Uno de los temas que se están discutiendo últimamente en sectores políticos y económicos ante la necesidad de mayores recursos financieros es si se deben aumentar o no las tasas de los impuestos o crear nuevos tributos para hacer frente a las mayores necesidades presupuestarias. Para algunos políticos que no consideran suficientemente el peso de las nuevas cargas impositivas, sería bueno elevar la tasa de algunos tributos ya existentes o crear otros nuevos. Pero cuando se analiza el propósito del Gobierno de mejorar la situación económica general con más inversiones no sería muy conveniente elevar los impuestos que aplica el fisco y paga el sector privado.
Lo señalado recientemente por el principal responsable de las recaudaciones fiscales, el titular de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT), Óscar Orué, es muy razonable al reconocer que el fisco todavía tiene margen para aumentar sus recaudaciones sin recurrir al incremento de los impuestos. Y que lo que se debería estudiar son algunas exoneraciones impositivas vigentes y ciertos gastos. Por ello, no hay que pensar en subir la tasa del IVA, como quieren algunos, porque generará inflación y causará perjuicios a las pequeñas y medianas empresas.
Lo más sensato es hacer que el fisco logre que paguen sus impuestos como corresponde los que están en la clandestinidad tributaria, en el campo de la economía negra.
De acuerdo con la versión oficial, la evasión tributaria es actualmente en el Paraguay del 26 %, cifra que era mayor anteriormente y que ha declinado fuertemente gracias a la actual administración de la DNIT. Lo que quiere decir que de cada 100 guaraníes que se debe pagar por los impuestos, solo se logra cobrar 74 guaraníes. El porcentaje de evasión es todavía elevado y con su disminución mediante la fiscalización y mayores exigencias, las arcas del Estado podrán obtener los recursos que ahora está requiriendo.
La principal tarea del organismo fiscalizador debe ser atacar con más fuerza la informalidad en todos sus ámbitos para mejorar la formalización, que implicará mayor cantidad de impuestos recaudados.
Un dato importante que puede ayudar a entender la dimensión de la economía que está fuera del control fiscal es el porcentaje de la ocupación informal. Si bien muchas entidades que no cumplen las normas laborales vigentes pagan sus otras obligaciones impositivas, el estar en la informalidad laboral es una señal de que la totalidad de su movimiento económico no está en forma legal.
El porcentaje de los trabajadores que está fuera de la ley es del 60,1 %, de acuerdo a los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE). Una cifra que resulta muy elevada y revela el gran peso que tiene el incumplimiento de algunas leyes. Que 6 de cada 10 personas que trabajan en el país están en la informalidad habla con elocuencia de lo mucho que se tiene que hacer todavía para lograr que todas las empresas se pongan dentro de las normas legales. Son individuos que operan sin los beneficios del seguro médico del IPS, no tienen aportes jubilatorios ni cuentan con estabilidad laboral.
Hay que recordar que el incremento en las recaudaciones fiscales de estos tres últimos años se ha logrado sin aumentar las tasas impositivas ni la creación de nuevos tributos, ya que el principal logro fue la reducción de la evasión mediante la aplicación de más controles y el uso de la tecnología.
Teniendo en cuenta que existe todavía un importante porcentaje del sector informal que debe cumplir las leyes, el fisco puede aumentar todavía más sus recaudaciones con la aplicación de mayores controles y el cumplimiento de las exigencias vigentes. Por lo que el recurso de subir las tasas tributarias o crear nuevos impuestos es innecesario y debe ser rechazado, porque solo tendrá más peso para los que ya pagan sus obligaciones, sin apretar suficientemente a los evasores.
Si el país requiere la llegada de nuevas inversiones, sobre todo del exterior, es importante no elevar los impuestos, pues una de las ventajas que tiene el Paraguay frente a otras naciones de la región es su baja carga tributaria. Este punto es en la actualidad uno de los principales atractivos que se suele exhibir ante los inversionistas de otras latitudes debido a que las tasas existentes en otras economías son más elevadas.

