Nuestro país está embarcado en la tarea de atraer más capita­les para que se realicen mayores inversiones y el impulso eco­nómico existente sea aún más elevado. En ese afán las autoridades económicas están tomando numerosas medidas para conti­nuar lo que se ha logrado hasta ahora y con­solidar el desarrollo.

Según los especialistas, uno de los principales propósitos es que el país se posicione cada vez mejor en el mapa internacional. Y para ello los dos grados de inversión obtenidos por Para­guay el año anterior serán fundamentales, pues podrá atraer la atención de las grandes empresas multinacionales y otras entidades, como los fondos de inversión.

De acuerdo con la visión del nuevo ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, esta situación permitirá conseguir finan­ciamiento a largo plazo y a tasas de interés bajas, además del ingreso de empresas mul­tinacionales que pueden venir a invertir en empresas ya radicadas en el país.

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Se ha puesto como ejemplo lo sucedido en Chile y Uruguay, que han conseguido ante­riormente los grados de inversión y que a raíz de ello han estado recibiendo multina­cionales. Cosa que ahora podría comenzar a suceder en nuestro país, según las palabras del funcionario. El secretario de Estado comentó que en la actualidad el Gobierno nacional está posibilitando la creación de un observatorio económico cuyo propósito es encontrar oportunidades de negocio en el mercado mundial para juntarlas con las capacidades de nuestro país, a fin de gene­rar riqueza para el pueblo paraguayo.

“Hemos iniciado la revolución industrial en Paraguay, que consiste en vincular oportunidades globales con el mercado local para crear empleos. Vamos a incor­porar tecnología en las industrias, capa­citar a la fuerza laboral y generar compe­titividad para ingresar al mercado global, no solo en producción, sino también en creación de marcas”, explicó Riquelme.

En su afán de facilitar la venida de más inversiones, el Gobierno ya ha adoptado medidas de gran valor, que están demos­trando su importancia con el mayor movimiento en el área de nuevos nego­cios. El año pasado tomó tres determina­ciones que ya están demostrando su tras­cendencia.

Una de ellas es la actualización de la Ley 60/90 que se aplica a las inversiones. Des­pués de 35 años de vigencia de esta norma, el Gobierno la empezó a desburocratizar y la adaptó a los avances alcanzados con el sistema impositivo actual. Esta ley se había promulgado antes de que se comenzara la reforma tributaria del año 2004 y requería algunos ajustes.

La Ley de Maquila, que tenía tres déca­das de existencia, también fue renovada para hacerla más efectiva para los reque­rimientos de la actualidad, y se le incor­poró el importante capítulo de la maquila de servicios. Al tiempo que se dio impulso a la nueva Ley de Mipymes. Una de las nove­dades importantes es que se promulgó una novedosa disposición que permite el ensam­blaje de artículos tecnológicos con la Ley de Bienes de Acta Tecnología.

El propósito de los responsables de la eco­nomía del país es proporcionar las mayores facilidades a quienes desean realizar más negocios. Comenzando con al capital de ori­gen nacional, que está incrementando su participación. Y atrayendo luego a los inver­sionistas del exterior, que están mirando al Paraguay con buenos ojos luego de haber tenido los dos grados de inversión y de con­vertirse en la economía de mayor creci­miento en la zona.

De acuerdo con los datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), nuestro país ha sido el de mayor crecimiento económico de la región en 2025, lo que se repetirá en este año gra­cias al buen momento que está viviendo en materia de producción y comercialización. En gran medida seguirán los buenos núme­ros gracias a las medidas adoptadas por el Gobierno con el fin de que sea más fácil y atractivo hacer negocios en nuestra nación.

Las consecuencias de la guerra en Medio Oriente, como el alza del precio del petró­leo, podrían afectar fuertemente al comer­cio internacional. Y se estima que Paraguay podría sufrir las consecuencias, aunque como productor de alimentos, podría no verse muy perjudicado en sus transaccio­nes. Eso está por verse, por lo que se deben ir adoptando las medidas necesarias para hacer frente a cualquier eventualidad. Lo importante es que el Gobierno es cons­ciente de la situación y tomará todas las decisiones que sean necesarias para enca­rar lo que acontezca.

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