- Jorge Zárate
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- Fotos: Gentileza
“Simplemente me gustaría que se puedan dejar llevar por la creatividad, usar las cosas que ya existen para darle nueva vida, nuevo look”, dice Mauri Cita, que guía los encuentros “Papel y tijera”, que se iniciaron este 22/4 y se prolongarán una vez por mes hasta octubre en la Casa Bicentenario de las Artes Visuales Ignacio Núñez Soler.
Hoy en día como estamos tan acostumbrados a lo digital y virtual, estamos olvidando lo importante que es crear con las manos”, recuerda Mauri Cita. La artista paraguaya que desarrolló su técnica en Francia, donde residió por 38 años, cuenta que el collage “requiere una práctica que es diferente a dibujar: es cortar, probar, recolectar imágenes y crear una nueva con lo que ya existe, es más para disfrutar del proceso creativo y se hace en grupo, lo que permite que uno se inspire también en la creatividad de los demás”, apuntó sobre la dinámica de los encuentros.
“Estoy orgullosa de que esté sucediendo en la Casa de las Artes Visuales, porque es el primer evento de este tipo y de esta técnica”, expone. Los encuentros, destinados a público adulto, son de participación gratuita con inscripción previa a través de formulario digital (https://forms.gle/PGW1DarLBMjKFQ2j7).
UNA POSIBILIDAD CREATIVA
Muestra alegría con la posibilidad: “Estaré a cargo de este momento que es crear un espacio para que podamos reunirnos a experimentar en ese mundo que no se ve tanto en el Paraguay, donde todo es más pintar, acuarela, dibujo, es más académico. Aquí la propuesta es más lúdica, más jugar, donde lo importante es disfrutar del proceso creativo y dejarse llevar”, destaca.
Especializada en Francia en el scrapbooking, arte de realzar fotos, “más adelante desarrollé mi creatividad hacia la reutilización de materiales rescatados del papel hasta textiles, con lo que fui experimentando en obras que mostré el año pasado en la Alianza Francesa”, comenta.
“Vamos a trabajar con revistas o materiales alterados y quisiera que se lo entienda como una práctica a la que tiene acceso todo el mundo porque la creatividad la tenemos todos, así que planteamos disfrutar del proceso porque encuentros como este facilitan el primer paso”, dice Mauri.
“Se trata de poder atreverse, tomarse unas horas para sí y poder crear... El resultado nunca importó, este tipo de encuentros es propicio para ver cómo se van dando las cosas”, apunta.
VOLVER Y CREAR
La artista comentó que celebra su regreso a Paraguay: “Me conquistó el mundo creativo que encontré aquí, esa sed de crear, compartir, la calidez de la gente, me dio el impulso de querer quedarme”, explica.
“Estoy aquí para compartir, no para ‘enseñar’. Siempre fui bloguera, en Instagram muestro mis procesos creativos, cómo se hacen cosas. La idea es sentirme inspirada al rodearme de gente creativa, no la llamo ‘artística’, sino con sentidos abiertos”, agrega.
Dice que lo que más la motiva es la interacción que se produce en el desarrollo de las obras: “Esto te permite conectar con la gente con un lenguaje que habla por sí solo. Esa creatividad también existe en otros países, pero como este es mi país, para mí es diferente, es especial y siento que aporto algo nuevo”, apunta.
UNA RUPTURA
El collage, del francés “coller” (adherir, pegar) es una técnica de las artes plásticas inaugurada por figuras como Pablo Picasso y Georges Braque, que aparece como una herramienta conceptual habilitando nuevas formas de narrar la realidad.
“Desde los ‘dibujos con tijeras’ de Matisse, llenos de color y síntesis, hasta las ‘Combines’ de Robert Rauschenberg que mezclaban arte y vida con objetos encontrados, esta técnica nos enseña que la realidad se puede reensamblar para contar historias nuevas”, dice el texto de invitación de la Casa de Artes Visuales Ignacio Núñez Soler.
Para estos encuentros, se solicita a los asistentes acudir con materiales básicos como revistas, papeles en desuso, pegamento y tijeras, promoviendo así una lógica de reutilización y apropiación creativa.
“Mauri Cita es especialista en pedagogías colaborativas que transforman el aula en un laboratorio de experimentación conjunta. Aquí no hay maestro y alumno en el sentido rígido; propone una ‘indagación colaborativa’ donde el diálogo, la empatía y el trabajo en equipo son el motor creativo”, agrega.
Glosando el trabajo de Mauri, el texto para su exposición en la Alianza Francesa del año pasado apuntaba: “Crea a partir de materiales rescatados: papeles franceses antiguos, fragmentos de libros y telas desgastadas que parecían haber pedido su función. Su arte no busca la perfección, sino el alma de las cosas. Con collages, texturas, dibujos, da nueva vida a lo que otros desechan. Cada pieza es un testimonio de memoria y sensibilidad”.

