El pasado jueves 8 de octubre, la Biblioteca “Augusto Roa Bastos” de la Manzana de la Rivera fue escenario de un acontecimiento cultural fundamental para el patrimonio histórico del país: la presentación del libro “Anivéna karaikuéra, ñane retã rayhupápe – ¡Basta, señores!, por amor a nuestra patria”, una obra dramática inédita creada por el maestro Demetrio Ortiz. El lanzamiento contó con comentarios a cargo de la doctora Esperanza Ortiz -hija del autor y presidenta de su fundación- y de la reconocida actriz Clotilde Cabral.
Escrita originalmente en guaraní en la ciudad de Buenos Aires en 1953, la pieza teatral en tres actos sitúa su trama en el Paraguay convulsionado de mediados del siglo XX, retratando de forma conmovedora a una familia humilde golpeada por la violencia partidaria y la Guerra Civil de 1947. El texto nació de un poema redactado un año antes por el propio Ortiz -emblemático autor de clásicos inmortales como “Mis noches sin ti” y “Recuerdo de Ypacaraí”- a partir de los relatos de su esposa, Élida Maidana, sobre el dolor de las familias que sufrieron el exilio y las consecuencias de aquella contienda fratricida.
Lejos de quedarse en el lamento, la obra transforma ese sufrimiento en una profunda reflexión sobre la necesidad de superar las divisiones, denunciando los abusos de poder y reivindicando el amor inquebrantable a la patria. Su historia de origen lleva consigo la misma fuerza de convicción de su creador: cuando en 1953 la Asociación de Artistas Paraguayos en Argentina (ADAPA) convocó a un concurso y se cuestionó su experiencia como dramaturgo, Ortiz respondió con una frase célebre que demostró su temple: “No, no he estudiado, pero el drama lo llevo en el alma, y tengo derecho a concursar”. Tras leer los parlamentos y el poema inspirador ante el jurado, la obra resultó indiscutiblemente ganadora.
El libreto llegó formalmente a las tablas el 10 de septiembre de 1956 en el Teatro Apolo de Buenos Aires, bajo la dirección de César De Brix, consolidándose como un hito de profunda resonancia para la colectividad paraguaya exiliada en el vecino país. A setenta años de aquel estreno histórico, la llegada del texto al formato impreso bajo el cuidado de la doctora María Esperanza Ortiz Maidana permite rescatar esta faceta menos difundida de su autor como dramaturgo en lengua guaraní.

