El fotógrafo estadounidense residente en nuestro país Henry Maillet fue designado como “explorador” de la cadena National Geographic para nuestro país. Colaborador del Museo de Ciencias (MuCi), siente que es una oportunidad única para hacer conocer la rica y diversa flora y fauna nacional, que tiene algunas especies en vías de extinción, pero principalmente el ecosistema del río Paraguay, en un proyecto integral que suena motivador.
- Por Jorge Zárate
- jorge.zarate@nacionmedia.com
- Fotos: Gentileza
“Las historias tienen el poder de transformar la manera en que vemos el mundo y cómo elegimos habitarlo”, apunta Henry Maillet. Estadounidense nacionalizado paraguayo y afincado en Areguá, es fotógrafo y audiovisualista y fue designado “explorador” en la National Geographic.
Con 138 años de vida, la NG le brindará apoyo financiero para realizar expediciones y registrar la biodiversidad de la flora y fauna del país “con el propósito de visibilizarlas a nivel nacional e internacional y contribuir a su preservación”, anunció el Museo de Ciencias (MuCi) al dar a conocer su satisfacción por la designación de un miembro importante de su staff en esa categoría.
Ser “explorador” es un “reconocimiento que se otorga a líderes y agentes de cambio de todo el mundo que trabajan para divulgar y proteger las maravillas de la naturaleza”, agregó el MuCi señalando que el storytelling –el arte de contar historias para transmitir un mensaje– puede cambiar percepciones, despertar curiosidad e inspirar acciones significativas.
Maillet asegura que “en el MuCi compartimos esa convicción. Entendemos que la narración no es solo una forma de comunicación, sino un puente entre la ciencia y la emoción, capaz de despertar asombro y profundizar nuestra conexión con el mundo natural”.
Aquí su diálogo con El Gran Domingo de La Nación:
–¿Qué se siente formar parte de Nat Geo?, ¿es un sueño cumplido?
–Siempre vi a National Geographic como una forma de entender el mundo: a través de historias que no solo informan, sino que transforman la manera en que nos relacionamos con la naturaleza. Hoy, poder contribuir a esa misión es un privilegio enorme. Al mismo tiempo, ese enfoque está muy alineado con lo que venimos construyendo en el Museo de Ciencias (MuCi), ya que creemos profundamente en el poder de las historias para conectar la ciencia con la emoción, para despertar curiosidad y generar una relación más cercana con el mundo natural. Para mí, ser National Geographic Explorer no es solo un reconocimiento personal, es una oportunidad para amplificar ese tipo de narrativas y para llevar historias desde Paraguay hacia una audiencia global, con propósito y con impacto.
CONEXIÓN ENTRE ECOSISTEMAS
–¿Qué proyecto desarrollarías con la financiación de ellos?
–El proyecto que estamos desarrollando se centra en el río Paraguay. Es una historia sobre conexión entre ecosistemas, especies, y también entre las personas y el territorio. Los grandes ríos de Sudamérica no solo transportan agua: funcionan como arterias que sostienen la vida y permiten que especies como el yaguareté se desplacen y sobrevivan en paisajes cada vez más fragmentados. Mi enfoque es documentar ese sistema a través de la fotografía y la exploración en campo, tratando de entender cómo se ve y se siente ese corredor hoy. No solo desde una perspectiva ecológica, sino también humana. En paralelo, estoy desarrollando una narrativa visual que integra cartografía, imágenes y notas de campo, con la idea de construir una lectura más completa del territorio, algo que pueda ser compartido tanto en plataformas digitales como en nuestros espacios en el MuCi.
–Sos pionero en el fulldome en Paraguay… ¿Te gustaría ir por ahí o enfocarte en cosas más de campo?
–El trabajo en campo es la base de todo, ya que ahí nacen las historias. Pero al mismo tiempo, en MuCi estamos explorando cómo llevar esas experiencias a nuevos formatos. Hoy estamos trabajando con tecnología innovadora para crear experiencias inmersivas en formato fulldome que permitan a las personas acceder al mundo natural de una forma más directa, casi como estar ahí. Más que elegir entre campo o tecnología, me interesa conectar los dos.
–¿Qué historia te parece conmovedora o digna de un documental de las que te tocó ver o conocer en tu presencia en Paraguay?
–Hay muchas, pero una que siempre me vuelve a la mente es la del regreso de especies que habían desaparecido del territorio. En Paraguay y la región estamos viendo cómo, después de décadas, algunos animales empiezan a volver a lugares donde ya no existían. Eso no es solo una historia ecológica, también es una historia humana, de equipos que trabajan durante años, de comunidades que se involucran y de una relación con la naturaleza que empieza a cambiar. Me parece profundamente conmovedor porque habla de posibilidad. En un contexto donde muchas veces escuchamos sobre pérdida, estas historias muestran que también es posible recuperar.
RELACIÓN PARTICULAR CON LA NATURALEZA
–Viniste en 2017 como voluntario con el Cuerpo de Paz (Peace Corps) y te quedaste. ¿Qué te atrajo de Paraguay?
