO CONTINUO

–Humbertiko, ¿la IA es una compañera de trabajo o qué es para vos?

–H: La IA es como el tractor que hace que tu cosecha funcione mejor. Antes hacían las personas a mano, después hicieron arado, después al arado le pusieron bueyes y después ya vino el tractor. Cada vez hoy día tenemos tractores de otro level que sin eso no se puede hacer una cosecha. La IA es consecuencia de la aceleración y el consumo continuo de música y fonogramas. Antes nosotros teníamos que escuchar la radio y grabar en un cassette para tener un material para sacar con los músicos. Hoy día está a la orden del día tener a mano una canción. Querés escuchar pop, abrís una plataforma y escuchás pop. La IA es consecuencia de eso, de la aceleración y vamos a decir que ya hoy día la música es muy pasajera. Una canción lanzamos en enero, pegó en febrero, marzo, abril estuvo full en todas las radios analógicas y después en los shows, pero tres meses duró una canción.

–Los éxitos están durando menos hoy en día.

–H: Duran menos porque hay demasiadas opciones en el mercado y la manera de llegar a ellas también es con demasiada facilidad.

–Finalmente cuando vos estás frente a la compu y vos escogés todos los condimentos para generar una canción, eso no tiene otro nombre que composición, ¿no?

–H: Es y no es. Tenés que ser músico, claro y la IA carece de alma. Es como un ser humano que no tiene sentimiento que vos le podés hacer cantar, va a cantar, pero cómo va cantar. Es algo espiritual porque vos escuchás una IA y no tiene el mismo sentimiento que escuchar a los Basaldúa por ejemplo, verdad. A parte no tiene identidad local y entonces dónde está el secreto y dónde está el trabajo del chofer del tractor que vos tenés que entrenarle a tu IA. Nosotros usamos IA hace casi siete años, desde el primer moisés mi hijo ya había descubierto eso. Y nosotros tenemos un aprendizaje con la IA y te puedo decir hasta hoy día nunca pegó una canción en la que hayamos dado demasiado protagonismo a la IA. Al final acabó pegando el que se compuso analógicamente.

–¿Dónde está el secreto?

–H: La IA es un soldado, es una herramienta y es un personaje que tenés a disposición, un secretario. Ese secretario puede ser músico, puede ser dibujante, puede ser diseñador, poeta, todo. Entonces, vos le entrenás a tu empleado. Estas son mis canciones, quiero que las aprendas te dice OK, voy a archivar tus canciones y vas metiendo tus canciones porque vos le das permiso. Pero la IA ya tiene un filtro demasiado fuerte y ya no le podés meter tus canciones. Creo que hubo un problema legal con esas cosas que los propios músicos metieron sus canciones ahí donde hoy día ya están reclamando eso, pero los culpables son los propios músicos.

DINÁMICA CONSTANTE

Como intérprete, como cantante, ¿qué te pasó a vos cuando empezaste con esto? ¿Qué temores te generó y qué tranquilidad tuviste después

–DP: Yo soy de una generación en la que se compraban los discos de vinilo, escuchaba la radio, pasé por el cassette. Cuando tenía doce años grabé en cassette mi primer material, vi lo del CD, el minidisc, el mp3, después vino la nube. O sea, yo estoy acostumbrado a ver que la dinámica de la música cambia. Sin embargo, esto de la IA se puede comparar digamos como un fenómeno que viene de la innovación, una reacción que es recurrente a lo largo del tiempo.

–¿Y qué es lo nuevo que se plantea en este momento entonces?

–DP: Nunca antes ocurrió que la disputa de las obras creadas esté entre una máquina y un creador. Como intérprete te puedo decir que quizás hay gente que sabe mucho más que todos nosotros porque son consumidores digamos de este tipo de música. Hoy existen artistas virtuales que generan música con voces que no existen, con obras que no existen y que dan shows y la gente está pagando hasta entrada por eso. O sea, hay una cuestión que no se puede detener que finalmente lo que hace es pone a disposición una cuestión que el público tiene que tomar una decisión. Esa es una realidad y hay un debate muy amplio entre los colegas. Yo te hablo como intérprete, sobre la cuestión ética o moral del uso de las cuestiones generadas por la IA, cuando se habla por ejemplo de la voz de uno que está siendo copiada para replicar. Ahora le hacen cantar a Freddy Mercury con James Brown. Hay cuestiones de derechos de intérprete o de usos de la voz que ya van un poco también por otro lado. Sin embargo, este yo creo que ese temor como tal no está porque cuando uno hace arte de verdad uno tiene esa necesidad, es una cuestión vocacional, es una necesidad tener que hacer algo, tener que contar algo, tener que expresarte en el lenguaje que vos conocés.

BUENA FE

–Ahí está el punto gris porque pueden declarar como suya, pero no va a ser de nadie más sino de la inteligencia artificial. O sea, no va a haber nadie que le pueda reclamar.

–AT: Ahí hay una cuestión gira en torno a cómo funcionan las plataformas de IA que son generadoras de música. Las plataformas de IA se entrenan con base a obras ya existentes que son protegidas por el derecho de autor. Entonces, el debate es que las plataformas de IA hoy en día te generan una música. El usuario le pide tal tipo de música con tal ritmo, con tal letra, le puede proveer la letra si quiere y te genera con base en fragmentos de obras ya protegidas. Lo que ocurre ahí con las plataformas es justamente que se les exige el sinceramiento de su base de datos.

–Pero el sinceramiento es un asunto de buena fe, no hay forma de regular.

–AT: Exactamente.

–DP: Pasa que el registro de una obra es meramente declarativo. O sea, yo voy y manifiesto ante el ente registral o ante la entidad de gestión donde quiero que administren esos derechos y les digo yo soy el creador de esta obra o yo soy coautor, comparto con Juan Pérez tanto por ciento. Ahora, qué es lo que ocurre hoy en día. No tenemos todavía la forma de verificar que esa obra tenga algún componente creado por IA. En otros países sí hay plataformas que ya están identificando obras que tienen componentes de IA y son sancionados quienes declaran como cien por ciento suyas.

–AT: En cuanto a la interpretación creada con IA, ya hay muchísimos filtros. O sea, hoy día ya al toque salta que tiene tanto por ciento de humanidad y tanto por ciento de IA. O sea, con eso ya estamos evolucionando, pero va a ser para siempre una cuestión de buena fe si hiciste o no la melodía y la letra también.

Etiquetas: #desafíos#IA

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