El presidente de la República, Santiago Peña, visitó recientemente las obras que se realizan a orillas del Paraná para instalar nuevas turbinas a la hidroeléctrica de Yacyretá, en el brazo Aña Cua. En la ocasión se informó que los trabajos se encuentran en el 76 % de ejecución, lo que significa un gran avance para alcanzar el propósito de generar más energía en alrededor de dos años. La presencia del primer mandatario en el lugar da la pauta de la importancia que tienen dichos trabajos para la vida del país y del futuro que se proyecta con la generación de más energía hidroeléctrica.
Luego de observar los trabajos que se están realizando, manifestó: “Esta obra va a significar más progreso y energía eléctrica para el Paraguay a través del caudal importante que tiene el río Paraná. Esperamos que durante los próximos meses comience la instalación de las turbinas y el montaje electromecánico, que constituye un trabajo de ingeniería realmente impresionante”.
Luego de señalar la trascendencia de la obra, explicó que más allá de la gran infraestructura y de representar más energía para todos, “el propósito fundamental de esta y de todas las obras que impulsamos desde el Gobierno del Paraguay es generar oportunidades reales que mejoren la calidad de vida de nuestros ciudadanos”.
También puso de resalto el gran valor que tienen las obras para el futuro del país. “Hoy podemos ver una obra que avanza con fuerza y que representa una enorme oportunidad para el Paraguay. La energía es uno de nuestros mayores activos y debemos administrarla con una visión de largo plazo”, manifestó.
En Aña Cua, territorio paraguayo por donde pasa un brazo del río Paraná, existe actualmente un vertedero por donde se larga el agua cuando el nivel del embalse de Yacyretá crece, aparte del vertedero mayor que se encuentra en el brazo principal del río. El líquido que transcurre por Aña Cua no tiene utilización alguna en la actualidad, lo que se quiere aprovechar para generar más electricidad montando nuevas turbinas, que tendrán la capacidad de producir cerca de un 10 % más de energía para la Entidad Binacional Yacyretá (EBY).
El proyecto prevé la instalación de tres turbinas del tipo Kaplan de eje vertical que tendrán la capacidad de producir 270 megavatios (MW) de electricidad. Mediante estas turbinas se aprovechará el caudal de agua que pasa por el brazo Aña Cua, que es de 1.500 metros cúbicos por segundo y que en la actualidad no se utilizan.
Hay que resaltar que, aunque la hidroeléctrica de Yacyretá tiene menos capacidad de producción energética que Itaipú, produce otros beneficios que no ofrece la binacional paraguayo-brasileña. Aparte de la actual casa de máquinas que tiene 20 turbinas tipo Kaplan, cuenta con una esclusa de navegación y un ascensor de peces.
La esclusa se utiliza para la navegación de buques para las exportaciones e importaciones de la zona sur y este del Paraguay y de las provincias argentinas de Corrientes y de Misiones y, eventualmente, también para transportar pasajeros. Permite pasar a las naves de las aguas del embalse al nivel natural del río y de este a la altura del lago hidroeléctrico.
Por otra parte, el ascensor de peces se usa para trasladar los pescados que están en el lado bajo del río hasta la altura del embalse, que tiene una superficie de 1.600 kilómetros cuadrados.
La construcción de las obras para maquinizar el brazo Aña Cua constituye en estos momentos la más importante realización que está encarando el país, por el nivel de inversión, que alcanza alrededor de 450 millones de dólares, porque posibilitará contar con un 10 % más de energía eléctrica para impulsar el progreso económico, ya que con más electricidad se podrá potenciar con mucha fuerza el desarrollo de la nación. Un detalle importante es que las obras de la hidroeléctrica no requieren fondos del Estado paraguayo ni representarán deudas.
Debido a ello el presidente Santiago Peña ha expresado su satisfacción por la marcha de las obras que fue a visitar en Aña Cua. Ya que el avance de los trabajos indica que se está cada vez más cerca de aprovechar las aguas del Paraná que hoy no se utilizan. Porque para asegurar el desarrollo, Paraguay debe emplear de manera inteligente toda la energía de las hidroeléctricas.

