Por segundo mes consecutivo los precios de la mayoría de los pro­ductos de uso familiar habitual tuvieron un descenso con las cifras de julio, lo que ayuda a que el Índice de Productos de Consumo (IPC) del Banco Central del Paraguay (BCP) tenga cifras muy bajas en lo que va del año. Este espaldarazo de los números ayuda fuer­temente a que la inflación acumulada esté en niveles favorables al presupuesto de la mayoría de la ciudadanía cuyo principal gasto se destina a los productos y servi­cios de utilización cotidiana.

El informe de la banca matriz señala que la inflación de julio último fue del -0,1 %, es decir, que el promedio de los precios cayó frente al nivel del mes anterior, cifra que también es menor a la registrada en julio del año pasado cuando creció 0,4 %. Con este porcentaje la inflación acumu­lada en los primeros siete meses de 2026 llega al 1,8 %, que es inferior al 3,3% que se había alcanzado entre enero y julio del año pasado.

La inflación interanual se ubicó en 1,6 %, que es menor que el 2,1 % registrado en junio del corriente año, y que está por debajo del 4,3 % observado en el mismo periodo de 2025.

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La información oficial apunta a que el comportamiento de la inflación de julio último se explica sobre todo por las dis­minuciones de precios de ciertos alimen­tos, de manera especial las carnes (sobre todo la vacuna) y los productos frutihortí­colas. También influyeron las bajas de los valores de venta de los combustibles y de los denominados bienes durables de ori­gen importado.

Con relación a los valores comerciales de la carne vacuna, que es uno de los artícu­los más valorados en el consumo familiar, se ha explicado que se debe especialmente al aumento en la faena de los bovinos durante el mes. Mediante ello se produ­jeron bajas en los precios de la mayoría de los cortes, como el caso de la costilla de primera y el vacío.

La disminución de los valores de venta de los combustibles derivados del petróleo también fue importante en el mes estu­diado, pues se produjeron bajas de precios en el gasoil común, el gasoil aditivado, la nafta común y la nafta súper. La explica­ción es que este comportamiento se debe a los menores precios del petróleo en el campo internacional desde la segunda mitad de junio y la primera quincena de julio.

El documento financiero apunta que las tensiones geopolíticas en Medio Oriente continúan, por lo que se puede observar mucha volatilidad e incertidumbre con relación a los precios internacionales del petróleo. Resalta además que los aumen­tos en los precios de los servicios contra­rrestaron un tanto los efectos de dichas bajas sobre el resultado inflacionario del mes.

El informe recuerda que también hubo bajas en los precios de bienes durables de origen importado, como vehículos, electrónicos y electrodomésticos. Estas variaciones se deben, principalmente, a la apreciación del guaraní frente al dólar estadounidense.

Tuvieron alza de precios los servicios de la canasta familiar, las comidas y bebidas consumidas fuera del hogar, comidas pre­paradas para llevar, servicio doméstico, servicios de peluquería, paquetes turísti­cos nacionales e internacionales, análisis laboratoriales, entre otros.

Haciendo un resumen de los datos pro­veídos por la banca matriz, se puede ase­gurar que en lo que va del año los valores comerciales de los productos y servicios de consumo han tenido un comporta­miento muy favorable para la ciudada­nía. Porque nada hay más doloroso que el aumento de los precios de los principa­les artículos que consume la gente ante un ingreso monetario que permanece sin variaciones.

Como todo aspecto positivo de la reali­dad, hay que valorarlo y realizar accio­nes para que se mantengan los precios por más tiempo. Para ello se requiere una serie de factores, muchos de los cuales dependen de la política estatal y del com­portamiento de la oferta y la demanda. Es de fundamental importancia una mayor propuesta comercial de productos y ser­vicios para que por la ley de la oferta y la demanda no aumente los valores comer­ciales de venta.

La baja inflación no es un regalo caído del cielo. Es el resultado de una serie de fac­tores entre los que está la política econó­mica del Gobierno. Por ello hay que apo­yar las medidas que ha adoptado para que la vida de los paraguayos vaya mejorando.

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