La Verde enfrentará a Surinam el jueves 26 de marzo, en Monterrey, México.
Bolivia emprendió ayer su viaje a México para disputar un repechaje intercontinental que representa la última oportunidad de clasificarse a la Copa Mundial de Fútbol por primera vez en 32 años.
La Verde intentará convertirse en la séptima selección de Sudamérica presente en el torneo que se disputará a partir de junio en Estados Unidos, Canadá y México. El seleccionado del altiplano terminó en séptima posición en las eliminatorias sudamericanas por lo que logró el derecho de disputar estas dos chances para intentar acceder a la Copa del Mundo.
Los bolivianos enfrentarán en una semifinal a Surinam en Monterrey el 26 de marzo. Cinco días después, el ganador de ese cruce se medirá contra Irak por el boleto para acceder al Grupo I en el que esperan Francia, Senegal y Noruega.
“Viajamos con la sensación de haber hecho bien las cosas”, dijo el técnico boliviano Óscar Villegas antes de partir.
Bolivia culminó su preparación goleando 3-0 Trinidad y Tobago el domingo en Santa Cruz en el oriente del país. La Verde no se clasifica a un Mundial desde 1994, que se jugó en Estados Unidos.
Villegas convocó a 28 jugadores para afrontar el repechaje, y 16 de ellos juegan en clubes del exterior entre los cuales destacan el atacante Miguel Tercero y el defensor Marcelo Tórrez, ambos del Santos brasileño. Muchos de los legionarios se integrarán directamente en México.
“Hemos estado preparando este viaje durante meses, con mucha planificación y tratando de tener todo controlado”, dijo Carlos Pino, coordinador de la Verde. La delegación boliviana se instalará en Monterrey y hará sus preparaciones en el complejo La Capilla.

