La estrella egipcia quedó libre desde su salida del Liverpool inglés.

  • Estambul. AFP

La estrella egipcia Mohamed Salah, libre desde su salida del Liverpool, llegó ayer miérco­les a Estambul acompañada de una gran expectación para comprometerse con el club turco Trabzonspor.

El jugador de 34 años aterrizó en el aeropuerto Atatürk de Estambul, antes de ser reci­bido en el exterior por cientos de aficionados enloquecidos, constataron periodistas de la AFP.

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“Vengo directamente del trabajo, trabajo de noche y estoy listo para encadenar una segunda noche en vela por Mohamed Salah”, declaró a la AFP Abdul Kerim Yer­van, un hincha del Trabzons­por, junto a una pancarta que calificaba al egipcio de ‘regalo de Alá’.

“Modo Salah activado”, había escrito antes en X el Tra­bzonspor, compartiendo fotos del jugador a bordo de un avión privado con la cami­seta azul y granate del equipo del mar Negro.

El club de Trebisonda (noreste), clasificado para la ronda de play-offs de la Liga Europa, anunció el martes que había iniciado “negocia­ciones” con la superestrella egipcia, que dejó el Liverpool tras nueve temporadas reple­tas de títulos y de goles.

Salah debe pasar un reconoci­miento médico el miércoles en Estambul antes de volar hacia Trebisonda al final del día.

El atacante, que va a firmar un contrato de dos tempo­radas, una de ellas opcional, percibirá 17 millones de euros (19,6 millones de dólares) al año, según varios medios tur­cos.

Coronado campeón de Tur­quía por última vez en 2022, el Trabzonspor es el único club que planta cara a Galata­saray, Fenerbahçe y Besiktas, los tres grandes de Estambul.

Salah llega con el estatus de leyenda con la selección egip­cia (68 goles en 121 partidos), que alcanzó los octavos de final del Mundial 2026, y del Liverpool, con 257 goles y 123 asistencias en 442 partidos en todas las competiciones.

Fichado de la Roma en 2017, el “Rey egipcio”, como se le apoda en Inglaterra, firmó sin embargo una última tempo­rada muy alejada de sus están­dares habituales, sin que su popularidad se viera mer­mada en las orillas del Mer­sey y del Nilo.

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