"Se tiene que entender per­fectamente que no es una biografía, ni una adaptación de un libro de Roa. Es una ficción, donde más bien se aborda el tema de la herencia que dejó el periodo de la dictadura", aclaró Jorge Díaz de Bedoya, que el 15 de enero comen­zará el rodaje de "El silen­cio de los otros" en Asun­ción. "Entonces, cómo esa experiencia histórica marcó a lo que hoy es la cultura paraguaya, de tal manera a reflexionar y a enfrentar eso, cómo construye nues­tro comportamiento social".

Serán cinco semanas de gra­baciones, que se centrarán en Encarnación, con tomas en Francia y México. "El obje­tivo que tenemos es llegar a la fecha de la convocatoria para entrar en una de las catego­rías del festival de Cannes, en mayo", anticipó el director de "Luna de cigarras" (2015). El estreno comercial en Para­guay está previsto para el segundo semestre de este año, con distribución a cargo de Life Films – 20th Century Fox Paraguay.

"Cuando estaba buscando un nuevo proyecto después de 'Luna de cigarras', encon­tré este guión, que ganó un concurso del Cabildo. Un cuento de Blas Brítez, luego fue guionado por Javier Viveros, y luego conmigo lo adaptamos a un guión para la pantalla", explicó Bedoya, sobre el relato en torno a un enigmático manuscrito de "Yo El Supremo" (1974), de Augusto Roa Bastos.

"La historia era en la Chaca­rita. Entonces, como ya hay muchas historias en la Chacarita, pensé en mos­trar otra cosa. Y en eso me invitó la gobernación de Ita­púa a hacer varios viajes; ahí también conocí a lo que es ahora el IAAviM (Instituto de Artes Audiovisuales de Misiones, de Argentina), que también me invitaron a varios viajes en la provincia de Misiones. Luego conocí a la productora Lucía Alcaín, y tuvimos un acuerdo para hacer la película".

El equipo de Paraguay y Misiones (Argentina) ya trabajó en “Mata salvaje”.
El equipo de Paraguay y Misiones (Argentina) ya trabajó en “Mata salvaje”.

COPRODUCCIÓN

El mes pasado, "El silen­cio de los otros" obtuvo 116.377 dólares del pro­grama Ibermedia. El pre­supuesto de la película se estima en 500 mil dólares, aunque no todo es moneta­rio, la cifra se reparte entre aportes en servicios, a partir de la alianza de la produc­tora Koreko Gua, de Bedoya, con Al Mango, de Nicolás Merens y Michael Kovich (quien será el codirector); Productora de la Tierra, de Misiones (Argentina), con quien ya cooperaron para la miniserie "Mata salvaje" y su director Iñaki Echeve­rría será el encargado de la fotografía; Paris-Barcelone Films (Francia); y Romanos Films (México), cuyo fun­dador Izrael Moreno, que produjo "El premio" (2011), galardonada con dos tro­feos en el Festival de Ber­lín; ya está en Paraguay. El elenco principal incluye a Fernando Abadie, Sandra Guillén, Andrea Quattroc­chi, Javier Enciso y Clau­dia Scavone, con la partici­pación del reconocido actor mexicano Ricardo Dalmacci ("Amores perros").

Sobre la codirección con Michael Kovich destacó que, con el joven realizador, "el trabajo siempre fue muy orgánico", y luego está pre­visto que Bedoya participe como productor de otro pro­yecto del director de "Opus vr". "Una vez que termine, tengo muchas lecturas que hacer para ver de qué escri­tores vamos a adaptar los guiones, qué adquisiciones vamos a hacer en términos de propiedad intelectual. Ya tenemos otros rodajes, que van a venir después de este", indicó Bedoya.

IDENTIDAD CULTURAL

"Una de las intenciones es tener una dinámica hitch­cockiana, los diferentes ele­mentos del suspenso. A mí me gusta mucho el cine clá­sico de Hollywood de cierta época de los '50, '60. Den­tro de todo eso está la his­toria contemporánea del Paraguay, es una reflexión de la identidad, sobre nues­tra identidad cultural, como resultado de un contexto sociopolítico y cultural", des­cribió Bedoya, que volvió a Paraguay en el 2012, tras 40 años afuera. "Esta película quiero filmarla como una película americana, y quiero editarla como una película europea, porque quiero que tenga los dos aspectos, de la americanicidad, y el de la influencia de Europa, por la cuestión de que Roa Bas­tos es ese encuentro, en el sentido que tuvo todo un periodo de exilio".

"En la ausencia de políti­cas, siempre hay discurso, pero no hay mucha prác­tica; y no es el problema de un gobierno. Creo que es un problema de la cultura estatal, y la cultura esta­tal es el reflejo de la cultura ciudadana. Este ejercicio de hacer esta película y de enfrentarse con la historia contemporánea, de cierta manera, es algo necesario para reflexionar acerca de ciertos paradigmas cultu­rales, que podrían modifi­car la manera de ver del ciu­dadano, y a su vez la cultura estatal. Creo que más que una cuestión política, es una cuestión cultural muchas de las problemáticas que tene­mos en nuestro país. El pro­blema político es la falta de inversión en la cultura y el conocimiento de nues­tra propia cultura. Somos uno de los países que menos invierte en cultura", opinó.