Un diezmado Cerro recibe a Junior de Barranquilla con la urgencia de ganar y evitar un desastre anticipado en el torneo continental.
Las cartas están echadas para Cerro Porteño. Nuevamente en el marco de un panorama bastante complicado y con bajas sensibles, el Ciclón reaparece en el escenario internacional para buscar redimirse. Con la urgencia de ganar y calmar las turbias aguas de los últimos días, el equipo de Ariel Holan recibe a Junior de Barranquilla, en el segundo partido del Grupo F de la Copa Libertadores.
Tras su derrota de visitante ante Sporting Cristal, “el más ganable del grupo”, todo se volvió color marrón para el Azulgrana, que ahora ya no tendrá que fallar si pretende una eventual clasificación a la siguiente ronda.
En relación a las bajas, aparte de la ausencia obligada de Cecilio Domínguez debido a su insólita e irresponsable expulsión ante los peruanos, se suma la no recuperación de más jugadores como Fabricio Domínguez e Ignacio Aliseda, que no estarán a disposición del cuerpo técnico.
De hecho, las lesiones son un lastre para el Ciclón, porque estamos hablando de al menos diez jugadores que están en la sanidad azulgrana en un momento crucial de las competencias, tanto a nivel local como internacional.
Para Holan es un quebradero de cabeza, teniendo en cuenta que el fin de semana deberá jugar también un partido crucial por el Apertura ante Olimpia, en el gran superclásico de nuestro fútbol, que determinará en gran parte la suerte del equipo. Así las cosas, recibirá a un cuadro colombiano que igualó a un tanto en su estreno ante el equipo considerado más fuerte del grupo, el Palmeiras de Brasil, y que por el torneo local ganó con suficiencia el último fin de semana. En teoría, se trata de un rival bastante peligroso, con muchos jugadores de experiencia, por lo que el aliento del público azulgrana será fundamental para elevar las ganas de sus jugadores en procura de una victoria necesaria en todo sentido.
DETENIDOS 12 HINCHAS DE JUNIOR
La previa del duelo entre Cerro y Junior tuvo un episodio no tan grato con la detención de unos 12 hinchas del Junior de Barranquilla, que armaron tumultos en las cercanías de la Estación de Buses de Asunción el fin de semana.
La Policía Nacional informó que todo el tumulto se generó en uno de los bares existentes de la zona. Como la riña se trasladó a la calle, los uniformados intentaron intervenir, solicitando las documentaciones a los implicados, ínterin en que uno de ellos habría recibido una patada en el pecho por parte de uno de los hinchas, lo que obligó a la Policía a utilizar balines de goma para controlar el desorden. Tras esto, doce hinchas terminaron detenidos por esta situación y no podrán ingresar esta noche al partido de Copa en el estadio azulgrana.

