Ecuador sorprende al mundo con una diversidad única que reúne islas legendarias, montañas imponentes, playas infinitas y selvas llenas de vida. En entrevista con La Nación, el embajador ecuatoriano en Paraguay, Santiago Ruiz, compartió un recorrido apasionante por los “cuatro mundos” que conforman su país, desde las icónicas Galápagos hasta el corazón de la Amazonía.
Se trata de un destino compacto, culturalmente vibrante y geográficamente fascinante, que invita a explorar cada uno de sus paisajes y sabores.
Con una extensa carrera diplomática iniciada en 1993 y misiones en Bélgica, la Unión Europea, Francia, Irán, la Santa Sede y Bielorrusia, Ruiz expuso emocionado sobre la riqueza turística de un país que, con apenas 370.000 km², reúne una diversidad natural y cultural única en el planeta.
Galápagos y la Costa
“Ecuador son cuatro mundos en un solo país”, insistió el embajador al describir la variedad de paisajes que sorprende incluso al viajero más experimentado.
Entre ellos, la joya indiscutible son las Islas Galápagos, ubicadas a solo dos horas de vuelo desde Guayaquil, en pleno Pacífico. Declaradas Patrimonio de la Humanidad en 1978, las islas también son famosas por su vínculo con las investigaciones del científico inglés Charles Darwin, quien, durante su travesía en el Beagle, observó allí elementos clave para formular la teoría de la evolución.
El segundo gran mundo ecuatoriano es la Costa, una franja privilegiada que ofrece 650 km de litoral, de los cuales 500 km son playas prácticamente ininterrumpidas. Esta región brilla por su gastronomía marina, destacando el encebollado, uno de los platos más recomendados por el embajador.
La Costa es también potencia en la producción de camarones, que en 2026 superó en divisas incluso a la exportación de petróleo, además del tradicional banano, uno de los sellos económicos del país.
Ciudades como Esmeraldas aportan un componente cultural vibrante, con una fuerte presencia afrodescendiente y una identidad musical única.
La Sierra: volcanes, cultura viva y ciudades que enamoran
En el corazón de los Andes se levanta La Sierra, con alturas que van desde los 1.800 hasta los 6.263 metros sobre el nivel del mar. Allí se encuentra el majestuoso Chimborazo, un volcán activo que forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, la cadena geológica que comienza en Japón y atraviesa todo el continente.
La capital, Quito, posee el centro histórico mejor conservado de América, además del reconocidísimo monumento de la Mitad del Mundo, donde los visitantes pueden colocar un pie en el hemisferio norte y otro en el hemisferio sur. A una hora de allí se alza el Cotopaxi, un coloso de casi 6.000 metros que ofrece experiencias de aventura extrema acompañadas por guías locales.
Otras ciudades como Cuenca y Otavalo completan la región con arquitectura única, mercados artesanales y rutas culturales imperdibles.
La Amazonía: la mitad del Ecuador y un santuario natural incomparable
El cuarto mundo es la Amazonía, que ocupa la mitad del territorio ecuatoriano y constituye, según el embajador, una de las regiones más especiales del país. Allí se encuentra el Parque Nacional Yasuní, considerado uno de los lugares más biodiversos del mundo.
Situado entre los ríos Napo y Curaray, en las provincias de Orellana y Pastaza, el Yasuní es un refugio natural de miles de especies, hogar de comunidades indígenas y escenario de paisajes que parecen sacados de un documental. En sus ríos es posible observar delfines rosados, además de practicar kayak y otros deportes de aventura.
Sabores que conquistan paladares
La gastronomía ecuatoriana es tan diversa como su geografía. Entre las delicias más representativas destacan el encebollado, el ceviche ecuatoriano, los mariscos frescos, la tradicional fanesca (platillo típico de Semana Santa), y los yapingachos, un clásico de la cocina serrana.
Cómo llegar desde Paraguay
Las conexiones desde Asunción permiten llegar a Ecuador a través de rutas vía Lima, Bogotá, Panamá e incluso Buenos Aires, lo que convierte al país en un destino accesible para viajeros paraguayos que buscan un abanico completo de naturaleza, cultura, historia y aventura.

