Prometedor duelo entre europeos clasificará a uno de los cuatro semifinalistas.
- Los Ángeles, AFP.
Bélgica y España miden sus estados de ánimo en Los Ángeles este viernes (16:00) en cuartos de final del Mundial, con el gigante Thibaut Courtois citado con el fenomenal Lamine Yamal.
A Bélgica la terminó de enderezar el caso Balogun, la roja perdonada al delantero estrella del anfitrión por gracia de Donald Trump y que tuvo el resultado inverso al esperado: Estados Unidos se desorientó y Bélgica salió enrabietada para ganar 4-1. ¿Le durará el efecto contra España?
Hasta entonces Bélgica se movía entre dudas, conflictos y un milagro, el 3-2 ante Senegal logró en la prórroga cuando los Diablos Rojos perdieron 2-0 en el 86′ en dieciseisavos.
La trayectoria de España ha sido menos sinuosa, aunque le tocó sufrir hasta la final para eliminar a su vecina Portugal (1-0, 90+1′).
Los números de la campeona de Europa asustan en su regreso a los cuartos de un Mundial desde que se proclamara campeona en 2010.
Con un fútbol menos brillante que hace dos años en su título continental, la clave de su trayectoria es su intocable estructura defensiva: ningún gol encajado y solo seis tiros recibidos entre los tres palos en cinco partidos.
Esta solidez le ha permitido estirar su racha de partidos oficiales sin conocer la derrota a 35, igualando su mejor marca (2007-2009), a dos del récord absoluto de Italia (2018-2021), registro que rompería en caso de proclamarse campeona el 19 de julio en Nueva Jersey.
Tras dos empates en un inicio de torneo dubitativo, alternando un juego apático y fases muy inspiradas, los Diablos Rojos han tenido 18 titulares diferentes en los cinco onces de Rudi García.
El veterano técnico francés sin duda cuestionó el estatus de las estrellas, como el antes intocable Kevin De Bruyne, que ni siquiera entró en juego ante Estados Unidos.
Imprevisible, Bélgica, cuyos jugadores a veces se increpan en pleno partido ante las cámaras (Irán o Senegal), puede apoyarse en Courtois, líder y portavoz.

