Entre los numerosos acontecimientos de la realidad actual que hacen que el país esté creciendo mucho y que vaya avanzando en su desarrollo económico está el fuerte aumento del comercio exterior. En el primer semestre del año tanto las exportaciones como las importaciones protagonizaron avances de importancia, que han logrado que el Paraguay esté facturando como pocas veces y que las ventas que se han hecho produjeran un gran superávit comercial.
Cuando la expansión del comercio exterior se suma al crecimiento de la producción que se ha tenido hasta ahora, se está ante una realidad económica que afectará buenamente a la mayor parte de la población paraguaya. Y se producirán nuevas oportunidades para que más gente trabaje en condiciones legales y continúe la disminución de la pobreza, como ha venido ocurriendo últimamente.
De acuerdo con el informe del comercio exterior presentado últimamente por el Banco Central del Paraguay (BCP), las exportaciones realizadas de enero a junio alcanzaron a 10.162,8 millones de dólares, una suma muy superior a la que se había registrado en el primer semestre de 2025, cuando se facturó por valor de 7.830,6 millones, cifra que había representado en su momento una caída interanual del 7,6 %. Por consiguiente, el valor de las exportaciones del primer semestre de este año aumentó en 23,6 %, un excelente incremento para el ingreso de gran cantidad de divisas.
Por su lado, las compras del país en el exterior registraron un incremento de 9,6 % frente al mismo periodo del año anterior, ya que las importaciones alcanzaron a 9.416,2 millones de dólares entre enero y junio. Teniendo en cuenta las cifras mencionadas, al vender más de lo que se ha comprado, el superávit comercial asciende a 746,6 millones de dólares al cierre de junio. Una cifra altamente positiva, que habla del excelente momento del comercio exterior paraguayo. Como en toda tarea comercial, vender por mayor valor de lo que se ha comprado es un excelente negocio.
El informe de la banca matriz señala que el gran crecimiento de las exportaciones se debe principalmente al incremento de las ventas de la soja en grano y de numerosas manufacturas de origen industrial.
La facturación de la mencionada oleaginosa representa el 34,7 % de todo lo exportado hasta ahora, pues alcanzó a 2.273,8 millones de dólares, que representa un crecimiento interanual del 50,9 %, porcentaje que habla de la importancia de esta operación. La Argentina continúa siendo la principal compradora del grano ya que adquirió el 91,3 % de todo lo que se exportó en el tiempo señalado.
El BCP resalta que los productos primarios se facturaron por valor de 2.671,2 millones de dólares y constituyen el 40,8 % de las exportaciones realizadas. El valor del maíz vendido al exterior alcanzó 95,5 millones de dólares, en tanto que las ventas de trigo se hicieron por 92,5 millones de la moneda norteamericana.
En otro renglón, las denominadas manufacturas de origen agropecuario representaron el 34,4 % de todo lo exportado, por valor de 2.256,1 millones de dólares. En este grupo de productos se encuentran en primer lugar la carne y menudencias vacunas, cuyo valor de exportación fue de 935,4 millones de dólares americanos.
Se aguarda que el buen crecimiento que se está logrando en las ventas del país continúe en el segundo semestre para llegar a diciembre con mayor cantidad de divisas destinadas a las finanzas de los distintos grupos empresariales y comerciales. El alza significativa en el área comercial tiene fuertes repercusiones en los más diversos sectores económicos que elaboran productos varios que se van incrementando en volumen para aumentar las exportaciones. Y constituye un aliciente de importancia para que se produzcan nuevas inversiones económicas de cara al aumento de la comercialización.
Si se tiene en cuenta cuánto ha crecido la actividad económica del país en los últimos años, con más producción de bienes y servicios, se puede valorar mejor el esfuerzo que se está haciendo actualmente para continuar el desarrollo. Por eso hay más empresas generando nuevos productos y mayor cantidad de personas que están trabajando en buenas condiciones. Porque el crecimiento económico tiene como uno de sus propósitos hacer que la gente viva mejor mediante las nuevas posibilidades de progreso. Ya que cuanto más se invierte y más se trabaja, mayor es la cantidad de personas que pueden progresar.

