• Embajador Carlos José Fleitas
  • Presidente de la Comisión Nacional
  • Demarcadora de Límites
  • Fotos: Gentileza

La Comisión Nacional Demarcadora de Límites cumple 73 años llevando una labor poco visible pero fundamental.

Mucho antes de que existieran mapas digitalizados o sistemas satelitales, el Paraguay ya enfrentaba una tarea muy compleja y decisiva: la de definir, caracterizar, defender y materializar sus fronteras nacionales. Detrás de esta misión, poco visible pero fundamental, se encuentra la Comisión Nacional Demarcadora de Límites (CNDL), una institución cuya evolución histórica refleja los esfuerzos de consolidación de la soberanía territorial paraguaya.

Sus orígenes se remontan a la reorganización del Estado paraguayo tras la guerra de la Triple Alianza. En 1870, la creación del Ministerio de Relaciones Exteriores sentó las bases de su origen institucional. Sin embargo, la cuestión de los límites permaneció entonces como una función dentro de su administración. No será sino hasta comienzos del siglo XX cuando esta adquiera entidad propia: en 1902, los asuntos limítrofes fueron asignados a la Subsecretaría de la Cancillería Nacional.

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Un paso decisivo para su institucionalización, se dio en 1920 con la creación de la Sección de Límites, concebida como un espacio técnico orientado a sistematizar información geográfica, cartográfica y jurídica. Este hito revela una transformación conceptual: la delimitación del territorio deja de ser únicamente una cuestión diplomática para convertirse también en un problema de conocimiento, medición y representación del espacio.

CONSOLIDACIÓN

Su consolidación llegaría en 1939, cuando la estructura evolucionó hacia la Comisión Demarcadora de Límites, organizada en subcomisiones para los países vecinos. Este cambio supuso el tránsito hacia un organismo más complejo, capaz de articular el trabajo de campo con la producción cartográfica y la negociación internacional.

A partir de 1940, la incorporación de geodestas, cartógrafos y topógrafos evidenció el creciente grado de especialización requerido para una tarea que exigía precisión científica y dominio del terreno.

En 1941, con la creación del Instituto Geográfico Militar, se buscó centralizar la producción cartográfica del país. A partir de entonces, la demarcación de límites se estructuró en dos dimensiones complementarias: una técnica (vinculada a los levantamientos, mapas y trabajos de campo) y otra diplomática (relacionada con la negociación y aplicación de los tratados internacionales).

Esta dualidad, entre ciencia y diplomacia, constituye uno de los rasgos más característicos del proceso demarcatorio paraguayo. Mientras la labor técnica pasó a depender del Instituto Geográfico Militar, bajo la denominación de Departamento de Límites Internacionales, la dimensión diplomática permaneció en el ámbito del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Decreto de 1952 que da nombre a la institución

El 31 de marzo de 1953, el Estado decidió reunificar estas funciones en el ámbito de la Cancillería Paraguaya, creando formalmente la Comisión Nacional Demarcadora de Límites, tal como se la conoce en la actualidad.

Hoy, la CNDL continúa cumpliendo una función estratégica: de caracterizar, demarcar y vigilar las fronteras del país. Su historia permite comprender que las fronteras no son simples líneas trazadas en un mapa, sino el resultado de un prolongado proceso que combina saber técnico, decisiones políticas y trabajo humano. Se trata de una labor silenciosa, pero esencial para la existencia misma del Estado y la afirmación de su soberanía.

SALTO CUALITATIVO

Gracias al apoyo brindado por el gobierno del presidente Santiago Peña se ha logrado dar un salto cualitativo tecnológico fundamental en defensa de nuestra soberanía, al lograrse la digitalización de los hitos de nuestra frontera, así como del rico patrimonio histórico de su archivo. Debemos resaltar además que en diciembre del 2025 se culminó la demarcación total de la frontera con Bolivia, con la labor de batimetría del Río Negro en la zona de Bahía Negra, tras 87 años de trabajos demarcatorios, constituyéndose ambas naciones, en los primeros países de Sudamérica en tener totalmente demarcados sus fronteras nacionales.

Los trabajos continúan pues con Bolivia se realizar anualmente limpieza de picadas entre los hitos demarcatorios, con la Argentina los estudios para la definición de la soberanía de 74 islas en el río Paraguay y con Brasil la definición del cauce (álveo) del río Paraná.

Nuestros límites se hallan signados por la sangre de nuestros compatriotas, como consecuencia de dos guerras internacionales, lo cual constituye un deber de todos los paraguayos, el defender nuestra soberanía nacional. El compromiso del Gobierno nacional a través de la Comisión Nacional Demarcadora de Límites es proteger y salvaguardar cada palmo del territorio nacional, defendido por nuestros compatriotas durante toda nuestra historia.

La tarea es muy exigente y a la vez precisa de mucho profesionalismo

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