Un torneo kure reúne a más de 200 personas en la ciudad de Pietra Ligure durante una jornada marcada por el Mundial.

  • Por Nayeli Carvallo
  • Corresponsal de Nación Media en Europa
  • Fotos: Gentileza

Lo que comenzó como una iniciativa entre amigos para organizar partidos de fútbol, se conso­lidó el pasado sábado con la tercera edición del Torneo Kure en Pietra Ligure, ciudad italiana. Más de 200 perso­nas participaron del encuen­tro, con equipos masculinos y, por primera vez, una cate­goría femenina. La idea nació de la nostalgia de paragua­yos que buscaban un espacio para reencontrarse a través del fútbol y la cultura.

El nombre Torneo Kure hace referencia a antiguas com­petencias barriales de fútbol cuyo premio podía ser un ani­mal. En esta ocasión, el equipo ganador se llevó un kure (cerdo en guaraní) como trofeo.

Invitación al canal de WhatsApp de La Nación PY

“Vivimos lejos y extrañába­mos esos domingos de fút­bol, asado y tereré con los amigos. La primera edición fue en 2023, queríamos crear un pedacito de Paraguay en Italia, aunque sea por un día. Usar el fútbol como excusa para el reencuentro”, comen­taba Manuel Zaracho, prin­cipal organizador del evento.

“Vivimos lejos y extrañábamos esos domingos de fútbol, asado y tereré”, comentan los compatriotas

EL FÚTBOL Y UN VIBRANTE FESTEJO

El ambiente estuvo mar­cado por el clima mundia­lista desde el inicio de la jor­nada. “El Mundial siempre despierta algo especial, este año se sintió el doble de emo­ción. La gente llegó con cami­setas de la Albirroja, se vivió con más intensidad, lo que dio un clima de fiesta más grande y una energía distinta alrede­dor de la cancha”, señaló.

Hubo compatriotas que lle­garon desde distintas ciuda­des del norte de Italia como Módena, Verona y Milán, ade­más de residentes de Liguria. Algunos viajaron entre cua­tro y cinco horas para ser parte del evento, que reunió a la comunidad, con comidas típicas como sopa paraguaya, asado y empanadas, además de música tras la premiación.

Con el tiempo, la iniciativa también se convirtió en un espacio de intercambio cul­tural. Cada año se suman par­ticipantes de otras naciona­lidades.

El premio principal fue un lechón, al estilo Paraguay-Italia

DE VARIAS NACIONALIDADES

“Tenemos amigos italianos que ya juegan con nosotros. También vinieron perua­nos, ecuatorianos y argen­tinos. La reacción siempre es la misma, porque quedan locos con la comida. La sopa paraguaya les vuela la cabeza porque no entienden que ‘no es sopa’, y cuando prueban el tereré en verano, ya no quie­ren saber nada del agua sola. Es lindo porque el torneo ter­mina siendo un puente cultu­ral. Ellos nos preguntan por Paraguay y nosotros apren­demos de ellos”.

Detrás de la organización del torneo se encuentra Sinllo­rokape Eventos, proyecto impulsado por un grupo de tres amigos que sostiene toda la estructura organizativa. Manuel Zaracho, origina­rio de Caaguazú, reside en Italia desde hace aproxi­madamente 19 años, junto a Alcides Ávalos, vinculado a la plataforma “paraguayi­talia.com”, e Hilda Zárate, emprendedora de Almacén Tres Fronteras, un espacio comercial orientado a pro­ductos paraguayos y latinoa­mericanos.

Por supuesto, el tradicional asado tampoco pudo estar ausente

Sinllorokape Eventos trabaja en la organización de activida­des culturales, gastronómi­cas y deportivas dirigidas a la comunidad paraguaya en Ita­lia, con el objetivo de fortale­cer los espacios de encuentro.

Desde la gestión de la can­cha hasta la coordinación general, explican que orga­nizar una iniciativa de este tipo desde otro país implica adelantar recursos, lidiar con proveedores que no conocen el proyecto y apoyarse en el equipo local. Señalan que migrar implica extrañar el idioma, los olores y el humor cotidiano, y que el encuentro se convierte en ese día en el que no es necesario explicar nada, donde es posible sen­tirse plenamente paraguayo.

Por esta razón, consideran que la actividad también es una forma de afirmar la presencia paraguaya en el exterior. La organización ya proyecta la cuarta edición para 2027, además de otras reuniones durante el año, con la intención de seguir ampliando estos espacios de encuentro.

“Cada año queremos que sea más grande, aprendemos de los errores y sumamos ideas. Y no nos quedamos solo con el torneo, con Sinllorokape esta­mos planeando un aperitivo en setiembre y una fiesta de Año Nuevo. La idea es tener al menos 3 o 4 encuentros fuertes al año. Mientras haya paraguayos con ganas de jun­tarse, nosotros vamos a seguir armando excusas”, concluyó.

En lo personal, como para­guaya y autora de esta nota, es sorprendente el nivel de reco­nocimiento que ha ganado nuestro país en el exterior. Ya no hace falta demasiada explicación. Tan solo basta mencionar el país o portar la camiseta para que identifi­quen jugadores, recuerden partidos históricos o incluso canten fragmentos de cancio­nes de la Albirroja. En más de una oportunidad, caminando por la calle, o desde lejos han gritado nombres de antiguos jugadores de la selección, o a veces mencionan o recono­cen a futbolistas paraguayos que hoy juegan en clubes de la UEFA, lo que muestra cómo el fútbol del país empieza a tener mayor presencia en el escenario europeo.

El ambiente estuvo marcado por el clima mundialista desde el inicio de la jornada

LA ALBIRROJA

En el recuerdo aparecen nombres que marcaron época como Roque Santa Cruz, Haedo Valdez y refe­rentes actuales como Anto­nio Sanabria y Omar Alde­rete que hacen que el apellido paraguayo suene cada vez más familiar en el contexto europeo.

En esta edición, incluso algu­nos participantes italianos ya llegaban alentando a la Albi­rroja, siguiendo su desem­peño con interés. Y así, este tipo de encuentros como el Torneo Kure reflejan la faci­lidad con la que los paragua­yos crean comunidad, con una actitud cercana, reci­ben a los demás con calidez y mantienen vivo el sentido de pertenencia incluso.

Déjanos tus comentarios en Voiz