Fue goleado por Vasco da Gama en el Defensores del Chaco y levantó el pañuelo del adiós en la Sudamericana.
Olimpia también le dijo adiós a la competencia internacional tras ser humillado anoche por Vasco da Gama. El 4-1 del cuadro carioca fue un cachetazo para el Franjeado, que no fue ni sombra del equipo que logró el empate en Río de Janeiro, por lo que se vio en el trámite del partido.
El equipo paraguayo quiso ser protagonista desde el pitazo inicial, pero concedió espacios muy notorios, que le permitieron a los volantes del Vasco meter pelotas profundas para sus delanteros. Olveira salvó de entrada un mano a mano con Andrés Gómez, que había recibido un pase magistral de Thiago Mendes, el conductor del cuadro carioca. En la réplica, fue Richard Sánchez el que metió una pelota de gol para Romeo Benítez, que remató incómodo y se perdió el tanto de Apertura.
Y cuando los equipos se estaban acomodando, se vino el golazo de la ilusión de Esteban Matus. El chileno recuperó una pelota, giró y metió el zurdazo al ángulo, que hizo explotar al público franjeado en el Defensores.
Pero solo fue eso, una ilusión, porque Vasco lo dio vuelta en un cerrar y abrir de ojos. Primero con el empate de Thiago Mendes, en gran definición, tras una mejor jugada previa por el sector izquierdo.
La floja respuesta defensiva franjeada se hizo más notoria con el segundo gol de David, tras un centro que nadie pudo despejar. El equipo brasileño perdonó después varias ocasiones de gol ante la floja respuesta del equipo paraguayo, que tampoco le encontró la vuelta al partido en el segundo tiempo.
El Franjeado quedó expuesto en esta etapa, porque seguía ofreciendo muchas grietas defensivas. Los cambios de Vitamina Sánchez tampoco surtieron efecto y las consecuencias fueron nefastas, porque Adson, con otro golazo, y Claudio Spinelli, de cabeza, terminaron por ajusticiar al campeón paraguayo, que se despide de la Copa Sudamericana muy golpeado y sin poder pasar nuevamente la barrera de los octavos de final de la competencia.

