Los acontecimientos en los últimos días dan cuenta de un problema de solvencia en una entidad bancaria que no significa un problema sistémico, motivo por el cual las demás instituciones no se encuentran en situación de posible intervención por parte del Banco Central. Más bien y como se ha manifestado desde la propia banca central, el sistema financiero se encuentra con los valores adecuados que hacen a la sostenibilidad del ahorro y la inversión de depositantes e inversores.
Es cierto que en este momento el curso de los hechos dan cuenta de una intervención a un banco de plaza. La misma se lleva a cabo mediante la participación de los organismos pertinentes en la materia como son la misma banca central, así como el Ministerio Público y el Poder Judicial. Estos dos últimos órganos, mediante sus respectivas actuaciones investigadoras y garantizando el debido proceso, encontrarán las causas del problema suscitado, de sus derivaciones y dictarán las sanciones que correspondan a los culpables.
El hecho de una intervención por parte de la banca central y la participación de los organismos antes citados dan cuenta de que se está procediendo de acuerdo a lo establecido en las normativas. Al respecto y es de mencionarse, nuestro país cuenta desde 2003 con un régimen jurídico financiero cuyo objetivo es proteger el ahorro del público en las entidades dedicadas al ramo y autorizadas por el Banco Central.
La Ley N.° 2334 del año 2003 “De garantía de depósitos y resolución de entidades de intermediación financiera” fue aprobado para proteger los ahorros del público en el sistema bancario y financiero formal, administrado por el Banco Central del Paraguay. Es una legislación de avanzada, correcta y eficiente creada con dinero publico y privado para minimizar los costos de inconvenientes en el sistema como en efecto tenemos a la fecha con un banco en particular.
El propósito de honrar la garantía de depósitos tiene esa particularidad. Consiste en proteger al cliente protegiendo el dinero de los ahorristas hasta setenta y cinco (75) salarios mínimos que equivalen en el presente a doscientos veintiocho millones trescientos mil guaraníes guaraníes (G. 228.300.000) . De este modo, también se toma en cuenta un efecto contagio en el sistema que podría ocasionar la caída de otra entidad financiera y de ese modo se preserva el ahorro, especialmente de los pequeños depositantes.
El hecho cierto es que el esquema de depósitos a través de los mecanismos previstos es un logro del país para garantizar el funcionamiento del sistema financiero, cuestión que a la fecha se está dando en la práctica, lo que implica emitir señales de confianza y tranquilidad a todos los actores del sector, sean depositantes o entidades. No obstante, existe otro motivo por el cual el público puede mostrarse confiado en el sistema.
La banca central monitorea a las entidades midiendo el ratio de solvencia necesario. Caso contrario, es intervenido y es así como los ahorristas se encuentran mejor protegidos para no perder su dinero. De acuerdo a las autoridades, los informes correspondientes a la fecha dan cuenta de que el sistema financiero goza de solvencia.
Cuando se dice que se goza de solvencia en el sistema bancario se está diciendo que aun cuando una de sus entidades se encuentre en proceso de intervención, como sucede ahora, las demás prosiguen sin contratiempos sus actividades mercantiles. Es preciso ser rigurosos en este tema manifestando que la solvencia define la capacidad de una persona física o jurídica para cumplir con todas sus obligaciones, es decir, capaz de devolver sus deudas, presentes o futuras. En el sistema financiero significa que una entidad es solvente cuando sus activos totales son suficientes para cubrir sus pasivos, permitiéndole mantenerse operativa y estable sin poner en riesgo su continuidad en el corto y largo plazo.
Esto es, y dicho de un modo todavía más preciso, las entidades en el sistema financiero para evitar la intervención del Banco Central requieren de solvencia. Deben mantener un colchón patrimonial del ocho por ciento para absorber posibles pérdidas crediticias; por debajo de esta línea se activan las medidas correctivas o de resolución por parte de la banca central.
El sistema financiero de nuestro país se halla en este momento en situación de solvencia aun con la intervención en curso a un banco, teniendo la capacidad y la viabilidad de invertir en proyectos y captar fondos del público sin inconveniente alguno haciendo frente a las deudas.

