El papel de las micro, pequeñas y medianas empresas, conocidas por la sigla mipymes, ha sido y es fundamental en la actividad económica de nuestro país. Y ahora están recibiendo del Gobierno un aporte importante para su desarrollo, especialmente en el área del financiamiento.
Uno de los casos que llaman la atención es el de las 721 mipymes que están vinculadas al programa Hambre Cero en las Escuelas que encara el Gobierno nacional, como una de sus prioridades en el área social y educativa. Con el objetivo de garantizar la alimentación de calidad de más de un millón de niños de las escuelas públicas se ha incorporado a las pequeñas y medianas empresas en la cadena de abastecimiento a fin de facilitar su acceso a los mercados formales. En este modelo participan activamente las mipymes y los trabajadores de la agricultura familiar campesina.
Fuentes del Ministerio de Industria y Comercio indicaron que durante el primer semestre de este año las entidades del sector tuvieron una facturación superior a 74.500 millones de guaraníes por participar en la provisión de bienes y servicios vinculados al programa Hambre Cero en las Escuelas.
Esta suma de dinero es una contribución de extraordinario valor para la expansión de la gran cantidad de unidades económicas de menor tamaño en el interior del país.
De enero a junio de 2026 se incorporaron al grupo de proveedores 182 nuevas empresas, de las cuales 104 son microempresas, 63 son pequeñas y 15 medianas entidades empresariales.
El sistema de vinculación incluye acciones de espacios en que se articulan las mipymes, los productores y las empresas adjudicadas para la provisión de los alimentos para los escolares. La idea es que con los nuevos vínculos se puedan ir facilitando los acuerdos comerciales y de ese modo proporcionar mayor fuerza a la actividad económica del sector.
La acción del Gobierno es de gran trascendencia para el país porque las mypimes constituyen el motor más importante del tejido productivo de la nación paraguaya. Esto porque constituye la mayor porción del sistema empresario, pues se estima que más del 90 % de las entidades del sector son micro, pequeñas y medianas empresas. Su importancia se concentra especialmente en la absorción de la mano de obra en todas las áreas de la producción económica.
En el ámbito del empleo y de la fuerza laboral, se estima que de cada 10 trabajadores casi 8 están en las mipymes. Según estudios que tienen como base datos oficiales, en las micro, pequeña y medianas empresas del país trabaja el 76,8 % de la población ocupada.
En ese sector, la mayor parte de los individuos se desempeñan en las microempresas. En este grupo están las que tienen de uno a 10 trabajadores, y congrega al 63,7 % del total del país. Por su parte, las pequeñas empresas dan trabajo al 9,3 % de la población ocupada. En tanto que el 3,8 % de los individuos que tienen trabajo están en las medianas empresas.
El estudio remarca que la gran mayoría de las mypimes de nuestro país están operando en el sector servicios y comercio, pues incluye al 75 %. En el sector de las manufacturas está el 14 %, mientras en el primario opera el 11 %.
Si bien las mipymes tienen un papel fundamental en la economía paraguaya, existen numerosos desafíos relacionados con la informalidad, el escaso acceso al financiamiento y la baja productividad.
Para enfrentar esa realidad y facilitar el financiamiento del sector, el Gobierno nacional lanzó el programa de créditos con condiciones más favorables y con tasas de interés más bajas, con plazos de hasta 10 años para las inversiones que hagan los emprendedores.
Los créditos para el capital operativo tienen tasas de entre 9,15% y 10,15%, con plazos de hasta tres años. Mientras que los préstamos para inversiones a largo plazo, son más baratos, pues las tasas van desde 7,10 % hasta 9,10 %, con plazos que se extienden hasta cinco años para las pymes y de hasta 10 años para las inversiones de mediana envergadura.
Esta iniciativa estatal es de suma trascendencia para las mipymes, ya que una de las principales falencias del sistema financiero nacional es la escasez de créditos a bajo costo para las empresas de menor rango, lo que se está buscando solucionar con la disposición crediticia mencionada.

