El Ciclón jugó un buen partido, pero cayó de local ante una multitud y nuevamente se esfumó el sueño copero.
Cerro Porteño cayó 1-0 ante Palmeiras y vio nuevamente frustradas sus intenciones y el sueño de conquistar la ansiada Copa Libertadores. En el partido de vuelta, ante una multitud en la Nueva Olla que aguantó la lluvia constante, el zaguero paraguayo y capitán del Palmeiras, Gustavo Gómez, amargó al Azulgrana con su tanto de cabeza, que definió la serie y decretó otra nueva eliminación del equipo paraguayo.
El Ciclón dilapidó gran parte del primer tiempo para marcar la diferencia. Porque jugó un gran partido en esos 40 minutos iniciales, cerrando todos los espacios de conexión del Palmeiras, que nunca estuvo cómodo en la cancha, obligándolo a errores continuos en la salida.
En ese tramo y tras un remate de Aliseda que se perdió por poco, sobrevino la jugada que Iván Ramírez desperdició en forma increíble, teniendo la gran oportunidad de convertir. Fue tras un córner que Lucas Quintana bajó al medio y que el ex-Libertad la mandó arriba de volea.
De todas formas, a Cerro le siguió faltando fuerza en ataque, y lo que ya se sabe, el que no los hace, los recibe. Fue así que apenas bastó un par de jugadas bien hiladas por la ofensiva del Palmeiras para que tuviera su premio.
Primero se vino el aviso, cuando Arias ganó por primera vez la raya del fondo y cedió el pase atrás a Evangelista, cuyo remate se desvió en un defensor y terminó en córner. Y de ese tiro de esquina, Gustavo Gómez les ganó a todos, metió el terrible cabezazo para vencer a Roffo y decretar el único gol del partido. Ese gol anestesió totalmente al Ciclón, que acusó el golpe.
La reacción en el segundo tiempo no fue inmediata. Incluso Palmeiras lo pudo liquidar con otros cabezazos de Murilo, salvado por Roffo, y de Gómez, desviado.
Tras los cambios de Holan, Cerro apuró pero sin orden, haciendo estéril su esfuerzo por llegar al empate, que casi llega con un remate de Vegetti ya en el añadido. De todas formas, fue una eliminación más y seguirá la espera por ese ansiado sueño.

