• Jimmi Peralta
  • Fotos: Gentileza

La producción basada en hechos reales narra la historia de Sandrita, una niña de familia rural que su tío lleva a la ciudad para realizar las labores domésticas a cambio de techo y pan. Desde allí, el material aborda la trata, la explotación sexual y el criadazgo, práctica históricamente normalizada como “ayuda”, pero que expone a la niñez a servidumbre, maltrato y abusos.

“Desde el Ministerio de la Niñez y la Adolescencia valoramos muy positivamente la repercusión que viene generando ‘El precio del pasaje’. Desde su presentación y posterior difusión pública, el material ha despertado un fuerte interés ciudadano, institucional y mediático, precisamente porque aborda una realidad dolorosa que muchas veces permanece silenciada”, comenta Víctor Escobar Said, viceministro de Protección Integral de los Derechos del Niño, Niña y Adolescente, respecto a la producción “El precio del pasaje”, un material audiovisual de 41 minutos que desde la ficción y el arte es punta de lanza de una campaña estatal.

El material pone en foco las falsas promesas, los riesgos y las distintas formas de vulneración que afectan a niños, niñas y adolescentes, en el marco de prácticas ilegales como la trata de personas, la explotación sexual y el criadazgo.

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Víctor Escobar Said, viceministro de Protección Integral de los Derechos del Niño, Niña y Adolescente

“Las primeras respuestas han sido de alto impacto emocional y reflexivo. Muchas personas han expresado que el material conmueve, moviliza, interpela, expone y obliga a mirar de frente una problemática que no puede ser indiferente para la sociedad”, explicó.

El material ya ha sido presentado en espacios de alta relevancia nacional y se presenta como potable para su proyección en espacios sociales como cooperativas, instituciones educativas, organizaciones y actores del sistema de protección.

AUDIOVISUAL Y CONCIENCIA

“No se trata solamente de una pieza audiovisual para ser vista, sino de un recurso de prevención. Por eso, su repercusión no la medimos únicamente por visualizaciones o comentarios, sino también por su capacidad de instalar conversación pública, generar preguntas, movilizar a las familias, orientar a las instituciones educativas y promover la identificación temprana de situaciones de riesgo”, refiere Escobar Said.

“El precio del pasaje” presenta una historia basada en hechos reales que arranca en un entorno de necesidades económicas, criadazgo entre parientes, abuso de alcohol y violencia familiar, crudos problemas de la realidad social del país.

A través de una estética que no busca ser superficial, el audiovisual pretende convertirse en una herramienta concreta para hablar de estos temas con adolescentes y personas adultas, para sensibilizar, desnaturalizar y capacitar.

“Desde el inicio entendimos que una pieza audiovisual podía tener un alto impacto, especialmente porque permite llegar a las personas desde una dimensión emocional, pedagógica y social al mismo tiempo. Hay problemáticas que, si se abordan únicamente desde una charla técnica o desde un documento normativo, pueden resultar lejanas para la ciudadanía. En cambio, cuando una historia está bien narrada, cuando muestra rostros, vínculos, decisiones, engaños y consecuencias, se vuelve más comprensible y genera mayor conciencia”, explicó el viceministro.

La producción general de la pieza, realizada en el marco del proyecto “Prevención y mejora de la atención a niñas, niños y adolescentes víctimas de trata en Paraguay”, fue responsabilidad de Akaruvicha Films, bajo la dirección de Diego Mauro y Leti Fleitas, y con la actuación de los jóvenes talentos Milka Fretes y Angie Pedrozo.

El material está acompañado por una guía pedagógica elaborada para ser utilizada con docentes y equipos técnicos de las instituciones educativas, a fin de que puedan utilizar este audiovisual en aula con adolescentes de 14 a 17 años de edad.

“No se trata solo de sensibilizar, sino de generar aprendizaje, reflexión acompañada, identificación de señales de alerta y conocimiento de los canales institucionales de ayuda”, agrega el funcionario.

LA PROBLEMÁTICA

La trata de personas, el criadazgo y la violencia sexual se encuentran entre las situaciones más graves que pueden afectar a niñas, niños y adolescentes, y no deben, según el funcionario, analizarse de forma aislada, ya que muchas veces se conectan entre sí.

En la última década, las denuncias por trata de personas son cercanas a mil y las estadísticas refieren que en un tercio de los casos suelen involucrar a niños, niñas o adolescentes.

“En el caso de la trata, hablamos de una forma extrema de vulneración, donde niñas, niños o adolescentes pueden ser captados, trasladados o retenidos con fines de explotación. En muchos casos, existen condiciones previas de vulnerabilidad, como pobreza, abandono, violencia en el entorno familiar, falta de protección adulta, promesas engañosas o situaciones de dependencia”, explica Escobar.

“El precio del pasaje” abre con la historia Sandrita, una niña de una familia rural con dificultades económicas, a quien su tío Arturo, luego de convencer a su madre, llevará a la ciudad para ejercer labores de servicio doméstico para su familia a cambio de techo y pan.

“El criadazgo también es una práctica que debe ser desnaturalizada. Durante mucho tiempo, fue presentada como una forma de ‘ayuda’ o ‘crianza’, pero en realidad puede exponer a niñas, niños y adolescentes a explotación, servidumbre, aislamiento, interrupción educativa, maltrato, abusos y otras situaciones de riesgo, es en sí una puerta de entrada a otras vulneraciones de derechos”, señaló.

LOS SIGUIENTES PASOS

El ministerio prevé avanzar con proyecciones gratuitas en distintos puntos del país, llegando progresivamente a instituciones educativas de los 17 departamentos y Asunción, en un trabajo articulado con Mitic y el MEC. La intención es que adolescentes, docentes, equipos técnicos, familias y referentes comunitarios puedan acceder al material y trabajarlo de manera acompañada.

“Se continuará fortaleciendo el trabajo articulado con el Ministerio de Educación y Ciencias, la Cooperación Española, Mitic, medios públicos, medios privados, instituciones del sistema de protección, Codeni, gobiernos locales y organizaciones aliadas. La protección de niñas, niños y adolescentes requiere una respuesta conjunta”, agregó.

Escobar cerró diciendo que cuidar a niñas, niños y adolescentes implica estar atentos a señales de riesgo, no normalizar situaciones de explotación, escuchar cuando un adolescente pide ayuda, orientar a las familias y activar los canales correspondientes.

“Como Estado, seguiremos impulsando herramientas, campañas y espacios de formación; pero como sociedad necesitamos asumir que la prevención es una responsabilidad compartida”, concluyó.

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