Los resultados históricos logrados en el país en materia de reducción de pobreza tienen varias causas; sin embargo, la más importante entre ellas es el crecimiento de la economía conseguidos a lo largo de estos años y en particular por el presente gobierno.
De manera que si buscamos la fuente de la que emana el mejoramiento de las condiciones de vida de las personas, sin duda alguna la misma se halla en el crecimiento económico conseguido a través de la baja inflación a lo que se agregan otros elementos como el riesgo país que también viene reduciéndose.
Los números son elocuentes. Por ejemplo, los resultados de la pobreza monetaria en el año pasado, 2025, muestran que las condiciones de vida de la población vienen mejorando al punto que la pobreza total se ubicó en dieciséis (16) por ciento, lo que indica que más de doscientos trece mil paraguayos (213.000) salieron de la pobreza. En cualquier parte del mundo, este dato no puede ser subestimado y menos desconsiderado por los que están al frente del Gobierno y por los que especialmente fungen de opositores y medios de prensa.
Ciertos sectores mediáticos y grupos políticos, todos ellos sin propuestas; sin embargo, vienen diciendo lo contrario, esto es, predican el derrotismo, pintando un panorama desolador que impacta en el ánimo de la gente de un modo u otro. Esto está estudiado. Cuando con asiduidad aparecen y reaparecen en los medios de comunicación la desmoralización, lamentablemente existe un efecto contagio donde sobresale la desesperanza. Lo expresado sucede en todos los países y si bien para algunos forma parte de libertad de expresión y de prensa, también consideramos que existe un límite que la verdad y la ética indica.
Esos mismos grupos mediáticos y políticos que se ufanan en sus publicaciones sobre las empresas, la producción y la industria en general, ocurre que al mismo tiempo salen insistiendo con ese panorama desolador en cuanto programas y páginas tienen para comunicarse con el público.
Aquí hay algo que evidentemente no está bien. Y no lo está por que si publicitan los logros en inversiones y empleos en muchos sectores, entonces quiere decir que había sido no todo es tan desolador como dicen.
Se procede, por ende, a hacer un doble juego. Por un lado, se promocionan los logros de los emprendedores que, por cierto, nos parece muy bien que así se proceda, pero, por otro lado, al mismo tiempo propalan calamidades muy diferentes de lo que se dijo al comienzo.
Al respecto y como se plantea en la lógica, el principio de contradicción afirma que A no puede ser al mismo tiempo no A. Esto se llama coherencia lógica. Si se está reduciendo la pobreza, vienen las inversiones, baja el riesgo país, el déficit fiscal como la inflación están bajo control, entonces quiere decir que algo se está siendo bien y no mal, dado que A no puede ser al mismo tiempo no A.
No pretendemos hacer alusión detallada de los principios de la lógica que, como se sabe, es una herramienta necesaria para la reflexión correcta e incluso para la toma de decisiones, dado que sabemos no lo tomarán en cuenta porque parten sus diatribas e injurias desde la mala fe.
Para ellos todo es relativo. Prefieren seguir estimulando en la opinión pública el pesimismo mediante la mentira, incluso cuando los mismos números de la reducción de la pobreza dicen lo contrario.
Volvamos entonces al tema de fondo mediante los fundamentos estrictamente económicos. El hecho causal y revelador constatado no solo por los informes nacionales, sino que también son comprobables por agencias internacionales, es que el crecimiento de la economía medido por el producto interno bruto (PIB) tal como se hace en todos los países del mundo, es el provocador de la reducción de la pobreza.
Cuanto más inversiones en fábricas, herramientas, tecnologías y conocimientos se dispongan en una sociedad mediante un gobierno que garantice la propiedad privada, la economía viene comprobando en todas partes que la pobreza y el desempleo se reducen y concomitantemente se elevan las condiciones de vida de la población. Esto es un proceso. Nada en tal sentido ocurre de la noche a la mañana, pero lo importante es que Paraguay está en ese proceso. El crecimiento de la economía, finalmente, desmiente a los pesimistas del derrotismo propalado por ciertos sectores.

