El Ciclón se despidió del torneo Apertura con una insulsa victoria frente a Rubio Ñu.
- POR LUIS IRALA
- Periodista Nación Media
Cerro terminó sin pena ni gloria el Apertura a pesar de vencer a Rubio Ñu, 2-0
El Ciclón empezó el partido en modo amistoso y con la novedad de utilizar una línea de tres zagueros centrales, en señal de que será uno de los sistemas que utilizará el técnico Ariel Holan, para el segundo semestre de la temporada.
Para Rubio Ñu, era un partido a “muerte” y sus jugadores entraron con el “cuchillo entre los dientes”, en pos del triunfo. Es que los tres puntos significaban para el cuadro albiverde salir de la zona del temido descenso.
El cuadro ñuense utilizó la presión alta en el primer acto. El plan era recuperar lo más rápido posible el balón y buscar el arco de Gatito. Fueron muchos los ataques de la visita y el callejón derecho era el más utilizado, donde el lateral Víctor Cabañas, con sus subidas creaba brechas al sistema defensivo azulgrana, pero ninguno de esos avances terminaron en el arco adversario.
Cuando el primer tiempo se iba hacia el 0 a 0, el Ciclón se puso en ventaja, mediante un tremendo tiro libre de Juan Manuel Iturbe que se coló en la esquina izquierda de Frágueda y de esa manera casi sin proponerlo y sin crear ninguna jugada clara de peligro frente al arco ñuense, el local se fue con ventaja al descanso.
En la complementaria vieron los cambios en ambos equipos y lo más resaltante para el Ciclón, mirando el segundo semestre, fueron los ingresos de Blas Riveros e Ignacio Aliseda, recuperados de sus respectivas lesiones. Sobre el final del partido Aliseda marcó el 2-0 definitivo que no le sirvió de nada al Ciclón.

