En un partido que lo controló de principio a fin, Cerro Porteño dejó atrás su inicio de torneo con derrotas, goleó a Sportivo Luqueño y mira con mayor optimismo el panorama en el torneo Clausura y, sobretodo, de cara a los partidos de octavos de final ante Palmeiras por Copa Libertadores.
El Ciclón redujo la tensión del partido rápidamente porque en una de sus primeras incursiones ya se puso en ventaja luego de una jugada confusa tras un córner. El primero en cabecear fue Jonatan Torres, que logró desviar Campisi.
Tras rebote en el travesaño, Vegetti volvió a estrellar el balón en forma increíble en el palo y tras esto, fue Jorge Morel el que impulsó la pelota, que nuevamente logró sacar un defensor auriazul, aunque a instancias del VAR se comprobó que el esférico ya había traspasado la línea de gol.
Ese tanto trajo tranquilidad, pero no buen juego, porque el cuadro de Ariel Holan entró en un bache futbolístico cuando promediaba la media hora del partido. Pero como Luqueño no fue un rival que lo pudiera poner en aprietos en forma muy frecuente, volvió a tomar ventaja.
Al Auriazul le faltó fuerza en ataque y, salvo algunos acercamientos, no pudo mover la estantería defensiva azulgrana. Fue así que tras una serie de rebotes, Vegetti se encargó de poner el 2-0 tranquilizador.
Ya en el complemento y en algo muy valorable, Cerro aumentó le presión sobre su rival, en una muestra de rebeldía distinta a los anteriores partidos. Justamente, tras una presión alta, la pelota le llegó a Morel, que con un tremendo remate desde fuera del área puso el 3-0 lapidario. Un golazo.
Esa intensidad la mantuvo después hasta el final, no permitiendo a su rival tentar siquiera el descuento.

