La mejora salarial a los médicos debe ser el primer paso hacia el objetivo de un servicio con calidad en Salud Pública y esto implica un alto compromiso en la labor del personal de blanco para retribuir el gran esfuerzo pre­supuestario sustanciado, gracias al aporte de los contribuyentes.

Todo el país reconoce el trabajo del perso­nal de blanco, que son los principales pun­tales que sostienen el sistema de Salud. Sin embargo, la última protesta por reajuste salarial generó opiniones divididas, a favor y en contra en la ciudadanía.

El Gobierno hizo un gran esfuerzo, demos­tró mucha voluntad en la búsqueda de una salida que destrabe el problema y se llegó al consenso de un reajuste salarial de manera escalonada, llegando a G. 7.000.000 por vínculo para los médicos que forman parte del sistema público. Pero esta solución con­venida entre las partes es apenas el inicio de un duro y necesario proceso en el que tam­bién hay que reivindicar una mejora en la atención a los pacientes.

Invitación al canal de WhatsApp de La Nación PY

Los problemas en el sistema sanitario público no se reducen solo a desfasajes sala­riales. Existen un sinfín de carencias que hacen sufrir a los pacientes que todavía lle­vará tiempo cubrir; por ello, el primer paso de mayor inversión en el personal exige señales claras de retribución traducidas en una altísima productividad.

El ministro de Salud Pública precisamente defendió su presupuesto ante la Comisión Bicameral de Presupuesto para el ejercicio fiscal del 2027 alegando el estricto control sobre la carga horaria médica. Durante esta audiencia, el ministro adelantó que durante su gestión se realizará un control estricto sobre el cumplimiento de los médicos tanto con el horario laboral como de las funcio­nes. “Los médicos van a ganar bien ahora, demasiado bien para un sistema público, consecuentemente tiene que haber un con­trol estricto, y yo sé que mucha gente no va a querer, pero si van a ganar más de 20 millo­nes de guaraníes tienen que producir”, fue­ron sus expresiones.

El titular de Salud indicó que se traba­jará en un sistema de informe mensual sobre la productividad de los trabajadores de salud. “Cada jefe de servicio tiene que enviar mensualmente la producción de la persona, no sirve el hecho de ir a marcar y tomar tereré, que me demuestre qué es lo que hizo, y va a bastar unos cuantos casos, y la gente se va alinear”, subrayó en la men­cionada audiencia.

El ministro de Salud indicó un norte bien claro de la metodología de trabajo. La retri­bución con servicio eficiente que implica calidad, responsabilidad y compromiso es más importante en las urgencias que aque­jan al sistema.

La voluntad política del Gobierno en resol­ver problemas plantea estas soluciones que son más inmediatas que otras. Esa es la actitud si realmente se quiere avanzar en la modernización y eficiencia en el servicio sanitario.

En ese cúmulo de carencias existen alter­nativas que puede ayudar a disminuir deficiencias y se comenzó motivando a los médicos con ingresos más dignos. Esto exige una contraprestación de mayor calidad en la que los profesionales deben demostrar un esmero en la dedicación como en la formación.

Parte de ese desafío de mayor profesio­nalización volvió a relucir en estos días que todavía en el plantel médico existen muchos con escasa o mala preparación y esto genera un montón de contratiempos en las soluciones que se le pueda brindar a los pacientes.

En medio de un recorrido del ministro de Salud por las instalaciones del hospital de Calle’i, San Lorenzo, pudo escuchar de la misma directora que el desconocimiento por parte de los médicos genera pedidos de estudios pedidos innecesarios. El porcen­taje de esos estudios al “santo botón” en la experiencia diaria, fácilmente llega al 50 %, según confirmó la doctora.

Este es el liderazgo que clama la ciuda­danía. Una gestión seria, exigente, que redunde en contención a la gente cuyas vidas dependen de una salud pública con mejores servicios.

Las autoridades deben seguir allanando el camino hacia una salud más accesible, más efectiva, más inmediata y comprometida con las necesidades de la población. En este objetivo hay que trazar todas las estrategias posibles y el control es una herramienta muy oportuna en la búsqueda de consolidar una mejor atención.

Déjanos tus comentarios en Voiz