El próximo viernes recordaremos la firma del Protocolo de Paz del 12 de junio de 1935, acontecimiento que puso fin a las hostilidades bélicas de la guerra del Chaco, un episodio trascendental de la historia regional que marcó la memoria colectiva de dos países hermanos como son Paraguay y Bolivia.

  • Por Embajador Carlos José Fleitas*
  • Embajador
  • Fotos: Gentileza

En esta fecha honramos el valor, el sacrificio y la entrega de quienes defendieron nuestra sobera­nía, reafirmando al mismo tiempo nuestro compromiso con la paz y el diálogo. La con­clusión de la guerra del Chaco (1932-1935) abrió paso a un proceso diplomático orientado no solo al restablecimiento de la paz, sino también a la defi­nición de los límites interna­cionales entre ambos Estados.

En ese marco, el Tratado de Paz, Amistad y Límites, sus­crito en Buenos Aires el 21 de julio de 1938, constituyó el ins­trumento fundamental que formalizó el fin del conflicto y estableció las bases para la delimitación territorial. Pos­teriormente, el laudo arbi­tral del 10 de octubre de 1938, emitido por el Colegio Arbi­tral integrado por los países garantes –Argentina, Brasil, Chile, Estados Unidos, Perú y Uruguay–, determinó téc­nicamente la línea divisoria en el Chaco, proporcionando el marco jurídico y geográfico necesario para su materializa­ción sobre el terreno del pro­ceso de demarcación de la fron­tera entre ambas naciones.

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A partir de ello, se constituyó la Comisión Mixta Demarcadora de Límites Paraguayo-Boli­viana, órgano técnico encar­gado de ejecutar los trabajos de caracterización, demarcación, registro y vigilancia fronte­riza conforme a lo establecido en el tratado y el laudo arbi­tral. Esta labor implicó déca­das de esfuerzos conjuntos, incluyendo levantamientos topográficos, determinación de coordenadas geográficas, erección de hitos principales y secundarios, apertura de pica­das internacionales y la resolu­ción de complejidades técni­cas derivadas de la geografía chaqueña.

LOS 10 HITOS PRINCIPALES

Durante ese largo periodo de trabajo de demarcación, que duró 87 años y culminó en diciembre de 2025, se han erigido y demarcado 10 hitos principales: 1. Esmeralda (tri­finio, pues divide las fronteras de Argentina, Bolivia y Para­guay); 2. 10 de Octubre; 3. Sar­gento Rodríguez; 4. Gabino Mendoza; 5. Coronel Cabrera; 6. Palmar de las Islas; 7. Coronel Sánchez; 8. Cerro Chovoreca; 9. Cerrito Jara; 10. 12 de Junio, confluencia del río Negro (trifi­nio, pues divide Brasil, Bolivia y Paraguay).

Se establecieron hitos testigos en cada margen del río Negro, donde el punto limítrofe se encuentra georreferenciado. Durante este prolongado pro­ceso, sucesivas comisiones téc­nicas desarrollaron labores de amojonamiento, manteni­miento de hitos, actualización geodésica y se logró la solución de diferendos técnicos entre ambos países.

Entre los antecedentes más sig­nificativos, se destaca la reso­lución de la controversia sobre el Vértice VIII cerro Chovo­reca en 1969 como ejemplo del empleo de mecanismos pacífi­cos para la resolución de con­troversias fronterizas a través del arbitraje del general argen­tino Gonzalo Gómez.

Tras décadas de labor técnica, jurídica y diplomática, Para­guay y Bolivia suscribieron en Buenos Aires el acta final sobre la ejecución y cumplimiento del Tratado de Paz, Amistad y Límites, reconociendo la cul­minación de una etapa histó­rica en la ejecución del tratado de 1938.

