El fotógrafo estadounidense residente en nuestro país Henry Maillet fue designado como “explorador” de la cadena National Geographic para nuestro país. Colaborador del Museo de Ciencias (MuCi), siente que es una oportunidad única para hacer conocer la rica y diversa flora y fauna nacional, que tiene algunas especies en vías de extinción, pero principalmente el ecosistema del río Paraguay, en un proyecto integral que suena motivador.

“Las historias tie­nen el poder de transfor­mar la manera en que vemos el mundo y cómo elegimos habitarlo”, apunta Henry Maillet. Estadounidense nacionalizado paraguayo y afincado en Areguá, es fotó­grafo y audiovisualista y fue designado “explorador” en la National Geographic.

Con 138 años de vida, la NG le brindará apoyo finan­ciero para realizar expedi­ciones y registrar la biodi­versidad de la flora y fauna del país “con el propósito de visibilizarlas a nivel nacio­nal e internacional y con­tribuir a su preservación”, anunció el Museo de Cien­cias (MuCi) al dar a cono­cer su satisfacción por la designación de un miem­bro importante de su staff en esa categoría.

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Ser “explorador” es un “reconocimiento que se otorga a líderes y agentes de cambio de todo el mundo que trabajan para divulgar y proteger las maravillas de la naturaleza”, agregó el MuCi señalando que el storyte­lling –el arte de contar his­torias para transmitir un mensaje– puede cambiar percepciones, despertar curiosidad e inspirar accio­nes significativas.

Maillet asegura que “en el MuCi compartimos esa convicción. Entendemos que la narración no es solo una forma de comunica­ción, sino un puente entre la ciencia y la emoción, capaz de despertar asombro y pro­fundizar nuestra conexión con el mundo natural”.

Aquí su diálogo con El Gran Domingo de La Nación:

–¿Qué se siente formar parte de Nat Geo?, ¿es un sueño cumplido?

–Siempre vi a National Geo­graphic como una forma de entender el mundo: a tra­vés de historias que no solo informan, sino que trans­forman la manera en que nos relacionamos con la naturaleza. Hoy, poder contribuir a esa misión es un privilegio enorme. Al mismo tiempo, ese enfo­que está muy alineado con lo que venimos constru­yendo en el Museo de Cien­cias (MuCi), ya que creemos profundamente en el poder de las historias para conec­tar la ciencia con la emo­ción, para despertar curio­sidad y generar una relación más cercana con el mundo natural. Para mí, ser Natio­nal Geographic Explorer no es solo un reconocimiento personal, es una oportuni­dad para amplificar ese tipo de narrativas y para llevar historias desde Paraguay hacia una audiencia global, con propósito y con impacto.

CONEXIÓN ENTRE ECOSISTEMAS

–¿Qué proyecto desarro­llarías con la financiación de ellos?

–El proyecto que estamos desarrollando se centra en el río Paraguay. Es una histo­ria sobre conexión entre eco­sistemas, especies, y también entre las personas y el territo­rio. Los grandes ríos de Sud­américa no solo transportan agua: funcionan como arte­rias que sostienen la vida y permiten que especies como el yaguareté se desplacen y sobrevivan en paisajes cada vez más fragmentados. Mi enfoque es documentar ese sistema a través de la fotogra­fía y la exploración en campo, tratando de entender cómo se ve y se siente ese corre­dor hoy. No solo desde una perspectiva ecológica, sino también humana. En para­lelo, estoy desarrollando una narrativa visual que integra cartografía, imágenes y notas de campo, con la idea de cons­truir una lectura más com­pleta del territorio, algo que pueda ser compartido tanto en plataformas digitales como en nuestros espacios en el MuCi.

–Sos pionero en el full­dome en Paraguay… ¿Te gustaría ir por ahí o enfo­carte en cosas más de campo?

–El trabajo en campo es la base de todo, ya que ahí nacen las historias. Pero al mismo tiempo, en MuCi estamos explorando cómo llevar esas experiencias a nuevos formatos. Hoy esta­mos trabajando con tecno­logía innovadora para crear experiencias inmersivas en formato fulldome que per­mitan a las personas acce­der al mundo natural de una forma más directa, casi como estar ahí. Más que ele­gir entre campo o tecnología, me interesa conectar los dos.

–¿Qué historia te parece conmovedora o digna de un documental de las que te tocó ver o conocer en tu presencia en Paraguay?

–Hay muchas, pero una que siempre me vuelve a la mente es la del regreso de especies que habían desa­parecido del territorio. En Paraguay y la región esta­mos viendo cómo, después de décadas, algunos anima­les empiezan a volver a luga­res donde ya no existían. Eso no es solo una historia eco­lógica, también es una histo­ria humana, de equipos que trabajan durante años, de comunidades que se invo­lucran y de una relación con la naturaleza que empieza a cambiar. Me parece pro­fundamente conmovedor porque habla de posibili­dad. En un contexto donde muchas veces escuchamos sobre pérdida, estas histo­rias muestran que también es posible recuperar.

RELACIÓN PARTICULAR CON LA NATURALEZA

–Viniste en 2017 como voluntario con el Cuerpo de Paz (Peace Corps) y te quedaste. ¿Qué te atrajo de Paraguay?

