Sufriendo más de la cuenta, Olimpia venció a Trinidense, que con un hombre menos peleó hasta el final.
- POR LUIS IRALA
- Periodista Nación Media
Con dificultades, Olimpia derrotó a Trinidense, 2-1. En el mejor momento del Auriazul, estando el cotejo empatado 1-1, sufrió la irresponsable expulsión de Nicolás Maná, que mermó notablemente sus chances de hacerse ganador.
Más ambicioso Olimpia en el comienzo del partido. Romeo Benítez, que fue imparable en la primera etapa avisó dos veces, una vez por la derecha y en otra jugada por la izquierda que inquietaron a la defensa rival. Daba la sensación de que el gol franjeado estaba al caer y pronto se cristalizó. El tanto de Olimpia se produjo a los 17 minutos cuando Delmás remató de zurda que el arquero Dufour dio rebote, el balón fue a los pies de Rodney Redes, quien no tuvo problemas para anotar el gol, que fue anulado inicialmente a instancia del asistente Milciades Saldívar, por supuesta posición adelantada, que fue rectificado por el VAR, habilitando a Redes y el Decano que se ponía en ventaja con merecimientos. Con dominio del Franjeado, terminó la primera fracción.
En la complementaria, Trinidense enseguida cambió su figura táctica con el ingreso de Tomás Rayer en vez de Chiquito Giménez, y dominó a su adversario.
Maná estuvo cerca del gol en dos ocasiones y la tercera fue la vencida, con el tanto del recién ingresado Rayer, que capturó un centro medido de Axel Cañete.
En el mejor momento auriazul, Maná se hizo expulsar irresponsablemente a instancias del VAR, por infracción sobre Rodríguez y el cotejo entró en otra dimensión. El segundo tanto de Olimpia fue obra de Sandoval que había ingresado minutos antes. Un centro de Cáceres, que también ingresó recientemente, no fue detenido por el golero Dufour, aprovechando el Tanque del Este para poner de nuevo en ventaja al Decano. Al final el Franjeado terminó el encuentro pidiendo la hora, pero su triunfo lo mete en zona de pelea por el título del Clausura.