Firmaron así el 12 de junio de 2009 el Protocolo Adicional al Tratado de Paz, Amistad y Límites, aprobado en Paraguay por la Ley N.º 4176/2010, lo que permitió la conformación de una nueva Comisión Mixta Paraguayo-Boliviana Demar­cadora de Límites, integrada por las comisiones nacionales dependientes de las cancillerías de ambos Estados, retirándose Argentina de esta labor con el objetivo de continuar los tra­bajos técnicos vinculados al mantenimiento, caracteriza­ción y consolidación física de la frontera internacional entre las naciones directamente afec­tadas.

TRABAJO BINACIONAL

Este nuevo periodo de coo­peración fortaleció el trabajo binacional mediante la actua­lización geodésica con nuevas tecnologías, la instalación y mantenimiento de hitos fron­terizos, la limpieza y reaper­tura de picadas internaciona­les, así como la implementación de mecanismos complemen­tarios de ordenamiento fron­terizo, como la faja non aedifi­candi (notas reversales del 30 de mayo de 2011), destinada a preservar la visibilidad y fun­cionalidad del límite interna­cional.

Resulta oportuno destacar un hito trascendental derivado de aquel proceso de restableci­miento de la paz: la culmina­ción de la demarcación de la frontera internacional entre Paraguay y Bolivia, durante la gestión del actual Gobierno Nacional, encabezado por San­tiago Peña, como resultado del cumplimiento de las disposi­ciones establecidas en el Tra­tado de Paz, Amistad y Lími­tes de 1938, que tras 87 años de arduo trabajo venciendo una naturaleza agreste, un clima hostil, pero con el deseo de lograr el sueño de nuestros héroes del Chaco llegamos a la demarcación definitiva de nuestra frontera en dicho paraje histórico.

Es así que este prolongado pro­ceso alcanzó un hito culmi­nante en diciembre de 2025, con la terminación formal de la demarcación total de la fron­tera internacional entre Para­guay y Bolivia. La conclusión de los trabajos técnicos de campo, mediante la batimetría y carac­terización del tramo fluvial del río Negro, en la zona de Bahía Negra (departamento de Alto Paraguay), permitió comple­tar los 742 kilómetros de límite compartido entre ambos paí­ses, correspondientes a 704 kilómetros de frontera seca y 38 kilómetros de frontera fluvial.

Con este trascendental logro, Paraguay y Bolivia consoli­daron plenamente su fron­tera común, constituyéndose actualmente en un ejemplo de cooperación binacional, rigor técnico y compromiso soste­nido con la solución pacífica de controversias. En la actualidad ambas naciones son los únicos países en Sudamérica con fron­teras totalmente demarcadas.

Hoy, los límites entre Paraguay y Bolivia representan mucho más que una línea geográfica delimitada; constituyen el resultado de un prolongado proceso de diálogo diplomá­tico, cooperación técnica y compromiso sostenido con la paz entre dos naciones herma­nas. En esa fecha histórica, la Comisión Nacional Demarca­dora de Límites rinde home­naje a quienes defendieron nuestro Chaco durante el con­flicto bélico de 1932 a 1935, a los diplomáticos que lograron plasmar un tratado de límites en forma armónica con Bolivia durante los tres años de nego­ciación, de 1935 a 1938, y a los anónimos trabajadores de la Comisión Nacional Demar­cadora de Límites, que tras 87 años de arduo trabajo, con pro­fesionalidad técnica y servicio público, contribuyeron a la con­solidación jurídica, demarca­ción, registro y vigilancia de nuestras fronteras chaqueñas.