–Creo que al principio fue la curiosidad, pero con el tiempo se transformó en algo mucho más profundo. Paraguay tiene una rela­ción muy particular con la naturaleza, hay una cerca­nía, una cotidianidad que no siempre se ve en otros lugares. Y eso, para alguien que quiere contar histo­rias sobre el mundo natu­ral, es muy potente. Pero sobre todo fueron las per­sonas. La forma en que te reciben, la apertura, el sen­tido de comunidad. En ese proceso, Paraguay dejó de ser un lugar al que vine por un tiempo y se convirtió en mi hogar. Me casé con una paraguaya y construí una comunidad acá que me sos­tiene y me inspira.

–Sos licenciado en Lide­razgo y Políticas Públicas. ¿Ejercés esta profesión o ya solo estás abocado a tu trabajo con las imágenes?

–Si bien nunca trabajé direc­tamente en políticas públi­cas, siento que ese interés sigue muy presente en lo que hago. Muchas veces, antes de que existan cambios en políticas o decisiones con­cretas, tiene que haber un cambio en cómo las perso­nas perciben un tema, en qué les importa, en qué les moviliza. Mi trabajo con las imágenes va por ahí, inten­tar generar esa conexión, esa empatía, que después puede traducirse en con­versaciones más amplias, incluso a nivel de políticas.

IMÁGENES ÍNTIMAS

–¿Cómo se hace para qui­tarle esas fotos tan cerca­nas a los yaguaretés?

–Para lograr esas imágenes utilizo un sistema especí­fico que se llama cámara trampa. Básicamente, dejo una cámara instalada en el monte con un sensor de movimiento y flashes, como un pequeño estudio fotográ­fico en medio de la natura­leza. Cuando el yaguareté pasa frente a la cámara, el sistema se activa y es el pro­pio animal el que “toma” la foto. Esto me permite crear imágenes muy íntimas sin estar presente, sin interve­nir en su comportamiento. De alguna manera, es una forma de colaborar con el animal para contar su his­toria.

–Contanos de la impresio­nante serie de macrofo­tografías “Cháke bicho”. ¿La seguirás mostrando?, ¿dónde puede verse?

–“Cháke bicho” es una serie que estamos desarrollando en MuCi, enfocada en insectos nativos del Paraguay. Trabaja­mos con microscopios que nos permiten alcanzar una reso­lución extremadamente alta, lo suficiente como para impri­mir las imágenes en gran for­mato sin perder detalle. Eso abre una puerta muy intere­sante: poder ver a estos orga­nismos de cerca, perderse en sus colores, en sus estruc­turas, en sus patrones. Esa experiencia cambia la per­cepción. Dejan de ser simple­mente “bichos” y pasan a ser algo mucho más complejo, incluso fascinante. Es un pro­yecto que seguimos desarro­llando, aunque actualmente no está en exhibición. Pero la idea es seguir expandiéndolo, así que estén atentos.

DOCUMENTANDO PARAGUAY

Henry Maillet es un explorador, fotógrafo

Henry Maillet es un explorador, fotógrafo y experto en audiovisuales especializado en la conservación de la naturaleza. Su trabajo combina la ciencia, la exploración y el storytelling. Si bien es de nacionalidad estadouni­dense, lleva años recorriendo los ecosistemas del Para­guay para registrar la biodiversidad de nuestro país.

Como miembro sénior del MuCi, lidera el desarrollo de narrativas visuales, proyectos audiovisuales inmersivos y procesos de investigación creativa vinculados a la ciencia, el territorio y la biodiversidad.

Maillet es pionero, en nuestro país, en técnicas de filma­ción en formato fulldome, el cual permite proyecciones en 360º, diseñadas especialmente para cúpulas. Actual­mente dirige el trabajo de creación de materiales audiovi­suales para el futuro Planetario Blas Servín.

Con Jeff Wang, compañero en el Cuerpo de Paz, crearon el proyecto Rostros del Río, una expedición en la que remaron seis meses bajando el río Paraguay parando en el camino, conociendo la gente, como se puede ver en el documental que está en YouTube financiado por WWF Paraguay.

UN GIGANTE DE LA CIENCIA

Fundada en 1888, la National Geographic Society se transformó con los años en una de las organizaciones internacionales sin fines de lucro más grandes del mundo, y está dedicada a la cien­cia, la exploración, la educación y la conservación. Publica una revista mensual conocida por su alta calidad fotográfica y repor­tajes de investigación sobre geografía, ciencia, historia y cultura.

Además, produce documentales y tiene un canal de televi­sión, Nat Geo, a través del cual difunde programas educa­tivos. Se define como una organización global dedicada a la ciencia, la exploración, la educación y la conservación del medioambiente.

Además de los artículos sobre diversos lugares, historia y cada rincón del planeta, la revista es reconocida ampliamente por su calidad de edición y sus estándares en las fotogra­fías, lo que hace que cuente con una selección de los mejores periodistas gráficos del mundo. También es muy conocida por los mapas detallados que ofrece sobre las regiones que visita. Incluso sus archivos fueron utilizados por el Gobierno de los Estados Unidos cuando sus recursos cartográficos eran limitados, informa Wikipedia.

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