Los festejos de los hinchas paraguayos tras el histórico triunfo 1-0 ante Turquía en el Mundial combinaron inmensa euforia en las calles y gran civismo en el estadio.
El agónico partido, donde Paraguay resistió todo el segundo tiempo con un jugador menos tras la expulsión de Miguel Almirón, desató celebraciones masivas a nivel nacional e internacional.
Cientos de aficionados coparon puntos tradicionales de la capital, vistiendo camisetas albirrojas, agitando banderas y entonando cánticos.
La zona de la calle Palma y las inmediaciones del Panteón de los Héroes lucieron repletas. Los hinchas presentes en el Estadio Bahía de San Francisco sorprendieron al mundo al quedarse en las tribunas tras el partido para recoger la basura.
Medios internacionales y la Conmebol destacaron el gesto cívico en redes sociales, comparándolo con el clásico comportamiento de los japoneses.
La emotiva tonada de “Patria Querida” resonó con fuerza en las afueras e interiores del estadio tecnológico de California.

