El presidente de la República, San­tiago Peña, acaba de realizar un cambio al frente de la Adminis­tración Nacional de Electricidad (Ande), poniendo al ingeniero Miguel Báez Reyes en lugar del ingeniero Félix Sosa, que estuvo más de un quinquenio en el cargo.

El nombramiento del nuevo responsable de la entidad es un acontecimiento de gran importancia de cara a la transformación económica del país mediante el aprove­chamiento máximo de su energía eléctrica. Esta es la interpretación que se ha hecho de la modificación en la conducción de una de las entidades más importantes de la que depende en gran medida la economía del Paraguay.

La explicación dada desde el Gobierno es que con este nuevo presidente al frente de la Ande se busca generar “un punto de inflexión” en la entidad mediante la apli­cación de varios ejes de trabajo. Por punto de inflexión se entiende un acontecimiento significativo que provoca un cambio impor­tante en la trayectoria de una empresa.

Invitación al canal de WhatsApp de La Nación PY

El propio presidente de la República explicó que la designación del nuevo res­ponsable de la empresa es “un paso más para fortalecer una institución estratégica para el desarrollo del Paraguay”. Y agregó que instruyó al funcionario a “liderar una empresa cada vez más eficiente, moderna y preparada para acompañar el crecimiento de nuestro país”. Según su opinión, la ener­gía es la mayor ventaja competitiva que tiene el Paraguay y que para aprovechar plenamente ese potencial se necesita una Ande sólida, “con capacidad para impulsar las inversiones que el Paraguay necesita y sostener el crecimiento de nuestra econo­mía”.

Por eso resaltó que la energía del país debe convertirse en más industrias, más empleo, más inversión y más oportunida­des para todos los paraguayos. El nuevo titular de la entidad estatal mencionó que ha recibido instrucciones precisas del pri­mer mandatario para transformar la admi­nistración de la Ande. Una de las primeras es la necesidad de fortalecer la institucio­nalidad de la misma en la búsqueda de su modernización.

En ese plan, debe encarar la actualización de la infraestructura que se utiliza para la distribución de la energía eléctrica. Y para ello se debe proseguir la construcción de nuevas líneas de trasmisión y subestacio­nes que faciliten esa tarea. Pues el propó­sito es mejorar el servicio eléctrico para los usuarios del servicio de la empresa.

Otro de los puntos encomendados por el jefe de Gobierno que señaló el funcionario es aumentar y diversificar de manera gra­dual las fuentes de generación energética del país, que es un capítulo muy sensible cuando se sabe que en pocos años más no se podrá crecer si no se incrementa la produc­ción energética actual.

Apuntó también que las autoridades pien­san en la creación de centrales solares como uno de los sistemas posibles para ampliar la generación de energía eléctrica. Insistió en que la idea es preparar el sis­tema de energía para que el gobierno pueda responder al objetivo de atraer inversiones que usen la electricidad y creen más fuen­tes de empleo.

En estos momentos en que la economía del país está creciendo fuertemente, con más inversiones y nuevas fuentes de empleo, el Paraguay tiene como uno de sus princi­pales desafíos incrementar su capacidad de producir energía eléctrica. Porque solo de ese modo podrá hacer frente a las pro­puestas empresariales que necesariamente demandarán más electricidad para los pro­yectos que se están encarando. No se puede continuar invitando a los capitalistas del mundo a venir a Paraguay a realizar nuevos negocios si no se tiene a mano la solución de los nuevos requerimientos de energía.

Debido a la necesidad de encontrar pron­tas respuestas de la Ande a las numero­sas demandas que se están produciendo en todos los niveles es que el Ejecutivo acaba de nombrar al nuevo responsable de la entidad energética. El Estado para­guayo requiere medidas adecuadas para ir haciendo frente a los nuevos requerimien­tos que van surgiendo. No se puede espe­cular ni dejar de actuar con rapidez cuando las necesidades que presenta la realidad son cada vez más apremiantes.

La conducción política y económica del país necesita conseguir respuestas rápidas y sólidas a las exigencias que van surgiendo en la existencia cotidiana. La vida no se detiene y a medida que corre el tiempo se van presentando nuevos desafíos que se deben encarar con inteligencia y capacidad.

Déjanos tus comentarios en Voiz