La cultura, la historia y la gratitud fueron las grandes protagonistas del domingo 26 de julio, cuando más de 1.000 personas colmaron el Gran Teatro José Asunción Flores del Banco Central del Paraguay (BCP) para disfrutar del Kimono Show, una de las actividades centrales de la conmemoración por los 90 años de la inmigración japonesa al Paraguay.
Con una puesta en escena que reunió a 119 modelos y más de 60 integrantes del staff, el espectáculo emocionó al público con un recorrido por algunas de las expresiones más emblemáticas del kimono japonés, reafirmando el valor de una tradición que, nueve décadas después de la llegada de las primeras familias japonesas al país, continúa viva gracias al compromiso de la comunidad nikkei y al creciente interés de los paraguayos por conocer y preservar este legado cultural.
Durante la noche desfilaron los delicados Kodomo, destinados a los niños; los elegantes Houmongi, utilizados en ocasiones semiformales; los tradicionales Yukata, característicos de los festivales de verano; los imponentes Furisode, reservados para las jóvenes solteras; y los solemnes Hakama, vinculados a ceremonias y celebraciones. El recorrido también incluyó una representación de una boda tradicional japonesa, uno de los momentos más emotivos y aplaudidos de la velada.
“Muchas de las prendas exhibidas fueron confeccionadas con telas bordadas o pintadas a mano y han sido conservadas por generaciones de familias japonesas y nikkei. Más que una vestimenta, cada kimono representó una historia, una herencia familiar y un símbolo de valores como el respeto, la gratitud, la disciplina y el sentido de pertenencia”, expresó emocionada Cristina Tanaka, miembro de la organización.
También destacó que, a través del embajador de Paraguay en Japón, Mario Toyotoshi, recibieron en donación kimonos y accesorios por parte del señor Hirokazu Morita, representante de la ONG Asociación para el Envío de Sillas de Ruedas para Niños al Extranjero. Algunas de estas piezas fueron exhibidas durante la presentación en el escenario.
“Detrás de la magia de esta noche existe un valor fundamental: el esfuerzo, la disciplina y el trabajo en equipo de nuestras participantes. Vestir un kimono es un arte milenario que requiere precisión, paciencia y aprendizaje. Estas jóvenes y mujeres dedicaron incontables horas a dominar la técnica de vestir cada prenda, así como la gracia, la postura y el andar que exige llevarlo con respeto y dignidad. Su presencia hoy es el reflejo de su constancia, apoyo mutuo y profundo amor por nuestras raíces”, remarcó Tanaka.
Durante el acto, el embajador del Japón en Paraguay, Katsumi Itagaki, destacó que el kimono constituye una de las expresiones más representativas de la identidad cultural japonesa y subrayó que su significado va mucho más allá de su belleza. “El kimono sigue representando la elegancia formal del Japón, mientras que el yukata nos recuerda la alegría de los festivales de verano y los encuentros familiares. Ambos expresan una cultura que ha sabido conservar su esencia a través del tiempo”, manifestó.
En un momento especialmente emotivo, el diplomático compartió una experiencia personal al recordar que su esposa, nacida en Colombia, descubrió en el kimono más que una prenda tradicional.“Con el paso de los años encontró en el kimono una expresión de la historia, la sensibilidad y los valores del pueblo japonés. Cada vez que lo viste lo hace con profundo respeto y admiración, comprendiendo que su verdadera elegancia reside tanto en su belleza como en el espíritu que representa”, dijo.
El embajador Itagaki, también rindió homenaje a los pioneros inmigrantes japoneses y a quienes mantuvieron vivas sus tradiciones durante nueve décadas. “Cada kimono y cada yukata representan la memoria de quienes cruzaron el océano llevando consigo su cultura, el esfuerzo de quienes la preservaron en esta tierra generosa y el compromiso de las nuevas generaciones para mantener vivo ese legado”, afirmó.
Además, agradeció especialmente a la Asociación de Damas Japonesas de Asunción y a las mujeres nikkei por su dedicación a la conservación y difusión de este patrimonio cultural, destacando que su labor ha permitido fortalecer los lazos de amistad entre Paraguay y Japón.
El cierre del espectáculo estuvo marcado por la interpretación de “Arigato, Yvy Porã”, la canción oficial de los 90 años de la inmigración japonesa, compuesta por el dúo paraguayo Purahéi Soul. La obra, cuyo nombre significa “Gracias, tierra hermosa”, emocionó al auditorio al expresar el agradecimiento de la comunidad japonesa y nikkei al pueblo paraguayo por la hospitalidad brindada desde la llegada de las primeras familias inmigrantes en 1936.
El evento fue organizado por la Comisión Organizadora de las Actividades Conmemorativas de los 90 años de la Inmigración Japonesa, la Comisión Ejecutiva y el Equipo Kimono Show, con el apoyo de la Embajada del Japón, el Banco Central del Paraguay (BCP), la Asociación de Damas Japonesas de Asunción y el equipo Mujeres Nikkei del Paraguay.
Las actividades conmemorativas fueron declaradas de Interés Nacional por las cámaras de Senadores y de Diputados; de Interés Turístico Nacional por la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur); de Interés Cultural por la Secretaría Nacional de Cultura; y de Interés Municipal por la Junta Municipal de Fernando de la Mora.

