El Centro Cultural de la Ciudad “Carlos Colombino” – Manzana de la Rivera fue escenario, el pasado jueves 24 de septiembre, del Acto de Presentación Oficial de las Esculturas de José Asunción Flores y Manuel Ortiz Guerrero. La ceremonia, desarrollada desde las 10:00 en la sede de Ayolas esquina Benjamín Constant, reunió a autoridades nacionales, referentes del ámbito cultural, miembros de la prensa e invitados especiales que se dieron cita para rendir tributo a dos figuras cumbre de la identidad paraguaya.
Las piezas escultóricas fueron entregadas mediante una alianza estratégica articulada por la Sociedad Filarmónica de Asunción (SFA) y la Fundación Tzu Chi, una destacada organización humanitaria de origen taiwanés con presencia global. En Paraguay, Tzu Chi ha desarrollado un valioso historial de cooperación enfocado en la asistencia social, la salud, la educación y el respaldo al desarrollo cultural comunal, consolidando lazos de solidaridad transcontinental que en esta oportunidad se volcaron a la puesta en valor de la memoria histórica.
Instaladas de forma permanente en los espacios del complejo cultural capitalino, las representaciones del genial compositor y del inolvidable poeta buscan fomentar un acercamiento didáctico e interactivo con el público de todas las edades. Quienes visitan el predio no solo pueden fotografiarse junto a los monumentos, sino también escanear los códigos QR situados al costado de las obras, herramientas digitales que despliegan la biografía de los referentes y una lista de reproducción con sus obras emblemáticas.
La dupla creativa conformada por Flores y Ortiz Guerrero constituye el motor fundamental en el nacimiento de la Guarania, género musical autóctono que dio voz al sentir popular. La creación conjunta de temas emblemáticos del repertorio nacional marcó un hito artístico imborrable, cuyo alcance trascendió fronteras y generaciones hasta convertirse en un símbolo de orgullo e identidad para el país.
Este homenaje adquiere una dimensión especial al recordar que la Guarania fue declarada oficialmente Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco el 3 de diciembre de 2024. Con esta habilitación, Asunción reafirma el reconocimiento hacia sus grandes maestros, asegurando la preservación y difusión de su legado para las futuras generaciones de paraguayos y visitantes del mundo.

