El lunes último se dio a conocer el informe del Fondo Moneta­rio Internacional (FMI) sobre la situación económica del Paraguay y señala los puntos altos en la vida del país y algunas correcciones que hay que hacer en la economía y la admi­nistración.

El documento del máximo organismo financiero mundial resalta que nuestro país está demostrando una notable capa­cidad de superar las situaciones negati­vas para reponerse y seguir adelante. Y agrega que el alza de la economía ha sido sólida, y que está respaldada por un régi­men creíble de metas de inflación, que tiene un tipo de cambio flexible. Señala también que cuenta con amplias reser­vas monetarias internacionales y que está logrando el restablecimiento gra­dual de la disciplina fiscal.

El informe apunta que las reformas estructurales que se están haciendo en amplios sectores contribuye al avance de la inversión privada y a la creación de más empleos. Resalta además otros aspectos positivos, como la resilien­cia climática, el conjunto de procesos y mecanismos para dirigir una organiza­ción. A los que agrega la eficiencia de la función pública y de la administración tributaria. También pone de resalto la sostenibilidad de las pensiones, el desa­rrollo del mercado de capitales, lo mismo que la inclusión de las personas y la reducción de la pobreza que está consi­guiendo esta administración.

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Además de resaltar los logros que se están alcanzando el FMI realiza algunas recomendaciones de importancia. Para preservar la credibilidad de la política fiscal, pide publicar una estrategia para saldar los atrasos internos y reforzar las finanzas públicas. Resolver estos atra­sos y la presentación de las estadísticas hará más creíble a la política del fisco. Sostiene que, para evitar nuevos atrasos en los pagos, se debe lograr una mejor alineación entre el presupuesto estatal y la planificación financiera y la de caja, a lo que hay que agregar el refuerzo de la supervisión y los controles del gasto.

Un aspecto de relevancia es que se debe mejorar la eficiencia del gasto y la nece­sidad de conseguir ingresos adicionales, con el objetivo de completar la consolida­ción fiscal y crear un margen para el gasto en desarrollo. Por eso pide que las auto­ridades sigan mejorando la eficiencia de la administración tributaria, amplíen la base para tributar, continuando la exten­sión de la facturación electrónica y un control más fuerte del cumplimiento de las obligaciones fiscales y que se avance en la formalización de la economía.

El FMI sugiere que se revise el régimen tributario para racionalizar los gastos públicos. Propone también que se orienten mejor los incentivos fiscales para los vehí­culos eléctricos, se reduzcan las deduc­ciones al impuesto a la renta personal y se revise la disminución del IVA a ciertos productos. En otras palabras, quiere que se establezca una mayor presión tributaria para obtener mejores ingresos fiscales a fin de hacer frente a los gastos.

Teniendo en cuenta todos los logros alcanzados en la vida económica del país, la tarea que se impone es seguir traba­jando con fuerza para conseguir nue­vos resultados en pos del mayor desa­rrollo que se persigue. Para ello hay que considerar un razonamiento lógico muy simple: si se ha podido obtener suficien­tes éxitos en varios renglones de la reali­dad nacional, del mismo modo se podrá continuar la racha de buenos resultados en el futuro. La fórmula para ello ya se conoce: continuar el esfuerzo con inte­ligencia, realizar un trabajo constante como se ha venido haciendo hasta ahora.

El crecimiento económico paraguayo fue el más importante de Sudamérica en los primeros meses del año, con un 5,8 % en el primer trimestre. Es la continuación del aumento obtenido en el 2025, cuando se obtuvo un alza del producto interno bruto (PIB) del 6,6 %, el más elevado en esta parte del mundo. Aunque con pru­dencia se señala que crecerá un 4,4 %, muchos elementos llaman a pensar que podría estar en el 5 % o un poco más.

El país deberá hacer algunas correccio­nes como las que sugiere el organismo internacional para mejorar su situación y hacerla más sólida. Con las medidas sugeridas y la capacidad de administra­ción de las autoridades nacionales el Para­guay puede mantener un excelente creci­miento, gracias al esfuerzo y la capacidad de trabajo de las empresas privadas y sus trabajadores. Por eso el optimismo que se respira en el área económica tiene funda­mentos sólidos indudables.

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