–Creo que al principio fue la curiosidad, pero con el tiempo se transformó en algo mucho más profundo. Paraguay tiene una relación muy particular con la naturaleza, hay una cercanía, una cotidianidad que no siempre se ve en otros lugares. Y eso, para alguien que quiere contar historias sobre el mundo natural, es muy potente. Pero sobre todo fueron las personas. La forma en que te reciben, la apertura, el sentido de comunidad. En ese proceso, Paraguay dejó de ser un lugar al que vine por un tiempo y se convirtió en mi hogar. Me casé con una paraguaya y construí una comunidad acá que me sostiene y me inspira.
–Sos licenciado en Liderazgo y Políticas Públicas. ¿Ejercés esta profesión o ya solo estás abocado a tu trabajo con las imágenes?
–Si bien nunca trabajé directamente en políticas públicas, siento que ese interés sigue muy presente en lo que hago. Muchas veces, antes de que existan cambios en políticas o decisiones concretas, tiene que haber un cambio en cómo las personas perciben un tema, en qué les importa, en qué les moviliza. Mi trabajo con las imágenes va por ahí, intentar generar esa conexión, esa empatía, que después puede traducirse en conversaciones más amplias, incluso a nivel de políticas.
IMÁGENES ÍNTIMAS
–¿Cómo se hace para quitarle esas fotos tan cercanas a los yaguaretés?
–Para lograr esas imágenes utilizo un sistema específico que se llama cámara trampa. Básicamente, dejo una cámara instalada en el monte con un sensor de movimiento y flashes, como un pequeño estudio fotográfico en medio de la naturaleza. Cuando el yaguareté pasa frente a la cámara, el sistema se activa y es el propio animal el que “toma” la foto. Esto me permite crear imágenes muy íntimas sin estar presente, sin intervenir en su comportamiento. De alguna manera, es una forma de colaborar con el animal para contar su historia.
–Contanos de la impresionante serie de macrofotografías “Cháke bicho”. ¿La seguirás mostrando?, ¿dónde puede verse?
–“Cháke bicho” es una serie que estamos desarrollando en MuCi, enfocada en insectos nativos del Paraguay. Trabajamos con microscopios que nos permiten alcanzar una resolución extremadamente alta, lo suficiente como para imprimir las imágenes en gran formato sin perder detalle. Eso abre una puerta muy interesante: poder ver a estos organismos de cerca, perderse en sus colores, en sus estructuras, en sus patrones. Esa experiencia cambia la percepción. Dejan de ser simplemente “bichos” y pasan a ser algo mucho más complejo, incluso fascinante. Es un proyecto que seguimos desarrollando, aunque actualmente no está en exhibición. Pero la idea es seguir expandiéndolo, así que estén atentos.
DOCUMENTANDO PARAGUAY
Henry Maillet es un explorador, fotógrafo y experto en audiovisuales especializado en la conservación de la naturaleza. Su trabajo combina la ciencia, la exploración y el storytelling. Si bien es de nacionalidad estadounidense, lleva años recorriendo los ecosistemas del Paraguay para registrar la biodiversidad de nuestro país.
Como miembro sénior del MuCi, lidera el desarrollo de narrativas visuales, proyectos audiovisuales inmersivos y procesos de investigación creativa vinculados a la ciencia, el territorio y la biodiversidad.
Maillet es pionero, en nuestro país, en técnicas de filmación en formato fulldome, el cual permite proyecciones en 360º, diseñadas especialmente para cúpulas. Actualmente dirige el trabajo de creación de materiales audiovisuales para el futuro Planetario Blas Servín.
Con Jeff Wang, compañero en el Cuerpo de Paz, crearon el proyecto Rostros del Río, una expedición en la que remaron seis meses bajando el río Paraguay parando en el camino, conociendo la gente, como se puede ver en el documental que está en YouTube financiado por WWF Paraguay.
UN GIGANTE DE LA CIENCIA
Fundada en 1888, la National Geographic Society se transformó con los años en una de las organizaciones internacionales sin fines de lucro más grandes del mundo, y está dedicada a la ciencia, la exploración, la educación y la conservación. Publica una revista mensual conocida por su alta calidad fotográfica y reportajes de investigación sobre geografía, ciencia, historia y cultura.
Además, produce documentales y tiene un canal de televisión, Nat Geo, a través del cual difunde programas educativos. Se define como una organización global dedicada a la ciencia, la exploración, la educación y la conservación del medioambiente.
Además de los artículos sobre diversos lugares, historia y cada rincón del planeta, la revista es reconocida ampliamente por su calidad de edición y sus estándares en las fotografías, lo que hace que cuente con una selección de los mejores periodistas gráficos del mundo. También es muy conocida por los mapas detallados que ofrece sobre las regiones que visita. Incluso sus archivos fueron utilizados por el Gobierno de los Estados Unidos cuando sus recursos cartográficos eran limitados, informa Wikipedia.