*Presidente de la Comi­sión Nacional Demarca­dora de Límites

CRONOLOGÍA DE LOS ANTECEDENTES JURÍDICOS DEL CONFLICTO CHAQUEÑO

  • 1. Tratado Derqui Varela del 15 de julio de 1852, celebrado entre la Argentina y el Paraguay, que reconocía la soberanía paraguaya “de costa a costa” sobre el río Paraguay hasta su confluencia con el río Paraná.
  • 2. Protesta boliviana del 22 de agosto de 1852, que constituye el primer antecedente diplomático del conflicto entre Paraguay y Bolivia. La misma fue presentada en Buenos Aires por el encar­gado de negocios de Bolivia ante la Argentina, Juan de la C. Benavente, mediante una nota diri­gida al ministro de Negocios Extranjeros de la Confederación Argentina, Luis José de la Peña.
  • 3. El Tratado de la Triple Alianza del 1 de mayo de 1865. En el mismo se adjudicó a la Argentina todo el Chaco Boreal al este del río Paraguay, desde el Bermejo hasta Bahía Negra, mientras que Brasil fijó sus límites al noreste en el río Ygurey, la cordillera de Mbaracayú y el río Apa.
  • 4. Tratado de Límites del 3 de febrero de 1876 entre Paraguay y Argentina, que confirmó la cesión a la Argentina de las Misiones Jesuíticas de la margen izquierda del Paraná y de la isla Apipé. Se fijó definitivamente al río Paraguay como frontera hasta el Pilcomayo, y se adjudicó a la Argen­tina el Chaco al sur del Pilcomayo, incluyendo la isla Cerrito. Este acuerdo dividió el Chaco en tres secciones: la meridional (Bermejo-Pilcomayo), cedida a la Argentina; la septentrional (Bahía Negra-río Verde), reconocida como paraguaya; y la central (río Verde-Pilcomayo, incluida la Villa Occidental), sometida a arbitraje internacional.
  • 5. El laudo arbitral del 12 de noviembre de 1878, dictado por el presidente de los Estados Unidos Rutherford B. Hayes, que falló a favor del Paraguay reconociendo su “título legal y justo” sobre la sección central del Chaco y la Villa Occidental.
  • 6. Protesta boliviana al contenido del laudo Hayes de fecha 1 de abril de 1878.
  • 7. Tratado Decoud-Quijarro del 15 de octubre de 1879, fue el primer acuerdo bilateral paragua­yo-boliviano sobre los límites en el Chaco Boreal, suscripto en Asunción entre el ministro para­guayo de Relaciones Exteriores José Segundo Decoud y el enviado boliviano Antonio Quijarro.
  • 8. Tratado Aceval-Tamayo del 16 de febrero de 1887: no logró una ratificación definitiva. Dividió el Chaco en tres zonas y sometiendo la restante a arbitraje del rey Leopoldo II de Bélgica; tam­poco fue ratificado por el Congreso paraguayo, dado que constituía una nueva cesión sustan­cial de territorio paraguayo.
  • 9. Protocolo Benítez-Ichazo del 23 de noviembre 1894. Tampoco logró una ratificación de los Congresos de ambos países acerca del diferendo de límites del Chaco.
  • 10. Protesta del canciller paraguayo Antolín Irala de fecha 29 de abril de 1904 por la firma del Tratado de Petropolis entre Brasil y Bolivia.
  • 11. Convenio Soler Pinilla del 12 de enero de 1907 (statu quo) con mediación argentina. Se esta­bleció el sometimiento del litigio al arbitraje del presidente argentino y fijó el principio del statu quo, obligando a ambas partes a no innovar ni avanzar posiciones.
  • 12. Entre 1913 y 1918, sucesivos protocolos –Ayala-Mujía y Moreno-Mugía– reafirmaron el compro­miso de negociar un tratado definitivo o recurrir al arbitraje, manteniendo el statu quo de 1907.
  • 13. Protocolo Díaz León Gutiérrez del 22 de abril de 1927. El mismo fue firmado como consecuen­cia del incidente en que perdió la vida el teniente paraguayo Adolfo Rojas Silva, en febrero de 1927. Se tomó en cuenta la oferta del Gobierno argentino, que ofreció ser mediador.
  • 14. Incidente del fortín Vanguardia del 5 de diciembre de 1928 y el acta de conciliación del 12 de setiembre de 1929. Conferencia de Washington o Comisión de Neutrales.
  • 15. Firma del Protocolo de Paz el 12 de junio de 1935.
  • 16. Firma del Tratado de Paz y Límites el 21 de julio de 1938.
  • 17. Finalización de la demarcación total de los límites en diciembre de 2025.

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