Empató, ganó y clasificó a otra ronda por primera vez en su historia.
Canadá alcanzó una serie de hitos en su tercera participación en la fase final mundial y la primera en suelo propio. Tras conseguir su primer punto en el empate 1-1 ante Bosnia y Herzegovina en su debut, lograron de forma contundente su primera victoria en un Mundial: una goleada 6-0 contra Qatar en la que Jonathan David firmó un hat-trick. Ese resultado les aseguró su primer pase a la fase de eliminación directa, donde luego consiguieron su primer triunfo en esa instancia: victoria por 1-0 ante Sudáfrica en los dieciseisavos de final.
Estos hechos dejaron un sabor satisfactorio, porque además tuvo a jugadores que se destacaron en el certamen. Luc de Fougerolles fue una revelación en el equipo del entrenador Jesse Marsch.
El central de 20 años fue un pilar fundamental, disputando los cinco partidos de los Reds como titular. El defensor del Fulham demostró una madurez por encima de su edad, ganó la mayoría de los duelos aéreos y también mostró gran calidad en el pase. Canadá tiene un pilar en defensa para al menos la próxima década.

