Se estima que el impacto climático del fenómeno El Niño podría ser muy fuerte y que causaría perjuicios a la producción agrícola y ganadera del país. Por ello el Gobierno no encontró nada mejor que el trabajo conjunto con el sector privado para hacer frente a las probables contingencias. Ese es el motivo de la reactivación del Consejo Asesor Agrario (CAA) que están encarando las autoridades nacionales.
En la reunión realizada la semana pasada en Mburuvicha Róga, encabezada por el presidente Santiago Peña, el CAA acordó coordinar las medidas entre las entidades privadas del sector agrario y los organismos estatales competentes para reducir los impactos negativos que se esperan del fenómeno climático a fin de asegurar una buena campaña agropecuaria.
El presidente de la Unión de Gremios de Producción (UGP), Héctor Cristaldo, explicó que el propósito del encuentro con el Gobierno es ponerse juntos para que el desafío que se avecina se enfrente con una planificación conjunta, ya que prevenir los efectos del problema es la principal herramienta para aminorar los riesgos que está enfrentando el sector rural. “Es mejor anticiparse a los problemas antes de que ocurran”, sentenció.
El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) reunió a los dirigentes de los principales gremios del sector privado que se dedican a la producción agrícola y ganadera para ponerse de acuerdo y trabajar juntos ante las contingencias que se van a presentar. Esto porque el CAA es una instancia institucional para formular políticas públicas y el tratamiento de las principales dificultades del sector productivo.
Uno de los temas analizados fue los efectos que puede generar el aumento excesivo de las lluvias y sus consecuencias posibles en la agricultura y la ganadería. Pues se cree que el fenómeno El Niño romperá todos los esquemas con una escalada inusual de precipitaciones pluviales e inundaciones de cursos hídricos, de acuerdo con las previsiones de los especialistas.
Los representantes del sector privado mostraron su complacencia por la iniciativa de las autoridades nacionales de reactivar el espacio de diálogo entre los entes públicos y los empresarios para poder coordinar las medidas preventivas necesarias, ya que de ese modo se puede hacer más fuerte la capacidad de respuesta ante las emergencias climáticas que se tienen previstas.
Una de las principales preocupaciones de los productores del agro no es solo el exceso de lluvias que ocasionará el fenómeno climático, sino también el problema de la falta de infraestructura vial para transportar los artículos producidos que puede causar grandes pérdidas económicas.
Para minimizar los posibles impactos de las fuertes lluvias, con las inundaciones y caminos intransitables, en la agricultura y la ganadería se deben tomar las medidas de prevención necesarias. Por ello se prevé mejorar con urgencia los caminos rurales que están en dificultades. En ese plan los gremios privados están interesados en colaborar con los funcionarios de las Fuerzas Armadas y de la Secretaría de Emergencia Nacional para el mejoramiento de las infraestructuras viales, ya que solo de ese modo se podrán poner en condiciones muchos caminos rurales que se hallan actualmente muy estropeados.
Es muy buena la idea del Gobierno de convocar al sector privado a trabajar juntos para enfrentar al fenómeno climático. Haciendo las tareas de manera aislada no tendrán la fuerza ni el impacto que se requiere para encarar las contingencias que se avecinan. La iniciativa oficial con los exponentes del sector privado tendrá mucha más fuerza y podrá conseguir de manera adecuada los resultados que se buscan para proteger a la producción rural.
Los directivos de la Feprinco, la Asociación Rural del Paraguay, la Federación de Cooperativas de Producción, la Asociación de Productores de Semillas y la Cámara Paraguaya de Exportadores de Cereales y Oleaginosas estuvieron en la reunión con el Gobierno. En la ocasión se pusieron de acuerdo para trabajar unidos en la prevención del fenómeno climático. Se aguarda ahora que comiencen a operar de manera conjunta con rapidez y efectividad por el objetivo que se propusieron.
La unión del Gobierno con el sector privado es un buen ejemplo de cooperación y una lección muy importante para la ciudadanía, porque el Paraguay necesita que todos trabajemos juntos, sin diferencias ni peleas, por los intereses comunes. Solo así se podrán conseguir los grandes objetivos que consolidarán el progreso de la nación y el bienestar de su gente.

