Una de las excelentes noticias que se conoció al término de la semana que pasó es que el gobierno informó a las empresas privadas que en el curso de este mes y de mayo pagará a sus proveedores 150 millones de dólares de la deuda pendiente con el sector de la construcción. Con esto oxigenará las finanzas de las entidades constructoras, que de ese modo podrán seguir encarando otras obras que están pendientes de realización.
El mensaje que se emitió desde el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones es que la realización de los proyectos en construcción no va a parar y que continuará a un ritmo acelerado. Esto teniendo en cuenta que la ciudadanía necesita mejorar su calidad de vida a través de infraestructuras.
Durante la reunión en que se hizo el anuncio, el jefe de gabinete, ministro Javier Giménez, expresó textualmente: “Estamos, hoy viernes, muy contentos de poder anunciar un arreglo, un plan de ruta, una ejecución de pagos con el sector privado que va a significar el fortalecimiento de este sector que es tan importante para nuestro país”.
Explicó que el Poder Ejecutivo también está realizando las gestiones pertinentes para llegar a acuerdos con relación a la deuda reclamada con respecto a los intereses generados durante la administración del gobierno anterior. “Eso se estaría sustanciando a través de un proyecto de ley que estaría movilizándose ya a nivel del Legislativo a partir de la próxima semana”, anunció.
La promesa del Gobierno de cumplir con sus obligaciones que vienen de la administración de Mario Abdo Benítez se ha hecho teniendo en cuenta que las recaudaciones fiscales están mejorando, como ha ocurrido a partir de marzo último y continúa durante este mes.
Sobre la deuda relacionada con los intereses, el ministro de Economía y Finanzas, Óscar Lovera, explicó que esos pagos se harían mediante un sistema que se está preparando en un proyecto de ley que se canalizará a través del Poder Legislativo.
Los exponentes del sector privado recibieron el anuncio del Gobierno con mucha satisfacción y aseguraron que, si se van cumpliendo los compromisos, las empresas constructoras pondrán en marcha el ciento por ciento de las obras que están en vías de ejecución, lo que dará un gran impulso al sector y a sus trabajadores.
El presidente de la Cámara Vial Paraguaya (Cavialpa), Paul Sarubbi, aseguró que el pago del Gobierno ayudará a dar mucho oxígeno al sector, dado que la suma anunciada será muy superior a la que habitualmente ingresa a las firmas por los certificados mensuales de sus operaciones.
Según indicó la ministra de Obras Públicas y Comunicaciones, Claudia Centurión, con los 150 millones de dólares que se pague, como se anunció, se saldará el 85 % de la deuda que se tiene con las entidades constructoras y posteriormente continuarán los desembolsos.
El aviso del pago de las obligaciones monetarias pendientes tiene una gran importancia para el país. Porque aparte de cubrir el pasivo que tiene el Estado con las empresas constructoras, ayudará a dar un fuerte impulso al sector privado no solo para cubrir sus requerimientos sino para hacer más inversiones. Como son entidades que tienen muchos trabajadores, ese dinero también se canalizará en gran medida hacia la clase obrera, que tendrá más trabajos y pagos garantizados por las patronales.
Hay que tener en cuenta que los pagos mencionados se harán en medio del plan de “economía de guerra” que se había anunciado, que consiste en no gastar el dinero público más allá de lo estrictamente necesario. Si las recaudaciones oficiales se mantienen a buen nivel, como ocurrió en marzo, se aliviarán los ánimos y no habrá problema en las erogaciones estatales.
La prudencia del Estado ante las situaciones imprevistas es la mejor política, porque revela la seriedad y responsabilidad del Gobierno. Esta postura da seguridad tanto al sector público como a las empresas privadas, que siempre esperan que los organismos estatales actúen de manera adecuada para seguir dando estabilidad macroeconómica a la nación.
Lo anunciado el viernes último por el Poder Ejecutivo es una muestra de que las autoridades nacionales tienen la suficiente capacidad para dar cumplimiento a sus obligaciones financieras hasta en los momentos más duros. Que es una clara demostración de que el país se encuentra en buenas manos para continuar el desarrollo prometido.

