La economía paraguaya volverá a tener un fuerte crecimiento este año, con excelentes cifras en cose­chas de granos e incremento impor­tante en la producción general, pues se espera una recuperación del sector agrícola. Aunque el panorama bélico internacional podría tener una incidencia negativa, exis­ten muchos elementos para sostener el opti­mismo ya que la producción y comercializa­ción de alimentos cumplen un importante papel en la vida de las naciones. Estudios rea­lizados con base en datos recientes apuntan a que se tendrá un incremento en las principa­les actividades productivas.

Una de las entidades económicas internacio­nales más prestigiosas, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, habla del buen desempeño que tendrá este año la eco­nomía paraguaya.

Según las proyecciones realizadas por esa entidad, la producción de soja en nuestro país para la zafra actual (2025/2026) ronda­ría los 11,5 millones de toneladas, un incre­mento importante frente a la cosecha ante­rior, que estuvo cerca de 9,3 millones de toneladas, que representó una disminución del 6,6 % ante la lo alcanzado en el ciclo ante­rior. El rendimiento promedio había descen­dido de 2.854 kilos por hectárea en el período 2023/2024 a 2.571 kilos por hectárea en la zafra 2024/2025. Si se llega en la cosecha actual a las cifras mencionadas más arriba, el aumento sería superior al 12 % con relación al período anterior.

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La buena perspectiva se debe a que se ha registrado una buena caída de lluvias en los últimos meses de 2025, que tuvieron una importante incidencia en la época de siembra. Por consiguiente, habrá un fuerte impulso en los principales renglones agríco­las, que en el ciclo anterior sufrieron dismi­nuciones.

Una de las entidades que hizo su proyección sobre la economía paraguaya es el banco Itaú, que indica que el crecimiento del producto interno bruto (PIB) sería este año del 4,0 %, lo que se debería sobre todo a la excelente producción sojera.

Según el mencionado banco, la inflación segui­ría baja, con un 3,5 %, aunque podría ser más alta debido a los ajustes de los precios inter­nacionales del petróleo teniendo en cuenta la situación bélica en Medio Oriente.

El informe de la institución bancaria señala que nuestro país consolidó su retorno a los mercados internacionales con la emisión de su tercer bono soberano en guaraníes, equi­valente a 1.000 millones de dólares, a una tasa del 8,5 %, a 12 años de plazo.

La buena recepción de los inversionistas internacionales de los bonos de nuestro país, tanto en dólares como en guaraníes, revela la excelente imagen de Paraguay en el mercado financiero internacional, que hizo caer el riesgo país, que ha llegado a un mínimo histó­rico y se está acercando a los 100 puntos bási­cos. Esto es un signo indiscutible que habla con elocuencia sobre la situación económica de nuestro país, de acuerdo con la interpreta­ción de los especialistas.

Según los indicadores de la actividad econó­mica del Banco Central del Paraguay (BCP), el 2025 terminó con un crecimiento inte­ranual de 5,5 % en diciembre. Y el sector pri­mario fue el que mayor aumento registró, con un alza del 10,4 %, gracias a la mejor produc­ción de maíz, trigo, arroz y algodón. También tuvieron un incremento el sector secundario y los servicios.

En una semana va a concluir el tercer mes del año, que suele caracterizarse por un mayor movimiento, luego de los periodos de vacaciones estivales. Y en pocos días está por cumplirse un mes del inicio de la gue­rra en Medio Oriente, que amenaza fuerte­mente la estabilidad económica del mundo, con el aumento del precio del petróleo y la incertidumbre en los mercados internacio­nales. El escepticismo y la preocupación hacen más fuerte la duda sobre lo que este año espera al mundo. Aunque la lucha bélica se centra físicamente en una determinada zona del planeta, sus consecuencias pueden ser devastadoras en muchos sitios debido a sus repercusiones económicas, financieras y sociales.

Dentro de este panorama mundial, nues­tro país debe seguir aumentando su pro­ducción, incrementando las inversiones, creando más propuestas económicas. Porque entre los principales desafíos que debemos seguir enfrentando está consoli­dar el desarrollo, con un crecimiento cada vez mayor y que alcance con sus resulta­dos a más cantidad de personas. La prin­cipal guerra de nuestra nación y su gente sigue siendo la lucha por más desarrollo y bienestar para todos.

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