El martes jugarán una final anticipada en el estadio de Dallas, en una de las semifinales del Mundial 2026.
En la ciudad de las estrellas, y a pocos kilómetros de Hollywood, España derrotó 2-1 este viernes a Bélgica en unos cuartos de final de película y se clasificó para las semifinales del Mundial 2026, donde la espera la intratable Francia.
Fabián Ruiz puso a soñar a la Roja a la media hora de juego en el despampanante SoFi Stadium de Inglewood, Los Ángeles, al embocar un rebote dejado por Thibaut Courtois ante un remate de Dani Olmo.
Bajo las gigantescas pantallas digitales del recinto californiano, Charles De Ketelaere mantuvo su racha goleadora y con un cabezazo desactivó poco después (41’) la carrera ibérica hacia su primera semifinal en 16 años.
Pero, homenajeando su pasado sufrido, la selección española quebró las gargantas de la marea roja que la acompañó en Los Ángeles con un tanto en el epílogo de Mikel Marino (88’), quien había tocado césped dos minutos antes, al capitalizar una inseguridad del golero Senne Lammens.
Lammens debutó en la máxima cita del fútbol reemplazando a la cara más famosa de los Diablos Rojos, Courtois, que salió lesionado y llorando en el minuto 71.
La vigente campeona de Europa sació su hambre de gloria: desde su único título mundialista, conquistado en 2010, no alcanzaba unas semifinales, una instancia que anteriormente solo había disputado en Brasil 1950 y Sudáfrica.
Tras despachar a los belgas, que jugaban sus primeros cuartos desde Rusia 2018, cuando acabaron terceros, España disputará un partido que perfectamente pudo haber sido la final de la primera Copa del Mundo de 48 equipos: ante la todopoderosa Francia de Kylian Mbappé.

