Las relaciones diplomáticas entre el Paraguay y los Estados Unidos de América están en sus mejores momentos gracias a los numerosos acuerdos suscriptos y el propósito fundamental de marchar juntos hacia nuevos logros políticos y económicos mediante la relación amistosa de ambos gobiernos. En ese sentido, se puede afirmar que la gestión del presidente Santiago Peña ha escalado a su punto más alto en su relacionamiento con la más poderosa nación de Occidente y una de las más importantes del mundo. Un logro que hasta ahora no se ha podido obtener en el pasado y que remarca claramente el éxito de esta gestión gubernamental.
Se puede afirmar que la alianza estratégica entre nuestro país y la nación del norte ha adquirido su mejor posición en varios sectores bien específicos, que constituyen los mejores aciertos en el campo de la política internacional de los últimos tiempos. La observación de lo acontecido en diversos renglones así lo están demostrando.
El encargado de negocios de Estados Unidos en nuestro país, Robert Alter, ha señalado que debido a los numerosos acuerdos entre ambos gobiernos se está viviendo un “momento de oro” en las relaciones entre las dos naciones. Y en esa feliz expresión se resume lo que se vive en la actualidad.
La alianza estratégica se ha profundizado durante el gobierno actual por los acuerdos realizados en varios asuntos de interés nacional, lo que ayudará a mejorar en gran medida la situación de nuestro país.
Uno de los convenios se relaciona con la adquisición por Paraguay de un sistema de radar para la aviación con el propósito de fortalecer la vigilancia aérea y combatir el tráfico de los delincuentes. La compra de los radares se hará a través del programa norteamericano de Ventas Militares Extranjeras (FMS, por sus siglas en inglés).
En febrero último, nuestro país suscribió con EE. UU. un memorando de entendimiento sobre minerales críticos. El documento hará posible la cooperación para el suministro de minerales especiales necesarios para tecnologías avanzadas.
Otro tema de gran relevancia es el relacionado a la utilización de energía atómica. Para ello ambos gobiernos están entablando negociaciones sobre el uso civil de energía nuclear que se conoce como Acuerdo 123. Con este convenio las empresas estadounidenses podrán exportar a nuestro país equipos y materiales nucleares civiles de gran envergadura.
Paraguay albergará centros de datos de inteligencia artificial. Y para ello se estableció un convenio entre la firma estadounidense Crusoe y la empresa paraguaya Araico, que se alimentarán con energía de Itaipú y estarán ubicados en Alto Paraná. La producción de estos centros estará destinada a clientes de Estados Unidos y de países de Latinoamérica.
En diciembre pasado, el gobierno paraguayo y el de EE. UU. anunciaron un acuerdo denominado SOFA, que permitirá que personal civil y militar norteamericano participe en actividades de cooperación en territorio paraguayo para el fortalecimiento de las capacidades de defensa nacional. Consistirá en entrenamiento conjunto de fuerzas de seguridad y asistencia militar.
El Comando Sur de EE. UU. destinará una inversión cercana a 11 millones de dólares para fortalecer las fuerzas especiales paraguayas y la cooperación contra organizaciones criminales y terroristas. Incluye la entrega de equipos militares y dispositivos de visión nocturna.
Con la reciente visita a nuestro país del vicecanciller norteamericano, Christopher Landau, se finiquitaron algunos acuerdos y su presencia de gran importancia política tuvo el toque afectivo de demostrar el cariño que tiene al Paraguay donde vivió varios años cuando niño.
Hay que tener en cuenta que, desde el punto de vista político, la presencia y los dichos de Landau en nuestro país tienen suma relevancia, porque constituyen un espaldarazo más para la administración gubernamental encabezada por el presidente Santiago Peña.
Tener un estrecho relacionamiento con otro país, con acuerdos y convenios de gran importancia para el Paraguay, es un logro de trascendencia. Y que la contraparte sea nada menos que una de las más importantes naciones del mundo, como Estados Unidos, constituye un acontecimiento de inmenso valor, muy cercano a una proeza.
De ese modo, aparte del gran crecimiento económico que está viviendo el país, se tiene también la conquista muy significativa en materia de relacionamiento diplomático con los países de mayor peso internacional. Lo cual es una ventaja de enorme alcance que se debe aprovechar para el mayor desarrollo de la nación paraguaya.

