En agosto, el crecimiento de los precios de los productos de consumo fue nulo, lo que ayudó a mantener el valor de los ingresos de las personas ya que la inflación está perdiendo potencia. La otra buena noticia del mes fue el aumento de las recaudaciones fiscales, lo que ayudará a que el Estado haga frente a sus obligaciones con recursos genuinos y sin necesidad de recurrir a adelantos ni préstamos.
De acuerdo con el Banco Central del Paraguay (BCP), el índice de precios del consumidor (IPC) de agosto fue del 0 %, porque no tuvo aumentos, lo que hizo que la inflación interanual haya sido del 1,5 %. Esto quiere decir que en los últimos doce meses los valores comerciales de los productos de consumo permanecieron con muy escasa variación.
En consecuencia, la inflación de los ocho meses de este año llega al 1,8 %, cifra que es muy inferior al 3,4 % que se había alcanzado de enero a agosto del año pasado. La tasa interanual de los precios disminuyó de 1,6 % que había alcanzado en julio a 1,5 % en agosto. La explicación técnica es que la disminución de precios de varios alimentos y bienes durables tuvo su influencia en esta situación.
Si se hace la comparación con las cifras de agosto del año pasado, se observa que este año el crecimiento de precios está teniendo un ritmo muy inferior. En el octavo mes del 2025, la inflación acumulada de ese año alcanzaba a 3,4 % (ahora es del 1,8 %) y la interanual llegaba al 4,6 % (actualmente llega al 1,5 %).
La evolución de los precios en este ciclo anual ha sido muy baja y en ningún mes de los ocho transcurridos la inflación alcanzó el 1 %. Los aumentos más importantes fueron los registrados en los meses de marzo y abril, cuando en cada uno de ellos creció un 0,8 %, y los más bajos han sido los índices de febrero y agosto, con incremento nulo, es decir, del 0 %.
La banca matriz explica que el resultado del movimiento de los precios de agosto se vio influido por los movimientos mixtos de la canasta familiar. Los principales descensos en los valores comerciales se vieron sobre todo en los alimentos, especialmente las carnes y hortalizas, además de algunos bienes durables de procedencia externa.
El reporte indica la disminución de precios de la carne vacuna, carnes de aves y de cerdos, además de las menudencias bovinas. Entre los artículos que también bajaron de valor señala a las hortalizas, harinas, pastas alimenticias, arroz, leche, quesos y aceites. Refiere que estos descensos de precios se vieron parcialmente compensados por los aumentos en panificados, pescados, huevos, frutas y café.
El análisis de la situación apunta que el valor de la carne vacuna tuvo una incidencia importante en la evolución de los precios.
Al registrarse una mayor disponibilidad para el consumo de la gente se redujeron los valores de venta en la mayoría de los cortes. Y señala específicamente que esto se dio en el precio de la costilla de primera y el vacío.
También la carne de cerdo disminuyó su valor en todos sus cortes mediante la mayor oferta registrada. La reducción del valor de los bienes durables también ayudó a contener el alza del índice de precios, según el reporte bancario. Esto se debe sobre todo a las bajas en los precios de los automóviles, camionetas, equipos telefónicos, equipos informáticos y ciertos electrodomésticos que se dieron mediante la reducción de la cotización del dólar frente a la moneda nacional.
La estabilidad de los precios es de gran importancia en la vida de un país, pues permite el aumento de la compra de muchos artículos.
En el caso de Paraguay esto se ha observado en especial en los negocios de venta de productos de consumo cotidiano, como los supermercados. Según las cifras de la Cámara Paraguaya de Supermercados (Capasu), en el primer semestre se tuvo un aumento en las ventas de entre el 7 % y el 8 %, comparado con igual período del año anterior.
En los dos últimos meses, julio y agosto, el comportamiento del mercado ha tenido las mismas características del promedio del primer semestre. Por ello muchos afirman que los buenos números continuarán el resto del año.

