Con su particular estilo, Toni Roberto hace un homenaje a los 55 años de la Veterinaria Tacuary, del doctor Raúl Tuma Pedro, y recuerda a Gloria Domecq de Masi, consagrada a las mascotas, que partió de este plano muy joven hace muchos años.

En 1971, Raúl Tuma Pedro empezaba su veterinaria. En esas épocas en que, como bien dice él, el veterinario de pequeños animales era considerado alguien que solo podía entrar a las casas por la puerta auxi­liar o, como la llamamos nosotros, “puerta de servi­cio”. Además, casi no exis­tían razas caninas y estaban llegando los primeros oveje­ros alemanes que se trajeron para la Presidencia. A partir de ahí era común escuchar que se decía “este o aquel es el hijo o el nieto de los ovejeros de Mburuvicha Róga”.

PUPI Y LA LÍNEA 44

En esos años, teniendo apenas cuatro o cinco años, llega a mi casa de la mano del Dr. Tuma un perrito al que le llamamos Pupi. Era todo un aconteci­miento la visita del doctor. En ese mismo tiempo, las líneas de ómnibus pasaban por varias arterias antes del reordena­miento del itinerario de buses.

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La elegante Línea 9 con cho­fer con corbata por la calle 15 de Agosto, el 30 y el 44 San Vicente - Loma Pytã por Segunda, pero el 44 doblaba en Alberdi, en ese camino rumbo al sur.

Una mañana pasó lo peor. Ese hermoso perrito blanco y negro fue alcanzado por las ruedas de aquel viejo Merce­des 308 D. Una llamada y en minutos estuvo ahí el sal­vador de los animalitos de aquellas décadas, el Dr. Raúl Tuma, que había constatado su muerte.

Raúl Tuma Pedro. Canal 9. Asunción, c. 1972

¡UN ANIMAL EN EL CONSULTORIO!

En este camino de tan­tas décadas, hay anécdotas increíbles como el hombre tenía que irse de noche a los institutos radiológicos para hacer un estudio para los ani­males porque no era aceptado por los concurrentes de esas épocas. “¡Un animal en el consultorio del Dr. Vicente Martínez!”, decía una cons­picua dama de esos ya lejanos años, refiriéndose al ins­tituto radiológico de la calle Montevideo.

Este pionero con el tiempo empezó a traer especialistas extranjeros en diversas afec­ciones caninas y felinas, en una época en que había sola­mente cuatro o cinco vete­rinarias consolidadas en el Paraguay frente a los cientos de hoy en día.

DESDE SAJONIA AL CONCORD

La charla con Tuma Pedro va desde los recuerdos de su infancia en Sajonia, su pasión por la veterinaria, la Alianza Francesa, el Botá­nico, sus estudios en Francia, su imperdible Club de Regatas el Mbiguá, hasta su inolvida­ble viaje París - Nueva York en el legendario Concord que había ganado en un concurso.

Gloria Domecq de Masi. Asunción, c. 1981

UN RECUERDO A GLORIA DOMECQ

Los cambios o las mudan­zas de muchos asuncenos del centro hizo que allá a finales de los años 80 muchos cam­bien y otros lleguen a la Vete­rinaria Tacuary. En esos años conocí a Gloria Domecq de Masi, una mujer tan entregada al cuidado de las mascotas como el Dr. Tuma. Lamentablemente, los cami­nos de la vida hicieron que ella parta muy pronto en los años 90. La recuerdo con su mameluco de vaquero y su “championcito”, en aquella antigua casona de España y Gral. Santos. Tal vez ella también habrá disfrutado desde alguna estrella la noche del 2 de junio los 55 años de la veterinaria que abrió camino para cuidar a tantos animalitos que fue­ron y son parte de muchas familias en los más diver­sos rincones del corazón de América.

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