La noticia económica más importante de los últimos días fue la resolución del Banco Central del Paraguay (BCP) de intervenir ueno bank, una empresa bancaria que está con problemas financieros. Lo más importante es que por las disposiciones legales vigentes y por el procedimiento de la autoridad monetaria está protegido el dinero de los ahorristas que tienen sumas depositadas hasta el valor de 75 salarios mínimos mensuales, que en la actualidad equivalen a 228.300.000 guaraníes. Por consiguiente, los pequeños y medianos ahorristas podrán disponer de su dinero cuando se puedan retirar los fondos en el momento en que lo establezcan las autoridades monetarias.
En otras palabras, las personas que tienen su dinero en la mencionada entidad intervenida no perderán su plata hasta el monto señalado más arriba. Esto puede ayudar a dar tranquilidad a la mayoría de los depositantes, pues de acuerdo con las estadísticas el grueso de los ahorristas está compuesto por gente que tiene guardados hasta el equivalente a 200 millones de guaraníes. Es decir, los que están entre los considerados pequeños y medianos depositantes.
La Superintendencia de Bancos designó a los interventores que verificarán la situación patrimonial del banco hasta la fecha de ayer. Los mismos tendrán como prioridad preservar los activos de la entidad, es decir, cuidar el dinero que tiene, que es de los depositantes. También se encargarán de ejecutar las acciones legales y financieras que se necesitan a fin de asegurar el desarrollo correcto de la intervención bancaria.
Según lo anunciado por la banca matriz, la protección del dinero de los depositantes es una de las prioridades del procedimiento legal. Es decir, hasta el equivalente de 75 salarios mínimos están garantizados los depósitos de los clientes. Se explicó que la mencionada cobertura se aplica por depositante y por entidad, no por cada cuenta individual. Es decir, si una persona tiene más de una cuenta de depósito, podrá recuperar solamente de una.
Por otro lado, el BCP pondrá en funcionamiento la serie de mecanismos establecidos en las leyes para proteger de la mejor manera posible los saldos que superen los 75 salarios mínimos que están garantizados por el Fondo de Garantía de Depósitos.
Las fuentes de la banca central indicaron que este caso responde a la situación particular de la entidad intervenida, que no representa una condición generalizada del sistema financiero del país. “El objetivo del BCP es atender este caso de manera ordenada y preservar la confianza en el sistema financiero”, señala el comunicado que se dio a conocer.
El documento oficial refiere que los depositantes tienen que consultar las comunicaciones dadas a conocer por el BCP y evitar la toma de decisiones basadas en rumores o informaciones no verificadas. Por ello las decisiones, los mecanismos que se apliquen y las indicaciones para los depositantes se comunicarán a través de los canales oficiales correspondientes.
La situación planteada en esta ocasión por el problema financiero del mencionado banco es parte de lo que suele ocurrir en cualquier sociedad en que rige la libertad económica. No en las naciones con régimen dictatorial donde el Estado no permite la libre realización de actos financieros ni comerciales, debido a su rigidez autocrática. Para enfrentar situaciones como la que nos ocupa nuestro país cuenta con numerosas disposiciones legales, principalmente para este caso con la Ley 2334/03 de “Garantía de depósitos y resolución de entidades de intermediación financiera sujetos de la Ley General de Bancos, Financieras y otras Entidades de Crédito”. Esta norma establece los procedimientos a seguir para proteger el dinero de la gente y garantizar la tranquilidad financiera del país.
La autoridad monetaria del Estado paraguayo, que es el Banco Central, tiene a su cargo resolver todos los problemas que afectan a miles de personas que depositaron su dinero en el banco intervenido. Teniendo en cuenta la seriedad del organismo y el buen manejo que lo ha destacado en sus actuaciones, se puede aguardar con tranquilidad que se protegerá de manera adecuada a los ahorristas a quienes se les devolverá su dinero hasta el monto legal establecido.
Por lo tanto, lo recomendable es que todo tipo de comportamiento alocado debe ser rechazado de plano, por sus propósitos nefastos. Como es el caso de los que piden juicio político a las autoridades nacionales por acontecimientos financieros cuya resolución está en manos de las entidades monetarias competentes.

