Pese a mediación de la FIFA, el somalí ya queda afuera de la Copa del Mundo.
El árbitro somalí Omar Artan se perderá definitivamente el Mundial 2026 al ratificarse ayer la prohibición de su ingreso a los Estados Unidos. Artan era uno de los árbitros en los que el director de arbitraje de la FIFA, el italiano Pierluigi Collina, tenía más confianza. Su nombre estaba encima de la mesa como uno de los posibles para arbitrar cuando el torneo entrara en sus fases más decisivas. La FIFA emitió un comunicado explicando que no participa en los procesos de inmigración del país anfitrión, incluyendo la concesión de visados.
El organismo que preside Gianni Infantino trató de mediar para que se le concediera la entrada al trencilla somalí, pero se encontró con una negativa rotunda de las autoridades estadounidenses, que no ofrecieron explicaciones. Simplemente se limitaron a confirmar la denegación de la entrada del árbitro. Este, en una entrevista concedida a The New York Times aseguró estar en desacuerdo con su veto.
“Mi documentación está en regla”, dijo antes de expresar su desolación: “Soy un simple árbitro que intentaba vivir su sueño, el gran sueño de mi vida, ir a una Copa del Mundo”, añadió. El lunes pasado, el colegiado fue rechazado en el Aeropuerto Internacional de Miami por un problema con el proceso de verificación de antecedentes. Somalia es uno de los países cuyos ciudadanos están sujetos a una prohibición total de viajar a Estados Unidos.
Artan, elegido mejor árbitro del año 2025 por la Confederación Africana de Fútbol (CAF), aterrizó en Miami el lunes y fue “declarado inadmisible debido a problemas en el proceso de verificación de antecedentes y se le denegó la entrada”, según un portavoz del organismo africano.

